Psicogerontología, Tanatologia

Claudio Naranjo: la conciencia de la muerte

Si lo que aspiramos es a crear una generación que no necesite de conferencias sobre el morir y la muerte, que respete la naturaleza, que no sea destructiva, una generación completa que no tenga miedos ni negativismos, empecemos por los niños y los ancianos, durante el primer año de vida y preferentemente, durante el último año también, tocar, besar y abrazar a los bebés y cuidar el cuadrante físico. Las sociedades antiguas y primitivas sabían eso. Todas ellas cargaban a sus niños colgados de sí; y tenían un contacto físico total con ellos. Hoy en día, cuando las madres amamantan a sus hijos, no son conscientes de tocarlos, los ponen en la cuna o ponen una almohada debajo del biberón para sostenerlo y así, tener más tiempo para ver televisión.

Las personas ancianas también necesitan ser tocadas, besadas y abrazadas. Practicando el amor incondicional, la vejez deja de ser un atavismo y la muerte un temor.

Muerte, Transición y  Vida

Elisabeth Kübler-Ross