Bienestar Psicológico, Psicología y conflicto, Relaciones, Sexualidad

LOS CELOS, DE LA ÉTICA PROMISCUA A LA SENTENCIA

Las reglas e instituciones destinadas a domar el sexo

son numerosas, cambiantes y contradictorias.

Es vano numerarlas: van del tabú del incesto

al contrato del matrimonio, de la castidad obligatoria a la

legislación sobre burdeles.

Octavio Paz (La llama doble)

IMG_3174

Poder, amor y violencia son términos que con mucha frecuencia se vinculan cuando de las relaciones de pareja se trata, iniciaré el presente ensayo haciendo un breve recuento histórico de algunas condiciones socioculturales que generaron el constructo social de la familia nuclear como “base de la sociedad”, pues parece que considerar la pareja y la monogamia como forma “normal” de relación es bastante reciente, tal como Álvarez-Gayou (2012) destaca en las paginas iniciales del libro: ”Te celo porque te quiero” donde analiza como los celos vienen del amor, pero lo destruyen.

Las investigaciones revisadas respecto a los pueblos nómadas destacan que mas bien lo que prevalecía era la promiscuidad. Se trataba de hombres y mujeres que convivían sin ningún limite entre ellos, por lo que la paternidad no era fácil de identificar, que es quizá el antecedente de la prohibición del incesto.

Rage (1996) citado en Delgadillo Guzmán (2000) menciona que una vez que que se supero lo anterior, el hombre podía elegir a la mujer que sería la madre de sus hijos y pagaba un precio por ella, por lo que la relación conyugal era la del propietario con el objeto poseído (relación que se consideraba perfectamente viable).

Posteriormente se instituyo el rapto como medio para el matrimonio, inicialmente como botín de guerra, y luego también en tiempo de paz. Con los años el matrimonio se convirtió en una estrategia familiar de negociación entre los padres de los contrayentes. La pareja no estaba destinada a la vida amorosa, ni al crecimiento personal y/o la felicidad, su única razón de ser era la procreación,  y así se instituyo como base de la vida civil y como símbolo de la continuidad de la raza y la cultura. Puesto así parece que como expresa Álvarez Gayou (2012) ninguna costumbre es tan universal que pueda considerarse inamovible.

  1. Ni tan libres, ni tan racionales

La salud psíquica de la sociedad y la estabilidad

de sus instituciones depende en gran parte del

diálogo contradictorio entre ambas.

Octavio Paz (La llama doble)

IMG_3175

La invención social del amor, como elemento de intercambio que le da sentido a la pareja es relativamente reciente, apenas en el siglo XX se empezó a hablar de equidad para la mujer y en consecuencia de equidad en la relación marital. Con el surgimiento de esta construcción, aparece “la cara oscura del amor” que entre sus aspectos negativos mas obvios, tal como se entiende el amor en nuestra cultura, la obligada renuncia al desarrollo de otras relaciones amorosas (potenciales o alternativas). Dicha renuncia se extiende no solo a otras relaciones amorosas, sino a la notable presión en contra de cualquier relación intima con otra persona, lo cual constituye lo que D. H. Lawrence llamo «egoísmo a dúo»: la sociedad como un enorme conjunto de parejas cerradas en si mismas, con enormes limitaciones en sus relaciones con los demás; limitaciones autoimpuestas o sumisas e inconscientemente aceptadas. Del mismo modo las relaciones amorosas suponen una cierta pérdida de autonomía, independencia y libertad sexual, que se ceden, pensando en que la pareja haga lo mismo. En sincronía Álvarez-Gayou (2012) opina que el nacimiento de los celos esta vinculado a una cultura que valora la exclusividad en matrimonios que aspiran a ser duraderos y monógamos.

Por lo anterior, en los canones socioculturales vigentes de exclusividad sexual, las relaciones amorosas suponen también la renuncia a las satisfacción de los deseos de promiscuidad y variedad sexual. Y sin duda una de las peores consecuencias de este concepto de amor actual son los celos. Mientras Álvarez Gayou (2012) explica: Los celos surgen ante la sospecha real o imaginada de una amenaza a una relación considerada valiosa. Pines (1992) afirma  que son una respuesta a lo que se percibe como una amenaza que se cierne sobre una relación considerada valiosa o sobre su calidad. Entendidos como una emoción, los celos son una respuesta que nos alerta de que una relación que queremos mantener está siendo amenazada. Los celos, como cualquier otra emoción, cumplen algún propósito adaptativo y han sido diseñados para incrementar el éxito ante ciertos desafíos específicos con los que se enfrenta el ser humano (Lazarus, 1991). La experiencia subjetiva de los celos es muy aversiva (Hupka, 1984) y tendría como finalidad motivar al individuo celoso a proteger una relación considerada valiosa ante la presencia de un rival.

Álvarez-Gayou (2012),inicialmente hace visibles una serie de aspectos relevantes alrededor de los celos, entre los que destacan y debo decir que este análisis me ha resultado personalmente clarificador:

  1. Los celos no son equiparables al amor.
  2. Los celos tienen el poder que nosotros decidimos darles
  3. Podemos aprender a expresar los celos en vez de actuarlos
  4. Podemos escuchar los sentimientos que albergan los celos para conocerlos mejor y crecer como personas.
  5. Podemos crear acuerdos que nos permitan relaciones afectivas mas libres.
  6. Los celos son responsabilidad de quien los siente.
  7. Los celos, como el enojo son parte del repertorio humano de emociones.

Los celos aparecen en distintos tipos de relaciones sociales, como las relaciones familiares, las relaciones de amistad o las relaciones profesionales. Por tanto, los celos hacen referencia a una relación triádica:  la persona que siente celos, el rival que está compitiendo y  el objeto amado. El celoso siente que el rival no sólo está amenazando a su relación con la persona amada, sino también a algunos aspectos de su yo, como la autoestima. La persona celosa puede sentir envidia cuando percibe que el rival posee un atributo que él no posee o posee en menor medida y por el que su pareja se siente atraída (García-Leiva, Gómez-Jacinto y Canto, 2001). Álvarez Gayou (2012) contrasta los celos con la envidia que proviene del latín Invidere y significa mirar a alguien con malicia. Pero los celos no se pueden confundir con la envidia. La envidia ocurre en una relación diádica, en la que la persona envidiosa desea algo que otra persona posee. Sin embargo, los celos surgen ante la pérdida, real o imaginada, de una relación que sí poseemos. Los sentimientos que caracterizan a la envidia son la inferioridad, la autocrítica, la insatisfacción y la preocupación por uno mismo. Sin embargo, los que caracteriza a los celos son la ira, la hostilidad, la sospecha, el rechazo, el resentimiento, etc.

Diversos son los autores que han tratado de establecer una tipología sobre los celos. White (1991) distinguió los siguientes tipos: Los celos sintomáticos, que serían consecuencia de una enfermedad mental; los celos patológicos, que serían propios de personas especialmente sensibles a las amenazas a la autoestima o a la relación; y los celos normales, que aparecen en personas sin problemas o sin trastornos de salud mental. Surgen como una reacción que puede mostrar cualquiera en una relación ante determinadas condiciones. En esta misma línea Pines (1992) distingue entre los celos normales, como aquellos en los que existe una amenaza imaginaria y/o una respuesta anormal de acuerdo con el contexto cultural, y los celos normales, que serían aquellos en los que la amenaza es real y/o se manifiesta una respuesta adecuada de acuerdo con los valores culturales. Buunk (1982) distinguió entre los celos actuales y los celos anticipados. Los celos actuales son los que una persona experimenta actualmente o ha experimentado en el pasado ante un acontecimiento. Y los celos anticipados hacen referencia a las expectativas o predicciones de una persona sobre cómo y por qué se sentiría celoso. La cuarta clasificación distingue entre los celos rencorosos y los celos retrospectivos (Van Sommers, 1989). Si una persona no tiene ningún interés en su actual vínculo emocional con su pareja pero no tolera la presencia de un intruso es un caso de celos rencorosos. Si pretende detalles de una historia anterior se trata de celos retrospectivos. Paul y Galloway (1994) distinguieron entre los celos preventivos y los celos reactivos. En primer lugar, los celos preventivos surgen ante la sospecha e implicaría una serie de acciones encaminadas a evitar el éxito del rival antes de que ocurra la conducta desencadenante de los celos. Por su parte, los celos reactivos son aquellos que surgen ante un episodio real, en respuesta de una conducta determinada que ya ha tenido lugar.

¿Inseguridad Ontológica?

El amor es la búsqueda de una reciprocidad libremente otorgada…

Se representa al amor en forma de un nudo;

hay que añadir que ese nudo esta hecho de dos libertades enlazadas.

Octavio Paz (la llama doble)

IMG_3129

Dentro de la perspectiva que hemos denominado cultural, se puede distinguir los planteamientos socioconstructivistas y los planteamientos sociocognitivos. Considerar los celos como construcción social implica admitir que las emociones surgen porque la interpretación de la situación, su construcción social a partir del sistema sociocultural de valores, creencias y normas, la hacen apropiada para experimentar una emoción determinada (Armon-Jones, 1986). Las emociones han de ser consideradas como fenómenos complejos, entre cuyos elementos esenciales están un conjunto de juicios y deseos derivados del sistema de creencias, principios y valores propios de la comunidad y, además, se asume que el sistema de creencias y valores que caracterizan a cada emoción se aprende a través del proceso de socialización (que puede ser diferenciado para hombres y mujeres en cada cultura). De ahí que, tal como lo expresa Hupka (1981), los celos surgirían en función de los acuerdos socialmente compartidos sobre qué situaciones suponen una amenaza a algún aspecto relevante que el individuo posee (por ejemplo: la propiedad sexual, la valoración del self, etc.). A diferencia de las concepciones de carácter sociobiológico, las emociones no son respuestas innatas activadas por las características de determinadas situaciones sino patrones de interpretación y respuesta en situaciones socialmente configuradas (Barrón y Martínez, 2001). Sin negar la participación de los estados de activación fisiológica en los procesos emocionales y sin negar la existencia de emociones básicas (Ovejero, 2000), el papel de la activación es matizada, ya que lo que establece la emoción experimentada por el individuo es su relación de la activación fisiológica con el estado de los restantes elementos, internos y del contexto (Averril, 1996).

Álvarez-Gayou (2012) añadirá: durante los episodios de celos, la persona celosa experimenta un miedo intenso a perder a su pareja, un temor a quedarse solo, sentimientos de vergüenza y de humillación y una pérdida del sentimiento de exclusividad sexual con conatos intensos, en muchas ocasiones, de cólera e ira incontroladas (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2001),. El alivio del malestar provocado por los celos se consigue momentáneamente con conductas comprobatorias de las conductas de sus parejas, aumentando el control conductual sobre las mismas y llegando, en casos extremos, a provocar la muerte de sus parejas antes que admitir su pérdida. Por experiencia profesional y laboral considero que la convivencia, particularmente la matrimonial, concede cierta impunidad, casi justificación social para llevar a cabo la destrucción, sin que pueda afirmarse que estos seres sean cínicos o malignos, pues no dejan de dar pruebas de que están profundamente enamorados de la pareja-víctima.

 Álvarez-Gayou (2012) hace alusión a que los celos son un mecanismo clave que probablemente hemos heredado de nuestros antepasados, que se encuentran de una manera u otra en todas las culturas. Los datos de las múltiples investigaciones no apoyan la tesis de que los celos sean un mecanismo rígido en cuanto el conjunto de estímulos que lo activan y a las conductas que se ponen en funcionamiento. Los celos son muy sensibles al contexto cultural y social. Los cambios socioculturales también se reflejan en el desempeño de los roles de género por parte de los hombres y, especialmente, por las mujeres. Ante tales transformaciones, las actitudes e ideología sexista se han vuelto más sutiles, reflejándose de forma hostil hacia aquellas mujeres que transgreden el patrón más tradicional asociado a su género, sobre todo en lo que tiene que ver con las relaciones interpersonales, familiares y sexuales. En este sentido, el que exista esta variabilidad de respuestas inter e intrasexo es lo que hace que autores como Harris (2003 a), DeSteno y cols, (2002) y Sabini y Green (2004) no acepten la hipótesis de la existencia de un módulo innato específico dimórfico en hombres y mujeres, que sería el responsable de que responderían diferencialmente ante los diversos tipos de infidelidades. Harris (2003 a), sin renunciar a la importancia de la influencia de la evolución en el comportamiento del ser humano, defiende que la evolución podría haber moldeado mecanismos intermedios y no sexualmente dimórficos para resolver el problema adaptativo que supone una amenaza al vínculo afectivo en las relaciones de pareja, por su parte Álvarez-Gayou (2012) hace algunas disertaciones basadas en las investigaciones realizadas por IMESEX cuyos resultados apuntan que la infidelidad sexual es la mas temida, sin que existan diferencias significativas entre hombres y mujeres en sus apreciaciones, lo cual corrobora los hallazgos de otros investigadores citados.

Del crimen pasional a la violencia de género

La deshumanización de las víctimas,

corresponde primeramente a la deshumanización

de los verdugos.

Octavio Paz (la llama doble)

IMG_3169

Las consecuencias de los celos van desde el recelo, la inseguridad y la reducción de la autoestima del celoso, y la mas o menos sensación agobiante de falta de libertad de su pareja, hasta discusiones y peleas que pueden llegar a los malos tratos, suicidios, violaciones y asesinatos.

Rojas Marcos (1995) escribe: “Hay un tipo de crímenes que los humanos se resisten a detestar y todavía perdonan. El crimen pasional siempre despierta fascinación y piedad hacia el agresor y, a menudo, matar en nombre del amor se considera un acto mas digno de admiración que de condena”.

El crimen pasional es una acción de violencia en la que usualmente existe una víctima fatal agredida por su compañero o compañera sentimental. Y ésta es una clase de crimen que se comete bajo los efectos de una gran tensión emocional, que enturbia la conciencia, y que tiene como causa fundamental los celos patológicos o, en muchas ocasiones, sentimientos de rabia que genera el ser burlado y sentirse engañado por su compañero o compañera sentimental Echeburúa (1998). Es triste señalarlo pero como Dossie Easton menciona que vivimos en una cultura en la que es aceptable divorciarse o incluso matar a una pareja que es sexualmente curiosa y que ha cometido el crimen inconcebible de despertar nuestros celos.

 La connotación pasional es una entidad independiente del pensamiento, con fuerza y voluntad propia, que actúa desprendido de la red de interacciones humanas; por tal motivo, cuando la pasión genera un acto criminal, éste no parece un desenlace sino un acto repentino e imprevisible, expone Jimeno M. (2002).

En el denominado crimen pasional los móviles que conducían al asesino a cometer este delito eran considerados más específicos, ya que el supuesto amor hacia otra persona podía llegar a desatar en el agresor fantasías e impulsos primitivos que desembocaban en la violencia. Esta visión poco adecuada a la realidad actual de la violencia contra la mujer ha motivado que los medios de comunicación hayan incurrido en la minimización de las agresiones a la mujer, incidiendo en la pasión amorosa como causa de las lesiones o del asesinato. Además, se da la invisibilización del agresor, y la culpabilización de la víctima, pues con frecuencia el tratamiento amarillista del tema termina por prejuiciar la conducta que generó estos celos, todo ello reforzado por refranes y dichos populares abiertamente machistas.

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión […]. Ya no es un delito invisible, sino que produce un rechazo colectivo y una evidente alarma social.

Ante este panorama, la pregunta obligada es ¿qué hacer con la curiosidad sexual y el deseo de novedad si alguien se encuentra en pareja?, ¿es posible compatibilizar ambas?

Voluntad y consciencia:

¿Quién diseña el plan de la orquesta neuroquímica?

Cada organismo humano es una colección de experiencias subjetivas,

sentimientos y sensaciones (qualia);

este conjunto de experiencias,

aunque comunicables hasta cierto punto por el lenguaje y por otros medios,

constituye un dominio virtualmente inaccesible para las mentes ajenas.

Edelman citado por Octavio Paz (la llama doble).

IMG_3163

Para Álvarez-Gayou (2012) y otros autores consultados la controversia entre fidelidad y deseo de novedad, que como norma impuesta en la relación de pareja implica que el hecho de sentir amor hacia una persona, obliga a no tener jamás relaciones sexuales (incluye cualquier forma de actividad erótica) con otras personas distintas a la propia pareja. Algo que puede considerarse como no natural, sino como una excepción filogénetica y culturalmente hablando,  no sucede así en el resto de las especies animales, ni en todas las culturas humanas actuales, ni a lo largo de la historia.

Firestone (2006)  ha sugerido que existen varias “soluciones” a este conflicto:

  1. Represión de los deseos de variedad sexual.
  2. Acceso a la prostitución.
  3. Ruptura de la relación.
  4. Infidelidad oculta.
  5. Variedad sexual por sustitución vicaria (a través de expresiones graficas de la sexualidad, por ejemplo).
  6. Infidelidad abierta (por consentimiento mutuo)

Las primeras cinco son tan comunes, como generadoras de problemas, al tiempo que no totalmente satisfactorias.

La ultima aparece como una solución que implica ir contraculturalmente: El poliamor.

Dossie Easton  y Janeth W. Hardy (2009) autoras de uno de los libros mas influyentes en el tema del poliamor, expresan que la mayoría de la gente les da mas poder a los celos de lo que realmente merecen, pues nos han dicho que son parte de la territorialidad sexual natural y pensar que es así los convierte en algo absolutamente incontrolable, como ellas proponen tras muchos años de gestionar sus propios celos,  esta idea es falsa. Estas autoras coinciden con Álvarez-Gayou (2012) en que la monogamia no es un remedio para los celos, coinciden ambos textos también en que los celos son una emoción en la que todo el mundo debería ocuparse, independientemente de su preferencia sexual o la estabilidad de su relación.

Álvarez-Gayou (2012) en tono mas conciliador, analiza la cuestión de los celos desde la posibilidad de ir paso a paso en su comprensión, generando incluso una serie de pautas recomendables:

  1. Aprender a sentir celos.
  2. Ubicar de donde provienen los celos.
  3. Aprender a detener nuestros celos.
  4. Es buena idea identificar pensamientos y afirmaciones positivas.
  5. Es esencial expresar los celos en vez de actuarlos.
  6. Es importante pedir lo que necesitamos.
  7. Es recomendable tener objetivos realistas.
  8. Es muy valioso saber cuando pedir ayuda.

Desde mi perspectiva, es justo este tratamiento al tema, lo que hace el material mas al alcance de los futuros pacientes, pensando en las generalidades en cuanto al manejo de los celos y la legitimación social de los celos de donde la mayoría provenimos.

Las autoras de ética promiscua, son bastante mas radicales en el tema cuando señalan que la única definición posible de los celos es la experiencia de proyectar sentimientos incómodos propios en nuestra pareja. Easton y Hardy (2009) añaden además que: “si crees que los celos son parte natural del amor, es fácil usar los celos como justificación para perder los estribos, y dejar de ser un ser humano razonable, responsable y ético, dejando que el cerebro se desconecte con la excusa de que estas actuando por instinto”. Ambos argumentos, validos sin duda, resultan mas confrontantes por lo menos que el tratamiento que propone Álvarez-Gayou (2012) al tema.

Finalmente y a modo de conclusión, me encuentro ante un reto: ¿se pueden desaprender los celos?, ¿es viable (contario a utópico) sentir compersión cuando nuestra pareja comparte con nosotros, con mucho entusiasmo, que esta teniendo una aventura sexual con otra persona?, ¿cómo se hace para llegar a esto?.

Aclaro que sin llegar aun a este punto, comparto lo que estas autoras proponen para llegar ahí:

  1. Date permiso para aprender.
  2. Date permiso de ser principiante, comete errores, no tienes elección.
  3. No hay una manera elegante de desaprender los celos.
  4. El reto es aprender a crear en ti, unos sentimientos solidos que no dependan de la exclusividad sexual o de la propiedad de tu pareja.
  5. Cuando tu pareja ha tenido una grata experiencia sexual, no has perdido nada, puedes ganar mucho, si ambos emplean esta euforia para mejorar su vida intima.
  6. Gran parte de nuestras dificultades que tenemos con los celos, vienen de tratar de evitar una emoción que nos da miedo o nos causa dolor.
  7. Cuando te niegas a admitir tus celos, te niegas la oportunidad se sentir autocompasión, de darte apoyo y consuelo.

Y un ultimo manifiesto al que me adhiero totalmente, tomado del texto “Individualismo Anarquista y camaradería amorosa” de Emile Armand:

Aunque debiéramos pasar por los sufrimientos más atroces, ser crucificados sentimentalmente, no queremos dictaduras en materia amorosa como no las queremos en materia política, económica, moral, intelectual; y no aceptamos en el dominio del amor la potestad del hombre sobre la mujer, como tampoco la de la mujer sobre el hombre.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Álvarez-Gayou, Juan Luis,Millán Álvarez P. (2012): te celo por que te quiero: como los celos nacen del amor pero lo matan, 1ª edición) MéxicoGrijalbo Mondadori editorial
  2. Canto Ortiz Jesús M., Burgos Gálvez M.C. (S/A): DIFERENCIAS ENTRE SEXOS EN LOS CELOS ROMANTICOS: UNA CONFRONTACION TEORICA Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga (España) disponible en: http://grupo.us.es/grehcco/ambitos17/11Rodriguez.pdf
  3. Delgadillo Guzmán Leonor Guadalupe, Gurrola Peña Gloria Margarita (compiladoras) (2000): Entre la violencia y el amor (reflexiones desde la psicología), Universidad Autónoma del Estado de México, México.
  4. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  5. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  6. Firestone Robert W, Firestone Lisa A., Catlett J. (2006): Sexo y amor en relaciones de pareja, México, Manual Moderno.
  7. García-Leiva Ariel, P., Gómez-Jacinto, L. y Canto, J. M. (2001). Reacción de celos ante una infidelidad: diferencias entre hombres y mujeres y características del rival. Psicothema, 13 (4), 611-616.
  8. Gómez-Jacinto, L., Canto, J. M. y García Leiva, P. (2001). Variables moduladoras de las diferencias de sexo en los celos. Revista de Psicología Social, 16 (3), 293-313.
  9. Hupka, R. B. (1984). Jealousy: Compound emotion or label for a particular situation? Motivation and Emotion, 8, 141-155
  10. Jimeno M. Crimen pasional: con el corazón en tinieblas. Brasilia: Universidad de Brasilia; 2002.
  11. Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984). Stress, appraisal and coping. New York: New Science Company Psicologia &m foco, Aracaju, Faculdade Pio Décimo, v. 2, n. 1, jan./jun. 2009
  12. Rodríguez Cárcela Rosa (2008): del crimen pasional a la violencia de género: evolución y su tratamiento periodístico (Universidad de Sevilla), ÁMBITOS. Nº 17 – (pp 171-188)
  13. Rojas Marcos, Luis (1995): las semillas de la violencia, Madrid, Espasa-Calpe.
Bienestar Psicológico

El poder de la empatía (Parte I)

 

 

 

 

 

Una de las experiencias mas profundas de la empatía consiste en darnos cuenta de que no somos nada sin los otros.

20130420-223803.jpg

LA PARADOJA DE LA EMPATIA:

¨Toda vida verdadera es encuentro¨ M. Buber

La empatía es la capacidad de entender y responder a las experiencias únicas del prójimo. La paradoja de la empatía  es que esta habilidad puede usarse tanto para ayudar como para causar daño.

La empatía es una exploración respetuosa e inteligente de lo que yace mas allá de la superficie de nuestro mundo… nos enseña como movernos dejando fuera nuestros preconceptos.

Es la capacidad de comprender y responder a las experiencias únicas del otro.

Primero estamos despiertos, conscientes de nosotros mismos, como seres que sienten  piensan. Luego somos empáticos en el sentido en el que somos capaces de entendernos mutuamente a nivel profundo, sintiendo realmente las emociones y comprendiendo los pensamientos, los motivos y los juicios de los demás.

Con la empatía como guía, podemos extender nuestros vínculos, alcanzando territorio inexplorado, para establecer relaciones profundas y cordiales.

511604

Algunos aspectos significativos de la empatía

Practicar la empatía supone desarrollar algunas habilidades especificas como las siguientes:

  • Aprender a concentrarte la en las preguntas que en las respuestas.
  • Cada vez que te relacionas con los demás te comprometes al proceso de volverte mas tolerante.
  • Sin el poder corriente de la empatía permaneceríamos en el torbellino de nuestra propia estrecha percepción.
  • La empatía es una herencia genética, un regalo de la naturaleza para asegurar la supervivencia de todo lo viviente.
  • Te perdonarás a ti mismo sino repites tus acciones del presente, solo si te pruebas a ti mismo que en tus relaciones puedes abrirte a un incremento de tu tolerancia por los otros.
  • Todos los seres vivientes necesitan empatía, sin ella no tendríamos medios para comprendernos mutuamente.
  • Dar una mano a los demás para expresar nuestro apoyo, aliento, ternura y cariño.
  • Se ha demostrado que amígdala y neocortex se relacionan con la empatía.
  • Las emociones básicas como la ira, miedo, tristeza y alegría se convierten gradualmente en expresiones mas complejas.
  • Reflejamos lo que vemos en la vida, y nuestra empatía se ensancha o se contrae en respuesta a nuestros encuentros tempranos, a través de la empatía podemos sobreponernos a nuestros temores y aprender a reconectarnos unos con otros.
  • La empatía es una de esas realidades como el amor, el perdón o la verdad, que recibimos solo cuando estamos dispuestos a dar

¿CÓMO EXPRESAR LA EMPATÍA?

 El miedo es un don de la naturaleza.

Mientras que la compasión busca consolar, la empatía trabaja en la comprensión. La empatía requiere cierta distancia emocional una vez que se logra la comprensión, la empatía requiere que nuestras ideas se transformen en acción

  1. Haz preguntas con final abierto
  2. Avanza suavemente.
  3. Evita abrir juicio.
  4. Presta atención a tu cuerpo.
  5. Aprende del pasado
  6. Deja abierta la historia
  7. Establece limites

La sincronía psicológica mente–cuerpo están relacionados y son interdependientes.

Cuando aprendemos a separar el pasado del presente sanamos y alcanzamos objetividad.

Considera la fuente.

La ira es una forma de cubrir otras emociones.

Rara vez la gente se siente reconfortada cuando respondemos a sus problemas mencionando nuestras pruebas y tribulaciones.

El elemento mas importante al expresar empatía no son las palabras que usamos, sino el mensaje subyacente que comunicamos.

IMG_0246

ESCUCHAR CON EMPATÍA

¨Todos los ríos desembocan en su mar¨ Elie Wiesel.

Escuchar con empatía supone renunciar a una visión del mundo centrada en uno mismo para poder participar de forma completa en la experiencia de la otra persona.

Requiere enfocarse en el otro y prestarle atención.

Escuchar como en un acto sagrado, a otra alma en la vida. Puede ser el servicio mas grande que un ser humano preste a otro.

La valoración es la habilidad para descubrir la verdad sobre una persona o situación, usando la empatía como guía:

  1. Evaluar al que habla
  2. Evaluarse uno mismo
  3. Confiar en nuestro instintos naturales
  4. Aprender a escuchar al ser interior es tan importante como aprender a escuchar a los demás.
  5. Retener tus emociones preconcebidas en la parte trasera de tu mente.
  6. La compasión es una emoción.

La experiencia pasiva de compartir los miedos, la ira o la alegría de otra persona.

La empatía se centra en el presente.

Escuchar con compasión puede ser destructivo para las relaciones.

Escuchar es un arte, y escuchar con empatía es la expresión mas alta de ese arte.

Con la perspectiva que nos brinda la empatía, centrada en el otro, nuestros problemas no parecen amenazantes e insuperables, nuestro mundo se amplia y se vuelve un lugar mas complejos pero definitivamente mas interesantes para vivir.

Salud sexual:

SEXUALIDAD, INTIMIDAD Y EMPATÍA

La relación sexual es el mas poderoso acto imaginable en el que se relacionan dos personas. ¨Tanto Eros y tan poco significado¨.

La sexualidad por si sola no puede crear intimidad.

•El amor es la única forma de psicosis aceptable en nuestra cultura •

Elvin Semrap.

Fases del enamoramiento:

  1. Idealización: Enamorarse y mirar todo de manera distorsionada
  2. Polarización: Todo es maravilloso y perfecto al punto opuesto en el que nos preocupamos de las pequeñas manchas.
  3. Integración: Se da cuando logramos discriminar en nuestro objeto de amor las partes buenas y las partes malas.

El punto es evitar las generalizaciones, porque cada vez que pensamos en términos globales no estamos pensando empáticamente.

La empatía siempre camina por las zonas grises.

Proyección: ver en otra persona ciertos pensamientos, emociones y conductas que negamos en nosotros mismos.

¿Estoy viviendo  de una manera que me satisfaga a mi y que realmente refleje lo que soy?

El amor integrado es el producto de la empatía mutua, un proceso que implica tanto la buena disposición para fundirse con el otro, como la habilidad para mantenerse como un ser separado.

IMG_0335

10 PASOS PARA MOSTRAR EMPATÍA:

1)    Aprende la diferencia entre empatía auténtica y empatía funcional (la empatía funcional puede ser relativamente benigna y predecible, pero el poder de la empatía se descubre en la capacidad para revelar la verdad).

2)    Conoce tus necesidades. La historia personal se entromete en la vida presente.

La empatía debería guiar siempre este viaje al pasado. No estas buscando alguien a quien culpar, estas trabajando para adquirir mayor discernimiento de quien eres, y porque piensas y sientes del modo en que lo haces.

3)    Aprende a confiar en tus instintos naturales: Cuando estamos en peligro nuestro cerebro emocional emite alarmas inmediatamente, bombeando adrenalina a nuestros sistemas e inundando nuestra sangre con hormonas, acelerando los latidos de nuestro corazón.

4)    Presta atención: El temor, la ansiedad y la frustración restringen inevitablemente nuestro foco de atención a partes aisladas del paisaje.

5)    Cuidado con la intimidad a la que nadie llamo.

6)    Cuidado con los extremos frio y calor.

En general, la empatía no funciona bien en ambientes demasiado fríos o sobrecargados. Los extremos desorientan e incapacitan.

7)    Evita a los inculpadores.

8)    Cuidado con las reinterpretaciones para conveniencia propia.

9)    Presta atención al comportamiento inconsciente.

10)La empatía no es sinónimo de amabilidad.

 

El Poder de la Empatia

de Arthur Ciaramicoli

 

Bienestar Psicológico, Sexualidad

ENTRE LA EDUCACIÓN COMO VALOR Y LA ÉTICA DE LA LIBERTAD COMO DESTINO

IMG_1508

(REFLEXIONES EN TORNO A

FERNANDO SAVATER)

 

Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos también que llegar a serlo. ¡Y se da por supuesto que también podemos fracasar en el intento o rechazar la ocasión misma de intentarlo! Pág. 21.

Fernando Savater, filosofo español, controvertido siempre, criticado severamente por algunos y aceptado como ícono de la ética de la libertad por otros, entre las múltiples obras escritas destacan dos: Ética para Amador y El valor de educar, mismas que serán objeto de análisis en el presente ensayo el cual pretende vincular la ética de la libertad y la educación como valor humano que nos permite ser más civilizados, para ello me he planteado algunas preguntas alrededor de las cuales pretendo reflexionar usando como base las opiniones de Savater.

¿Qué significa educar?

Iniciaré mi reflexión exponiendo los significados establecidos para la palabra educar:

Analicemos ahora la definición propuesta por Savater  la cual resulta significativa pues considera que: “En cualquier educación, por  mala que sea, hay suficientes aspectos positivos como para despertar en quien la ha recibido el deseo de hacerlo mejor con aquellos de los que luego será responsable (pág. 12) algunas páginas adelante el mismo autor señala: … educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias, hechos…) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento (pág. 18).

Cuantas formas de educar podemos plantearnos para la reflexión: El proceso educativo puede ser informal (a través de los padres o de cualquier adulto dispuesto a dar lecciones) o formal, es decir efectuado por una persona o grupo de personas socialmente designadas para ello (pág. 27).

En términos elementales la educación es el acuñamiento  efectivo de lo humano allí donde solo existe como posibilidad… Por supuesto se trata de una forma de condicionamiento pero no pone fin a cualquier prístina libertad originaria sino que posibilita precisamente la eclosión eficaz de los que humanamente llamamos libertad (pág. 29). El mismo autor en su ética para Amador expone:

Saber lo que nos conviene, es decir: distinguir entre los bueno y lo malo, es un conocimiento que todos intentamos adquirir –todos sin excepción- por la cuenta que nos trae (pág. 21).

Las definiciones expuestas plantean una lectura interesante del acto de educar, particularmente porque abren la posibilidad de incluir a todos los actores que en el participan, individuos y sociedades son capaces de educar. Y ya que hemos considerado que para ejercer el acto de educar no es necesario ser profesor titulado, hablemos de la utilidad del proceso.

IMG_0355

¿Para qué educar?

… no soy amigo de convertir la reflexión en lamento. Mi actitud, nada original desde los estoicos, es contraria a la queja: si lo que nos ofende o preocupa es remediable debemos poner manos a la obra, y si no lo es resulta ocioso deplorarlo, porque este mundo carece de libro de reclamaciones (pág. 17).

 

El objetivo de la educación es aprender a respetar por alegre interés vital lo que comenzamos respetando por una u otra forma de temor. Pero no podemos abolir el miedo del comienzo del aprendizaje y es ese miedo primero, controlado por la autoridad paternal, el que nos vacunará para que no tengamos mas tarde que estrellarnos contra terrores frente a los que no estaremos preparados, señala el autor en la pág. 65 de su valor de educar.

Este objetivo general puede dividirse en varios específicos, señalados también por el autor en otras partes de su obra:

El primer objetivo de la educación consiste en hacernos conscientes de la realidad de nuestros semejantes (…) lo cual no equivale simplemente a la destreza estratégica de prevenir sus reacciones y adelantarnos a ellas para condicionarlas en nuestro beneficio, sino que implica ante todo atribuirles estados mentales como los nuestros y de los que depende la propia calidad de los nuestros.

Lo anterior considero es la aportación más significativa de la obra: considerar “sujetos y no meros objetos, protagonistas de su vida y no meros comparsas vacíos de la nuestra (pág. 34)”. Nadie es sujeto en la soledad y el aislamiento, sino que siempre se es sujeto entre sujetos: el sentido de la vida humana no es un monologo que proviene del intercambio de sentidos,… la educación es la revelación de los demás, de la condición humana como un concierto de complicidades irremediables (pág. 35). Más adelante se plantea textualmente “Por vía de la educación no nacemos al mundo sino al tiempo: nos vemos cargados de símbolos y de famas pretéritas, de amenazas, de esperanzas venideras siempre populosas, entre las que se escurrirá apenas el agobiado presente personal (pág. 39).”

La función de la enseñanza esta tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar… (pág. 41)… Oliver Reboul, en su filosofía de la educación, sostiene que “educar no es fabricar adultos según un modelo sino liberar en cada hombre lo que le impide ser el mismo, permitirle realizarse según su genio singular” (pág. 96).

Esta es la segunda aportación sustancial al proceso de educar, educamos sujetos no objetos receptores, contenidos implícitos e implícitos son capaces de hacer la diferencia entre cumplir con aprobar una lista de materias para recibir un documento que acredita capacidades y convertirse en ser humano dentro de una sociedad que pretende evolucionar hacia la universalidad.

Esto determina algunas razones por las cuales no todos aprendemos los mismos contenidos al mismo ritmo, la singularidad del aprendizaje está sustentada en la necesidad de considerar los procesos que intervienen en el, posibilitando o dificultando la educación, iniciaremos con los primeros.

IMG_2018

¿Qué procesos posibilitan la educación?

… para rentabilizar de modo pedagógicamente estimulante lo que una sabe hay que comprender también lo que otro no lo sabe… y que consideramos deseable que lo sepa (pág. 26).

Empecemos analizando un proceso que los antropólogos llaman neotenia: “quiere indicar que los humanos nacemos aparentemente demasiado pronto, sin cuajar del todo… Todos los nacimientos humanos son en cierto modo prematuros: nacemos demasiado pequeños hasta para ser crías de mamífero respetable (Pág. 23).

Neotenia significa pues “plasticidad o disponibilidad juvenil” (los pedagogos hablan de educabilidad) pero también implica una trama de relaciones necesarias con otros seres humanos. El niño pasa por dos gestaciones: la primera en el útero materno según determinismos biológicos y la segunda en la matriz social en que se cría, sometido a variadísimas determinaciones simbólicas –el lenguaje la primera de todas- y a usos rituales y técnicos propios de su cultura. La posibilidad de ser humano solo se realiza efectivamente por medio de los demás, de los semejantes, es decir de todos aquellos a los que el niño hará enseguida todo lo posible por parecerse pág. 24-25.

Desde esta perspectiva existen tantos ambientes educativos como posibilidades tiene la sociedad de expresarse, la escuela como institución imparte solamente un tipo de educación institucionalizada, sin embargo a la educación de tipo informal puede accederse desde cualquier ámbito.

Que lo anterior resulte un hecho incontrovertible, no significa que todos los contenidos a los que el individuo se encuentre expuesto necesariamente le forman como ser humano, aquí la pregunta se vincula con establecer algún criterio que permita dilucidar formas de educar, considerando que el objetivo inicial de la educación es convertir al individuo en ser social.

IMG_3915

¿Cómo educar?

De hecho, por medio de los estímulos de placer o de dolor; prácticamente todo en la sociedad humana tiene una intención decididamente pedagógica (pág. 25).

 

Consideremos la premisa básica de la que parte Savater: “El ser humano consiste en la vocación de compartir lo que ya sabemos entre todos enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer parar hacerse socialmente válidos (pág. 27)… del comercio intersubjetivo con los semejantes aprendemos significados. Y también todo el debate y la negociación interpersonal que establece la vigencia siempre movediza de los significados. Y también todo el debate y la negociación interpersonal que establece la vigencia siempre movediza de los significados. La vida humana consiste en habitar un mundo en el que las cosas no solo son lo que son sino también significan; pero lo mas humano de todo es comprender que, si bien lo que sea la realidad no depende de nosotros, lo que la realidad significa si resulta competencia, problema y en cierta medida opción nuestra (pág. 31).

Algunos requerimientos importantes para lograr la disposición  necesaria hacia la educación son referidos por el autor citando a Juan Delval: “una persona capaz de pensar, tomar decisiones, de buscar la información relevante que necesita, de relacionarse positivamente con los demás y cooperar con ellos, es mucho mas polivalente y tiene más posibilidades de adaptación que el que solo posee una formación específica”… (pág. 51)

Otra perspectiva es planteada por Durkheim, en su Historia de la educación le trata con poco cariño “la mayoría necesita ante todo vivir; y lo que se necesita para vivir no es saber hablar con arte, es saber pensar correctamente, de forma que se sepa actuar: para luchar eficazmente contra las cosas y contra los hombres se necesitan armas solidas y no esos brillantes ornamentos con los que los pedagogos humanistas tan ocupados están adornando la mente” (pág. 131). Este argumento contrapuesto con el humanismo induce a la reflexión respecto a los fines del humanismo dentro de curriculum.

Savater comunica también una propuesta para inducir los procesos que conducen a la educación en sentido amplio: “La sensibilidad narrativa es ante todo una sensibilidad literaria: básicamente se aprende leyendo, aunque haya otras importantes formas de narración como la educación tampoco debe descuidar como la cinematográfica. Pero leer es siempre en sí misma una actividad intelectual, un esbozo de pensamiento, algo más activamente mental que ver imágenes: después de la palabra oral, la voz escrita es el más potente tónico para el crecimiento intelectual que se ha inventado (pág. 141).”

Significativa la relación entre la lectura y el nivel de análisis, la capacidad de síntesis y la actividad intelectual que se relaciona con el pensamiento.

Aprender a leer y a escribir es una de las tareas fundamentales de la universidad, es una realidad indiscutible, aquí será relevante además los contenidos. Resulta imperativo entonces preguntarse lo siguiente:

¿Qué debe enseñarse?

No es lo mismo procesar información que comprender significados (pág. 32).

En primer término, la escuela debe enseñar capacidades, al respecto Savater parafraseando a John Passmore establece la diferencia entre capacidades abiertas y cerradas… se denominan cerradas algunas estrictamente funcionales –como andar, vestirse o lavarse- y otras más sofisticadas como leer, escribir, realizar cálculos matemáticos… cuando alguien llega a saber ponerlas en práctica, conoce cuanto hay que saber respecto a ellas y no cabe más progreso o virtuosismo importante en su ejercicio posterior. Las segundas se consideran patrimonio institucionalizado, mientras las primeras pueden son adquiridas por lo general de manera informal.

Las capacidades abiertas en cambio son de dominio gradual y en cierto modo infinito. Algunas son elementales y universales, como hablar o razonar, y otras sin duda optativas, como escribir poesía, pintar o componer música… pero su característica es que nunca pueden ser dominadas de forma perfecta, que su pleno dominio jamás se alcanza, que cada individuo desarrolla interminablemente su conocimiento de ellas… (pág. 49).

Savater realiza aquí una acotación significativa respecto a la enseñanza de valores como el amor y la libertad y es en Ética para Amador que vincula la educación con la transformación de la conciencia a partir de la libertad, cito:

Conviene hacer dos aclaraciones respecto a la libertad (pág. 28).

Primera: no somos libres de elegir lo que nos pasa (…) sino libres de responder a lo que nos pasa de tal o cual modo (…).

Segunda: ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo indefectiblemente. No es lo mismo la libertad (que consiste en elegir dentro de lo posible) que la omnipotencia (que sería conseguir siempre lo que uno quiere, aunque pareciese imposible). Por ello, cuanta mas capacidad de acción tengamos, mejores resultados podremos obtener de nuestra libertad.

… la libertad de la que estamos hablando no es un a priori ontológico de la condición humana sino un logro de nuestra integración social. A ello apuntaba Hegel, cuando estableció que “ser libre no es nada, devenir libre lo es todo”. No partimos de la libertad, sino que llegamos a ella. Ser libre es liberarse: de la ignorancia prístina, del exclusivo determinismo genético moldeado según nuestro entorno natural y/o social, de apetitos e impulsos instintivos que la convivencia enseña a controlar (pág. 93).

Otra habilidad que debería enseñarse expone Savater citando a Michel Meyer –autor de un estudio precisamente titulado la insolencia, que dedica especial atención al papel social de los intelectuales en la historia-, “la insolencia no es más que la capacidad de interrogación del hombre en ejercicio de su libertad, una capacidad enfocada hacia los demás, hacia lo social hacia lo preexistente, con lo que hay que saber vivir y a lo que forzosamente no hay que adherirse”. La capacidad de vivir en el conflicto de forma civilizada pero no dócil es una señal de salud mental y social, no de agresividad destructiva (pág. 110). Desde esta lógica el conocimiento tiene muchos cuestionamientos que realizar para poder integrarse.

Según se dice, las facultades que el humanismo pretende desarrollar son la capacidad de crítica de análisis, la curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido de razonamiento lógico, “la sensibilidad para apreciar las más altas realizaciones del espíritu humano, la visión de conjunto ante el panorama del saber, etc. (pág. 116).”

Universalizar la educación consiste en acabar con los manejos discriminadores: aunque las etapas mas avanzadas de la enseñanza puedan ser selectivas y favorezcan la especialización de cada cual según su peculiar vocación, el aprendizaje básico de los primeros años no debe regatearse a nadie ni ha de dar por supuesto de antemano que se ha nacido para mucho, para poco o para nada (pág. 154).

La diversidad cultural es el modo de expresarse la común raíz humana, su riqueza y generosidad (pág. 160)… Solo volviendo a la raíz común que nos emparienta podremos los hombres ser huéspedes los unos para los otros, cómplices de necesidades que conocemos bien y no extraños encerrados en la fortaleza inasequible de nuestra peculiaridad. Nuestra humanidad común es necesaria para caracterizar lo verdaderamente único e irrepetible de nuestra condición, mientras que nuestra diversidad cultural es accidental (pág. 161)… Si cada cultura es potencialmente todas las culturas, las diferencias culturales pierden su inefabilidad y se convierten en manifestaciones concretas y mudables de una naturaleza humana común (pág. 161).

 

Nietzsche creyó que el hombre libre es “aquel que piensa de otro modo de lo que podría esperarse en razón de su origen, de su medio, de su estado y de su función o de las opiniones reinantes en su tiempo”… pues bien, esta es otra tarea de la educación universalizadora: enseñar a traicionar racionalmente en nombre de nuestra única verdadera pertenencia esencial, la humana, a lo que de excluyente, cerrado y maniático haya en nuestras afiliaciones accidentales, por acogedoras que estas puedan ser para los espíritus comodones que no quieran cambiar de rutinas o buscarse conflictos (pág. 164).

Capacidad para cuestionar la realidad, para moverse y establecer condiciones que permitan ser autogestivos en el conocimiento, la libertad de elegir lo que quiere aprenderse, predominante en algunos sistemas, educativos. De forma general hasta aquí hemos abordado las condiciones que permiten el aprendizaje, hablemos ahora de los obstáculos.

IMG_2416

 

¿Cuáles son los obstáculos que impiden que la educación cumpla con los fines para los que fue creada?

La capacidad de aprender está hecha de muchas preguntas y de algunas respuestas (pág. 50).

 

En sus lúcidas Reflexiones sobre la educación, Kant constata el hecho de que la educación nos viene siempre de todos los seres humanos… más adelante señala las limitaciones que derivan del al magisterio: las carencias de los que instruyen reducen las posibilidades de perfectibilidad por vía educativa de sus alumnos… (pág. 33) bajo esta primera premisa Savater construye un discurso muy lúcido respecto a la dificultades inherentes a las instituciones que educan y quienes imparten la educación.

El tiempo es nuestro invento más característico, más determinante y también más intimidatorio: que todos los modelos simbólicos según los cuales los hombres organizan su vida en cualquier cultura sean indefectiblemente temporales, que no haya comunidad que no sepa del pasado y que no se proyecte hacia el futuro, es quizá el rasgo más animalesco que hay en nosotros (pág. 38). Sin embargo hay muy poca conciencia al respecto, el tiempo de manera general transcurre desde lo natural, y como si no existiera.

El modelo científico del saber es más bien unitario, mientras que las propuestas morales y políticas se enfrentan con multiplicidad cacofónica: Por lo tanto algunos llegan a recomendar que la enseñanza institucional se atenga a lo seguro y lo práctico –lo que tiene una aplicabilidad laboral directa-, dejando a las familias y otras instancias ideológicas el encargo de las formas de socialización más controvertida (pág. 47).

… se habla de un curriculum oculto, es decir de objetivos más o menos vergonzantes que subyacen a las prácticas educativas y que se transmiten sin hacerse explícitos por la propia estructura jerárquica de la institución (pág. 52).

Pierre Bourdieu, ha estudiado la compleja búsqueda de distinción que preside el intercambio social y que orienta significativamente también todas las formas educativas. Una de las principales tareas de la enseñanza siempre ha sido por tanto promover modelos de excelencia y pautas de reconocimiento que sirvan de apoyo a la autoestima de los individuos (pág. 53).

Para decirlo muy esquemáticamente, cuando la familia socializaba, la escuela podría ocuparse de enseñar. Ahora que la familia no cubre plenamente su papel socializador, la escuela no solo o puede efectuar su tarea específica con la tarea del pasado, sino que empieza a ser objeto de nuevas demandas, para las cuales no está preparada.

Mientras que la función educativa de la autoridad paternal se eclipsa, la educación televisiva conoce cada vez mayor auge ofreciendo sin esfuerzo ni discriminación pudorosa el producto ejemplarizante que antes era por la jerárquica artesanía familiar. Con la misma capacidad de suscitar identificación ilimitada pero también con promiscuo y abigarrado descontrol.

Finalizaré parafraseando a Hannah Arendt en su polémico y sugestivo ensayo sobre la crisis contemporánea de la educación cuando afirma que los niños no pueden rechazar la autoridad de los educadores como se encontrasen oprimidos por una mayoría compuesta de adultos, aunque los métodos modernos de educación han intentado efectivamente poner en práctica el absurdo que consiste en tratar a los niños como una minoría oprimida que tiene necesidad de liberarse. La autoridad ha sido abolida por los adultos y ello solo puede significar una cosa: que los adultos se rehúsan a asumir la responsabilidad del mundo en el que han puesto a los niños” (pág. 108).

La ética para Amador es mas optimista:

(Pág. 29) En la realidad existen muchas fuerzas que limitan nuestra libertad, desde terremotos o enfermedades hasta tiranos. Pero también nuestra libertad es una fuerza en el mundo, nuestra fuerza. Si hablas con la gente, sin embargo, verás que la mayoría tiene mucha mas conciencia de lo que limita su libertad que de la libertad misma… como no somos libres, no podemos tener la culpa de nada de lo que nos ocurra.

Finalmente la libertad como constructo requiere también de una ética que pueda darle el cause necesario, hacia la construcción de una mejor sociedad.

IMG_0022

REFLEXIONANDO LA EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD:

… la televisión ha terminado con este desvelamiento progresivo de las realidades feroces e intensas de la vida humana. Las verdades de la carne (el sexo, la procreación, las enfermedades y la muerte… ) y las verdades de la fuerza (la violencia, la guerra, el dinero, la ambición y la incompetencia de los príncipes de este mundo … ) se hurtaban antes a las miradas infantiles cubriéndolas con un velo de recato o vergüenza que solo se levantaba poco a poco (pág. 70).

Antaño la educación sexual debía combatir los mitos propiciados por el ocultamiento que convertía todo lo sexual en obsceno (es decir que lo dejaba fuera del escenario entre bambalinas), mientras que ahora tiene que enfrentarse a los mitos nacidos de un exceso de explicitud tumultuoso y comercializado que pone el sexo constantemente bajo los reflectores de la atención pública (pág. 79).

Suponer que las noticias biológicas educan suficientemente sobre el sexo es como creer que basta para entender la guerra conocer el mecanismo muscular puesto en juego al asestar un bayetonazo y la forma de atender luego al herido… (pág. 80).

Desculpabilizar el placer sexual es cosa siempre encomiable. El puritanismo rebrota una y otra vez, según prueban ciertas interpretaciones clericales sobre el sida como flagelo divino o las protestas conservadoras ante una simple campaña de información sobre el uso de los preservativos…por lo visto el semen es un fluido que nace de la perversidad, a diferencia del simple sudor que brota del ejercicio … Pero en la actualidad parece que la propaganda de los gozos sexuales está ampliamente asegurada por numerosos medios de comunicación y necesita pocos apoyos escolares… el bombardeo del consumismo erótico vigente parece imponer la culpabilidad de no haber hecho todavía o no haber hecho lo suficiente… Viendo la televisión los niños pueden llegar a suponer que las relaciones sexuales no son más que una especie de maratón donde solo importa que cada cual obtenga lo suyo del modo más copioso y fácil posible, sin miramientos ni responsabilidades hacia el otro; es importante tarea educativa explicar que el sexo nada tiene que ver con los records olímpicos, que es más rico cuando involucra sentimientos y no solo sensaciones, que lo importante no es practicarlo cuanto antes y cuanto más mejor, sino saber llegar a través de él a las más dulce y fiera de las vinculaciones humanas (págs.. 79-81).

Aquí la ética para Amador, nos da una lección respecto a la libertad, misma que podemos vincular con la sexualidad en línea directa si tomamos en cuenta los condicionantes culturales que la mantienen:

… a diferencia de otros seres vivos o inanimados los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si prefieres, es a lo que llaman ética… pág. 31.

Solo disponemos de cuatro principios de la moral (pág. 46):

1.- El filosófico: Haz el bien por el bien mismo, por respeto a la ley.

2.- El religioso: hazlo porque es la voluntad de Dios, por amor a Dios.

3.- El humano: hazlo porque tu bienestar lo requiere, por amor propio.

4.- El político: hazlo porque lo requiere la prosperidad de la sociedad de la que formas parte, por amor a la sociedad y por consideración a ti (Lichtenberg, Aforismos).

Libertad es decidir, pero también, no lo olvides, darte cuenta de que estas decidiendo. Lo más opuesto a dejarse llevar como podrás comprender. Y para no dejarte llevar no tienes más remedio que intentar pensar al menos dos veces lo que vas a hacer; si dos veces, lo siento, aunque te duela la cabeza … Lo mismo sucede respecto a las costumbres. Si no pienso lo que hago más que una vez, quizá me baste la respuesta de que actuó así “porque es costumbre” (pág. 51).

… nunca una acción es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho. Para saber si algo me resulta de veras conveniente o no tendré que examinar lo que hago más a fondo, razonando por mí mismo… hay que hacerse adulto, es decir, capaz de inventar en cierto modo la propia vida y no simplemente de vivir la que otros han inventado para uno.

 

Savater, Fernando (1997): El valor de educar, Editorial Ariel, México.

 

Savater, Fernando: Ética para Amador, Editorial Ariel, Barcelona, 2000.

 

 

 

Bienestar Psicológico, Psicogerontología

¿Cómo te gustaría que te cuidaran?

Así como tus partes saben que son partes tuyas, así tú debes saber que somos partes de la humanidad Theodore Sturgeon Así como tus partes saben que son partes tuyas, así tú debes saber que somos partes de la humanidad
Theodore Sturgeon

Cuidar a un anciano, es a la vez una tarea solidaria e ingrata, conmovedora y satisfactoria que exige mucho tiempo. También es cierto que cuidar a una persona próxima o familiar debería ser de las experiencias más dignas y merecedoras de reconocimiento.

Convertirse en cuidador es una actividad que usualmente no está prevista y para la cual no siempre se está preparado.

¿Qué tipos de cuidadores existen?

Cuidador principal: Es la persona encargada de la mayor parte del cuidado del anciano. Suele vivir en el mismo domicilio que el, o muy cerca de éste, y suele tener una relación muy próxima.

Cuidador formal: Es la persona o personas con formación adecuada para cuidar al anciano y que cobran una remuneración por hacerlo.

Cuidador informal: Son aquellas personas que forman parte del entorno familiar y colaboran en mayor o menor medida en la atención al anciano.

Es muy importante como se llega al papel de cuidador, ya que influye en la manera posterior de cuidar y de cómo se sentirá el propio cuidador llevando a cabo la tarea.

¿Cuáles son los derechos del cuidador?

El cuidador tiene derecho a:

• Cuidarse a sí mismo, y esto no es un acto de egoísmo. Hacerlo le ayudará a cuidar mejor al ser querido.

• Buscar ayuda en otras personas pese a que el familiar no quiera o ponga trabas. El cuidador conoce cuáles son sus límites respecto a su nivel de energía y fuerza.

• Mantener otros aspectos de su vida que no incluyan a la persona que cuida, de la misma forma que haría si él o ella estuviera bien. El cuidador sabe que hace todo lo que está a su alcance para esta persona y tiene derecho a hacer cosas sólo para él.

• Enfadarse, estar deprimido y expresar ocasionalmente sentimientos negativos.

• Rechazar cualquier intento de manipulación por parte del ser querido a través de sentimientos de culpa, enfado o depresión.

• Recibir consideración, afecto, perdón y aceptación por todo lo que hace para su familiar, a la vez que él ofrece lo mismo a cambio.

• Estar orgulloso de lo que ha logrado, aplaudir la valentía que en ocasiones ha necesitado para cubrir las necesidades de su ser querido.

• Proteger su individualidad y su derecho a tener una vida propia, en el caso de que su ser querido no le necesite todo el tiempo.

¿Qué hacer ante la sobrecarga?

El estado de ánimo del cuidador influye en la relación que establece con la persona dependiente. Si queremos modificar los sentimientos que pueden resultar perjudiciales, en primer lugar debemos identificarlos de forma clara. Así, el primer paso es siempre,  fomentar el autoreconocimiento de las propias emociones y sentimientos que a menudo pueden ser negativos, pero en suma importantes:

Tristeza

Es frecuente que cuidar a una persona dependiente a nivel físico, psicológico y/o sensorial fomente en el cuidador sentimientos de tristeza y depresión. La intensidad de estos sentimientos puede llegar a influir negativamente en las atenciones que ofrece el cuidador.

Revisar las situaciones que desencadenan tristeza permitirá cambiar o evitar, o bien evaluarlas de nuevo para encontrar aspectos positivos. Aprender a tolerar este tipo de sentimientos, es positivo, aunque intentar combatirlos con sentido del humor, actividades, buscando relaciones sociales,… ayuda mas.

Rabia / irritabilidad

Los cuidadores de personas dependientes con frecuencia experimentan un aumento de irritabilidad, que los hacen parecer constantemente malhumoradas y se enojan con facilidad. Esta reacción pretende liberar tensiones emocionales acumuladas que vienen determinadas por el comportamiento de la persona que se cuida, por la falta de colaboración por parte de otros familiares, por la sensación de impotencia ante la situación, etc.

Es importante saber que se trata de reacciones normales ante situaciones de tales características. Reconocerlas y hablar de ellas con otros familiares y amigos puede ayudar mucho. No obstante, la expresión de estos sentimientos, es mas fácil si se elige el momento adecuado, una vez pasado el episodio que ha desencadenado el enojo, intentando que no pase demasiado tiempo.

Cuando estamos enojados, debemos salir, si es posible, del lugar donde se encuentra el anciano, tomarnos un descanso y reflexionar sobre la situación. La distancia física ayuda a evaluar de nuevo un hecho conflictivo.

Es conveniente revisar si estamos malinterpretando las intenciones de la persona dependiente, revisar si podemos cambiar lo que convierte la situación en algo difícil y estresante, a la vez que asumir lo que es invariable.

Los ejercicios de relajación también pueden servir de ayuda para superar estas situaciones.

Sentimientos de culpa

Aparecen frecuentemente cuando las autoexigencias del cuidador son demasiado elevadas como para poder satisfacerlas.

La culpa se convierte en algo negativo para quien vive con ella, ya que  la carga psíquica se vuelve mas pesada  y consume energía que podríamos dedicar a la persona dependiente.

Cuando no consigue los objetivos autoimpuestos lleva a algunos cuidadores a experimentar culpabilidad al pensar que no se realiza correctamente la tarea de cuidar.

Los sentimientos negativos vinculados con hechos actuales o pasados de la persona que se cuida, no dedicarse tiempo a uno mismo, responsabilizarse de la enfermedad, atribuirse todas las responsabilidades de la atención y descuidar obligaciones familiares pueden ser también otros factores desencadenantes. Identificar estos sentimientos, aceptarlos como normales en la situación que se está viviendo y poder expresarlos a los demás.

Es necesario reflexionar de nuevo la situación y valorar todo el esfuerzo que se ha realizado como cuidador, no concentrándose solo las deficiencias y errores. Ser realistas respecto a las propias capacidades y definir prioridades ayuda a no establecer objetivos desmesurados.

Establecer Límites

Conocer los propios límites en la ayuda que se ofrece a la persona anciana, evitando dar más ayuda de la necesaria a la persona dependiente. El objetivo es contribuir a fortalecer sentimientos de utilidad en el anciano mediante la participación en su propio cuidado, favoreciendo así su independencia.

Existen algunas situaciones expresadas por la persona dependiente que permiten reconocer la necesidad de poner límites:

  1. Culpar al cuidador de su situación personal o de errores que éste comete de forma involuntaria.
  2. Hacer reproches a los cuidadores.
  3. Fingir síntomas para llamar la atención.
  4. Pedir más ayuda de lo imprescindible.
  5. Despertar a los cuidadores durante la noche más de lo necesario.
  6. Rechazar ayudas que facilitan las tareas del cuidador.
  7. Agresividad física hacia el cuidador, etc.

Ante estas demandas de atención desmedidas es importante que el cuidador sepa decir “NO”. Sin sentirse mal ni culpable y acompañar las respuestas con los motivos de nuestra negativa, evitando dar excusas.

Decir “NO ”:

• Escuchando y pidiendo que explique con detalle la demanda, si es necesario, para entenderla bien.

Expresando una respuesta directa y explicando la no necesidad de ayuda.

• Repitiendo la misma respuesta resaltando nuestra amabilidad y proximidad afectiva.

• No evadiendo, no justificándose.

• Verbalizando emociones, pensamientos o comportamientos en primera persona referentes a cómo nos sentimos.

Definiendo alternativas.

Respondiendo efusivamente y mostrando satisfacción por la situación resuelta.

¿Cómo prevenir la sobrecarga?

Cuidándose más uno mismo, buena salud tanto física como psicológica del cuidador significa buena atención a la persona dependiente.

No esperar a sentirse exhausto para preocuparse de su propio bienestar,  éste tiene que ser una prioridad, algo que le dará fuerzas para continuar y le permitirá prevenir sentimientos de soledad y aislamiento.

Algunos aspectos a cuidar son:

Dormir. Las horas de sueño determinan nuestro estado de ánimo y salud. La planificación de las actividades o la participación de otros familiares ayuda mucho, también es posible permitir al cuidador descanso durante algunos momentos en el día.

Hacer ejercicio. Hacer ejercicio físico ayuda a nivel psicológico, aportando beneficios ya que mejora el estado anímico, favorece la relajación y la disminución de la tensión emocional que acumula el cuidador en su día a día. Es muy sano practicar un deporte sistemáticamente, de no ser posible,  se recomienda andar o ir en bicicleta para obtener beneficios importantes en la salud del cuidador.

Salir de casa. En numerosas ocasiones, el cuidador y la persona dependiente comparten domicilio las 24 horas del día. De esta forma, el cuidador difícilmente puede desprenderse de su rol. Es importante buscar la forma en la que la separación física entre los dos se haga efectiva, pese a que sólo sea durante breves intervalos de tiempo. Es necesario buscar alternativas viables que favorezcan salir de casa como por ejemplo, pedir la colaboración de un familiar o amigo, dirigirse a los centros de servicios sociales, asociaciones de voluntarios, servicios de ayuda a domicilio, etc. De esta forma, el cuidador conseguirá evitar la sensación desagradable de vivir atrapado en una situación.

Descansar. Encontrar tiempo para dejar momentáneamente la responsabilidad de atender a la persona dependiente. Practicar algunas técnicas de relajación, pensar en algo agradable o darse un capricho, o incluso pasar un rato en una habitación distinta a la que se encuentra la persona que cuidamos.

Planificación de actividades de atención a la persona dependiente, sin descuidar al resto de la familia.

Diseñar un plan de acción que ayude a tener claras cuáles son las actividades que tenemos que realizar y de qué manera. Esta planificación nos evitará imprevistos y nos ayudará a disponer de tiempo para disfrutar de otras actividades gratificantes.

Los cuidadores necesitan apoyo e información  para poder desarrollar sus actividades con el mayor éxito posible, anticiparse a los problemas y prever situaciones difíciles. Este apoyo procederá de los profesionales u otros apoyos formales, teniendo en cuenta distintos formatos, de los cuales destacamos los siguientes:

Sea realista acerca del posible trastorno y sus efectos, para no crear falsas expectativas. Además, es importante conocer también la situación para poder explicársela a otros familiares o amigos que participen en las atenciones o compartan espacios con la persona cuidada.

Pensar en el futuro

Cuidar a una persona dependiente es una carrera de fondo, que puede afectar muchos ámbitos de la vida durante mucho tiempo, con frecuencia no sabemos hasta cuándo. Prever problemas y situaciones futuras permite anticipar y planificar posibles soluciones.

Para hacerlo, será imprescindible, entre otros aspectos, conocer la evolución de la enfermedad, trastorno o problemática que ha originado la situación de dependencia.

Se recomienda implicar a otros miembros de la familia en un acuerdo explícito que haga referencia a futuras acciones. Familiares, amigos y profesionales pueden aportar otros puntos de vista.

Para acabar, recordemos que cuidar puede convertirse en una experiencia positiva y gratificante. No debemos olvidar que nos puede permitir descubrir capacidades, cualidades o aptitudes de nosotros mismos que hubiera sido difícil descubrir de otra forma.

Además, esta situación nos permitirá establecer una relación más próxima e íntima con la persona que cuidamos.

Otros cuidadores recomiendan también:

Aprender a escuchar
Las personas mayores puede que cuenten la misma historia repetidas veces, todos nos la sabemos de memoria, pero piensa que ellos no tienen muchas nuevas experiencias para contar, por eso se aferran a las fantásticas historias que vivieron cuando eran jóvenes. Asume que las cuentan para no olvidarlas, para sentirse importantes “yo también soy interesante, también tengo buenas historias”

Haz que se sientan útiles
Muchas veces tratamos de que el anciano deje de hacer las tareas del hogar (hacer la cama, preparar la comida, ir a la compra…) porque ya no puede, porque le faltan las fuerzas… Piensa que eso es lo único que lo hace levantarse del sofá, y si se lo quitas, harás que cada vez se mueva menos, ejercite menos su mente y esto producirá un envejecimiento más prematuro. Déjale que tenga sus tareas, sus pequeñas obligaciones. Quizá ya no pueda preparar la comida, pero quizá pueda pelar las patatas y dejártelas listas para que tú prepares el guiso. Quizá no pueda cargar con la ropa y tenderla, y quizá no pueda recogerla, pero ¿puede encargarse de doblarla y separar la que es para planchar? Siempre hay alguna tarea, por sencilla que sea, que les puedes asignar, harás que se sientan útiles y favorecerás que muevan las articulaciones, que estén mentalmente pendientes de esa tarea y eso se notará también en su estado de ánimo.

Llévalos a visitar a los conocidos
Visitar a familiares o amigos que hace tiempo que no ven les traerán buenos recuerdos, compartir una tarde contándose historias de los viejos tiempos les harán sentirse más jóvenes. Cuando un amigo o familiar cae enfermo, les gusta, al igual que a nosotros, estar a su lado y mostrarle al otro que se preocupan por su estado, que no pueden hacer más que acompañarle, pero que están ahí. Está en tu mano permitírselo.

Permítele vivir entre sus cosas
Tanto como sea posible permítele vivir en su casa, dormir en su cama, despertar cada mañana en su habitación… Para tí es más sencillo adaptarte a su vida que para él adaptarse a la tuya. Les gusta rodearse de sus cosas, al igual que a nosotros, les traen recuerdos y les hace sentirse dueños de su entorno.

Envejecer no es fácil
Si no le salen bien las cosas, déjale que se enfade, que patalee. No pierdas la paciencia, háblale de forma calmada y dale tiempo para que se tranquilice. Sentirte envejecer no es fácil, y notar cómo cosas tan sencillas como vestirte ya no eres capaz de hacer, no es fácil de aceptar. Es un camino que hay que ir recorriendo por ambos lados, tú tienes que armarte de paciencia y aceptar que la otra persona está envejeciendo, pero recuerda que el mayor lo vive en su propia piel y está viendo deteriorarse su mente y su cuerpo, seguramente ya se sienta bastante frustrado por ello, no alimentes esta frustración, sino alimenta la aceptación.

Motiva sus intereses
Busca alguna actividad que le guste y motívale a realizarla,  no importa si tú estás de acuerdo con sus creencias o no, no pases sus últimos años discutiendo, simplemente dale el placer de disfrutar todo lo que pueda.

Sé positivo
Trata de ver la parte positiva de las cosas y haz que él o ella también la vea. Dile que le quieres. Cuando haga algo mal no te enfades, piensa que podría haber sido peor. Sonríele siempre, si te ve triste, enfadado o agobiado se sentirá culpable por darte tanto trabajo, evitar estos pensamientos negativos está de tu mano.

Compartir momentos juntos
Piensa que un día ya no estará a tu lado, y echarás de menos hacer muchas cosas con él o con ella, compartir charlas, secretos… Trata de compartir juntos todos los momentos que puedas, recuerda que para tí es más fácil adaptarte que para él.

Ponte en su lugar

 Para ello, tómate tu tiempo, relájate, para un momento tu mundo e imagínate la situación al revés, eres tú el anciano, el enfermo…

¿cómo te gustaría que te trataran? ¿te gustaría que te escucharan? ¿qué te gustaría hacer? ¿cómo podrías sentirte más feliz? Las respuestas a todas las preguntas que tengas se responderán solas.

Psicología y conflicto

Indefensión Aprendida y Depresión

Según la teoría de la indefensión aprendida los organismos que experimentan que las consecuencias son independientes de su conducta, es decir, son incontrolables, forman una expectativa de que tampoco habrá contingencia respuesta-consecuencia en el futuro. A nivel conductual tal expectativa de incontrolabilidad tenderá a producir un retraso en la iniciación de respuestas para controlar las consecuencias en una situación de aprendizaje posterior. Cognitivamente produciría una creencia en la ineficacia de sus respuestas para controlar las consecuencias, y dificultaría el aprendizaje de éxito posterior. Por último, emocionalmente, cuando el acontecimiento es lo suficientemente traumático, produciría cambios y alteraciones emocionales.

Cuando una persona percibe que las consecuencias son incontrolables hace una atribución causal respecto al por qué de esa carencia de control y en función de tal proceso atribucional desarrollará la expectativa de no-contingencia futura que será responsable de los efectos de la indefensión aprendida.La atribución causal varia a lo largo de tres dimensiones:

a. Interna-Externa: El grado en el que la causa es debida a algo relacionado con uno mismo o con otra persona o circunstancia. Afecta a la pérdida de autoestima que sigue a la experiencia con acontecimientos negativos e incontrolables. Si una persona explica un acontecimiento negativo mediante factores o causas internas, la pérdida de autoestima es más probable que ocurra que si lo explica mediante factores externos.

b. Estable-Inestable: El grado en el que la causa es constante o variable en el tiempo. La estabilidad afecta a la cronicidad de la indefensión; si consecuencias negativas son explicadas mediante una causa persistente, los efectos de la exposición a dichas consecuencias persistirán más tiempo que si son explicadas mediante causas menos persistentes.

c. Global-Específico: El grado en el que la causa sea generalizable a través de diferentes situaciones, o sea específica a una situación concreta. La globalidad está relacionada con la generalidad de los déficit de indefensión. Si los malos acontecimientos son atribuidos a causas globales, los efectos de la exposición a los mismos tenderán a ocurrir en una mayor variedad de situaciones diferentes, que si son atribuidos a causas específicas. Una distinción que realiza esta reformulación, es la de indefensión universal: una persona crea que sus respuestas no son contingentes con las consecuencias deseadas y que ningún otro sujeto posee esas respuestas; frente a indefensión personal: el sujeto cree que él no tiene respuestas adecuadas, pero otros sí que las tienen. En el primer caso los sujetos atribuyen las causas a factores externos, específicos e inestables, con lo cual no se generalizará. En el segundo caso, las atribuciones son a causas internas, globales y estables y la indefensión será crónica generalizándose a otras situaciones.

Podemos observar como esta reformulación ha implicado un proceso mediador específicamente humano; lo que ha supuesto un distanciamiento de los estudios sobre Indefensión Aprendida humana de los trabajos sobre aprendizaje animal, (Peterson y Seligman, 1984).

La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil.

Indefensión aprendida y depresión

Quizás la más importante aportación de la teoría de la indefensión aprendida reside en haber sido propuesta como un modelo explicativo de la depresión humana (Seligman, 1975; Miller, Rosellini y Seligman, 1977), en tanto que algunos síntomas depresivos pueden ser inducidos mediante el tratamiento con indefensión.

Seligman (1975) afirma que la experiencia con incontrolabilidad en el laboratorio es similar a la experiencia con sucesos que típicamente son precipitantes de la depresión. Son muchos los paralelismos que se pueden establecer a nivel de síntomas:

* DISMINUCIÓN DE LA INICIACIÓN DE RESPUESTAS VOLUNTARIAS: en depresivos e indefensos. En aquellos, tal disminución se halla bien documentada por los estudios experimentales sobre el retraso psicomotor en la depresión. La disminución en la iniciación de respuestas voluntarias que define la indefensión aprendida está omnipresente en la depresión produciendo pasividad, retraso psicomotor, lentitud intelectual, etc, que en la depresión extrema puede llegar a producir estupor. En los depresivos se manifiesta una verdadera “parálisis de la voluntad“. En tareas de tiempo de reacción los sujetos depresivos son más lentos que los sujetos normales, los únicos sujetos que resultan tan lentos como los depresivos son los esquizofrénicos crónicos. La lentitud intelectual se pone de manifiesto en que el CI de un deprimido disminuye durante el trastorno y su capacidad para memorizar definiciones de palabras se deteriora.

* DISPOSICIÓN COGNITIVA NEGATIVA: las personas deprimidas se consideran aún más ineficaces de lo que realmente son: la depresión, como la indefensión inducida por acontecimientos incontrolables, resultan en una disposición cognitiva negativa consistente en la creencia de que el éxito y el fracaso son independientes de los propios esfuerzos.

* CURSO TEMPORAL: El tiempo juega un papel importante en la depresión. La muerte de un ser querido desencadena un estado depresivo que puede durar horas, días, semanas, meses, o incluso años, pero normalmente con el paso del tiempo remite. La indefensión inducida por una sola sesión de descargas incontrolables se disipa fácilmente cuando ha sido inducida por una sola sesión de descargas incontrolables, después de varias sesiones la indefensión se hará más persistente.

* AGRESIÓN DISMINUIDA: las personas y animales indefensos inician menos respuestas agresivas y competitivas, y su status de dominancia disminuye. Las personas deprimidas carecen prácticamente de hostilidad manifiesta hacia los demás. Este síntoma es tan notable que Freud y sus seguidores hicieron de él la base de la teoría psicoanalítica de la depresión: cuando se pierde el objeto amoroso el depresivo se encoleriza y dirige la cólera hacia sí mismo. Esta hostilidad “introyectada” produce depresión, odio hacia sí mismo, deseos de suicidio, y el síntoma más característico de ausencia de hostilidad hacia el exterior.

* PÉRDIDA DE APETITO: los animales indefensos comen menos, pierden peso y son deficientes sexual y socialmente. Para una persona deprimida la comida ha perdido su sabor, el interés sexual se desvanece y la depresión grave puede ir acompañada, incluso, de disfunción eréctil.

* CAMBIOS FISIOLÓGICOS:  La hipótesis más destacada sobre el origen fisiológico de la depresión es la hipótesis de las catecolaminas, según la cual se produce una disminución de la NE en determinados puntos del sistema nervioso de los depresivos. Además, las sustancias que tienen como efecto reducir los niveles de NE producen retraimiento social y conductas de carácter depresivo en monos y a las ratas de laboratorio las vuelve incapaces de aprender a escapar de una descarga eléctrica. Resultados recientes parecen indicar que en la depresión estén también implicados los sistemas colinérgicos: Parece ser que la administración de fisiostigmina (droga que activa el sistema colinérgico) en sujetos normales desencadena a los pocos minutos un estado depresivo con sentimientos de indefensión, deseos de suicidio y odio hacia sí mismo. Cuando a estas personas se les administra atropina (droga que bloquea la actividad colinérgica) los síntomas desaparecen y los sujetos vuelven a su estado normal.

Cambiando rutinas:

Las rutinas de pensamiento son tan importantes, que llegamos a confundirlas con nosotros mismos, con nuestra identidad (“Es que yo siempre he sido así”, “Es mi carácter”, “No puedo cambiar mi forma de ser”…etc).

Grave error, somos mucho más que lo que hacemos y pensamos. Y estamos en constante evolución y cambio.

Así que pon en práctica los siguientes:

Vigila tus pensamientos y palabras y, en cuanto aparezca algo como:  “yo no puedo hacer eso”, “no debo”, “no sé”, “me da miedo” … Párate y cuestiónalo racionalmente. Pregúntate “¿Por qué no voy a poder?” “¿A qué le tengo miedo?” “¿Qué es lo máximo que, en el peor de los casos, podría perder?” Gradualmente descubrirás que esas negativas no tienen mucho sentido, y no sirven más que para mantenerte paralizado.

Rompe tus rutinas: si habitualmente piensas “Mi pueblo me deprime” y luego te entretienes en los videojuegos, por ejemplo, cuando detectes ese pensamiento, cámbialo porNo me gusta mucho mi pueblo, pero tampoco sé todo lo que ocurre en cada una de sus calles” y después sal a darte una vuelta por una ruta que no hayas realizado nunca, te sorprenderán tus sensaciones. Si cada vez que te sientes triste tiendes a echarte en el sofá o la cama a descansar… ¡rompe con eso! Vence a tu rutina cotidiana y haz algo contrario: sal a correr o en bicicleta, o llama a algún amigo… Pero no repitas lo que haces cotidianamente El cambio ya estará actuando en ti.

Piensa que siempre existen alternativas: sea cual sea tu situación, sobre el tema que sea (trabajo, amor, decisiones…), SIEMPRE existen otras opciones y alternativas a esta actitud y pensamiento, aunque no se nos ocurran o estemos momentáneamente ciegos a ellas, encerrados en la oscuridad de nuestra autocompasión. Esto es un hecho objetivo: siempre podemos afrontar los hechos con docenas de opciones diferentes a las que habitualmente tomamos.

Intenta hacer un hábito mental de estos consejos.

Practícalos, empezarás a percibir el mundo de otra manera.

BIBLIOGRAFÍA

FERRANDIZ, P. (1989). Indefensión Aprendida. En J.MAYOR y J.L. PINILLOS Tratado de Psicología General. Aprendizaje y Condicionamiento Vol. 2. Madrid, Ed. Alhambra.

MALDONADO, A. (1981). Indefensión aprendida. En TUDELA, P. (Ed.) Psicología Experimental, vol. 1 UNED, Madrid.

MALDONADO, A. y RUIZ, J.A. (1982). Indefensión aprendida en humanos. Una revisión crítica. Psicológica, 3, 153-174.

ORTEGA, A.R. y MALDONADO, A. (1986). Controlabilidad y Estilo Atribucional en la Indefension Aprendida Humana: estudio experimental de las dimensiones de globalidad y estabilidad. Revista de Psicología General  y  Aplicada 38, 834-854

SELIGMAN. M.E.P. (1983). Indefensión, Ed. Debate, Madrid.

Actos poéticos, Gestalt, Tanatologia

¿Dónde están tus muebles?

c3a1rbol

En el siglo pasado, un turista americano visitó al famoso rabino Chofetz Chaim…

Y se quedó asombrado al ver que la morada del rabino consistía, sencillamente, en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una cama, una mesa y una banqueta.

– “Rabino, ¿dónde están sus muebles?”, preguntó el turista.

– “¿Dónde están los suyos?”, replicó el rabino.

– “¿Los míos?”, respondió, sorprendido… “pero si yo sólo soy un visitante… estoy aquí de paso”, dijo el americano.

– “Yo también”, dijo el rabino

Gestalt

Sé como tú eres.

Fritz Perls

Friedrich Salomón Perls (1893- 1970)más conocido como Fritz, realizó la sistematización de las teorías gestálticas de la percepción, con conocimientos de su propia formación como psicoanalista, el expresionismo de Friedlander, la semántica general de Korzybski, la “Teoría global” de Kurt Goldstein, la dinámica de grupo de Lewin, el Psicodrama de Moreno, el Yo-Tú de Martin Buber, la fenomenología de Husserl, y hasta el budismo Zen, para hacer una síntesis “original y coherente”, como diría Claudio Naranjo , su discípulo más importante en la actualidad, y transformarla en la herramienta poderosa que hoy conocemos como Terapia Gestalt.

Ha sido llamado  “maestro Zen”, psicólogo genial, “gurú”, intuitivo, hasta loco, inconstante, cruel, fraude, o cosas peores, probablemente para definirlo deberíamos recordar que “el todo es mucho más que la suma de las partes”, y que intentar definir a Fritz quizás sea un poco más de “caca de elefante”, como le gustaba llamar a las “grandes teorías”.

Nacido en el Berlín de los ghettos judíos, dentro de una familia conflictiva, su padre fue particularmente hostil, Fritz respondió a los conflictos del ambiente familiar con pésimo comportamiento. Al final es expulsado de la escuela, y termina en otra en dónde toma contacto con la actuación, y probablemente comienza a intuir que de los grandes líos nacen las grandes soluciones. 

Se analiza con Karen Horney, trabaja como asistente de Kurt Goldstein afín a la Gestalt , y en 1930 conoce a Wilhelm Reich un hereje del Psicoanálisis que trabajaba la agresividad y la sexualidad humana desde lo corporal y relacionaba la represión con la política, audacias para la época. Ellos fueron, en especial Reich, (el terapeuta que más lo influyó) una base importante para la futura Gestalt.

En 1936 es invitado al congreso internacional de Psicoanálisis, prepara un trabajo sobre las resistencias orales, pero es mal acogido. El mismo Freud se niega a recibirlo, este hecho lo marca decisivamente. Otro padre lo rechaza.  Desarrolla su propia teoría, conjuntamente con su esposa Lore, y termina en 1940 “Ego Hambre y Agresión”. Se transforma decididamente en un traidor, otro más, del Psicoanálisis.

Viaja por el mundo en 1962. Conoce un Kibbutz en Israel, vive unos meses en un monasterio Zen en Japón. A su regreso conoce a Michael Murphy que con Richard Price estaban comenzando la experiencia del Instituto Esalenen Big Sur, California, y lo invitan a participar.  Con 72 años en 1965 era un enfermo cardíaco, desanimado por el poco reconocimiento a su trabajo. Ida Rolf, fisioterapeuta, creadora del “Rolfing”, lo rescata esta vez. Le cura la columna, lo ayuda a respirar, una vez más renace de las cenizas. Se pone a dar talleres, charlas y grupos de terapia, empieza a escribir su autobiografía: “Adentro y Afuera del Tarro de la Basura”.

Era una Nueva Era, valga la redundancia. En Esalen, convivirían los mejores exponentes de un paradigma naciente: Alexander Lowen, el padre de la Bioenergética , Virginia SatirAlan Watts, Gregory Bateson, Eric Berne creador del Análisis Transaccional (A.T.), Stan Grof pionero de la Psicología Transpersonal, Grinder y Bandler creadores de la Programación Neurolingüística, entre otros.

Su Terapia Gestalt era finalmente reconocida. Se publica “Sueños y Existencia”, obra centralLos medios lo consideraron una estrella del movimiento contracultural de esos tiempos.

Pero a Fritz le costaba quedarse quieto. En 1969 se muda a Canadá a fundar un Kibbutz gestáltico con gente de Esalen, y algunos dicen que fue la mejor “forma” (gestalt ) de vida que encontró. Muere en 1970. Fiel a si mismo fue cremado en una ceremonia colectiva en la cual se bailó y celebró la vida, a su expreso pedido.

IMG_1072

Las palabras de Fritz Perls:

“La teoría básica de la Terapia Gestalt es que la maduración es un proceso de crecimiento continuo en el que el apoyo ambiental se transforma en auto apoyo. En un crecimiento sano el niño moviliza y aprende a usar sus propios recursos. Un equilibrio adecuado entre apoyo y frustración lo capacita para llegar a ser independiente, libre para usar su potencial innato.”

“En contraste una neurosis se desarrolla en un ambiente que no facilita adecuadamente el proceso de maduración. El desarrollo degenera en una formación de carácter, en un conjunto de patrones de conducta destinados a controlar el ambiente mediante la manipulación. A menudo imitando a algún adulto el niño aprende a asegurarse el apoyo ambiental jugando al estúpido, o al desamparado, amenazando, adulando, tratando de ser seductor, etc. Así cualquier terapeuta solícito o demasiado apoyador, o algún miembro del grupo que resulte succionado o fascinado por las manipulaciones del paciente, sólo arruinará más a esa persona al privarla de la oportunidad de descubrir su propia fuerza, potencial y recursos. Aquí la verdadera labor del terapeuta consiste en frustrar hábilmente al paciente.”

IMG_1065

Quizás una de las mejores síntesis de la actitud gestáltica sea la de Claudio Naranjo:

•  Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o el futuro.
•  Vive aquí. Preocúpate de lo que está presente antes de que se ausente. 
•  Deja de imaginar cosas, experimenta lo real. 
•  Deja de pensar en cosas innecesarias. En lugar de ello gusta y mira. 
•  Expresa, en vez de manipular, explicar, justificar, o juzgar. 
•  Entrégate a la desazón y al dolor de la misma manera que te entregas al placer. No limites tu conciencia. 
•  No aceptes más “debes” ni “deberías” de los que tú te impongas. No adores a ídolo alguno. 
•  Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos. 
•  Acepta ser como eres.

Referencias bibliográficas.

Naranjo,C. “ La Vieja y la Novísima Gestalt”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1989
Perls, F. “Sueños y Existencia”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1974.
Perls, F. “Dentro y Fuera del Tarro de la Basura ”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1975.

 
Psicoterapia

La inteligencia de los pulpos

¿Podemos penetrar en la mente de otras especies? ¿Poseen los animales una conciencia parecida a la nuestra? ¿Qué especies son «conscientes» y cuáles no? Y si lo son, ¿para qué les sirve?

Estamos en el comienzo de un viaje científico hacia el interior de la psique animal. Las respuestas a estas preguntas tendrán implicaciones trascendentes en nuestra forma de ver (y tratar) a los otros seres del planeta, permitirían además comprender mejor la naturaleza de nuestra propia mente. Podríamos empezar por deshacernos de los prejuicios antropocéntricos y aceptar la posibilidad de que la conciencia no sea una característica distintiva de la humanidad.

Tanatologia

Emoción y enfermedad

Cada uno de nosotros es su propio clima, determina el color del cielo dentro del universo emocional en el que habita. - Fulton J. Sheen Cada uno de nostros es su propio clima, determina el color del cielo dentro del universo emocional en el que habita. – Fulton J. Sheen

Reacciones como la ansiedad/estrés,depresión/ disforia, hostilidad paranoide/ o ira acompañan a muchos procesos de enfermedad somática, manifestándose ante el diagnóstico o el tratamiento e influyendo en toda la progresión de la enfermedad, sea esta común (inofensiva), aguda, crónica o terminal.

Un ejemplo frecuente de interdependencia entre emociones y enfermedad ha sido observado en las enfermedades cardiacas. De forma general se encuentran correlaciones positivas entre los niveles elevados de ansiedad, depresión y hostilidad a una mayor probabilidad de desarrollar una afección cardiaca, tal como las enfermedades coronarias o el infarto al miocardio (Friedman y DiMatteo, 1984). Se sabe también, que a mayor nivel en intensidad y tiempo en exposición del organismo a emociones ansiógenas, depresógenas o paranoides las probabilidades de cambiar la progresión de la enfermedad, transformándola de transitoria a crónica y de recuperación en recaída (Bennett y Carroll, 1997).

Se ha encontrado también que los pacientes de infarto que se encuentran deprimidos pasan mas tiempo en el hospital, con mayor frecuencia salen de él para entrar en una institución de reposo o de cuidados intensivos, son también los menos motivados para la recuperación después del internamiento y finalmente son quienes menos progresos y menos probabilidades de recuperar la calidad de vida que tenían hasta antes de presentar el ataque (Taylor, 1999).

Lo anterior corrobora, como ha sido señalado por múltiples investigadores que:

“Las emociones excesivas afectan en cualquier circunstancia y aun peores en las situaciones de enfermedad y de su prevención”

Afirmar que las emociones excesivas contribuyen a la circulación exagerada de hormonas en la sangre y al aumento de trombocitos (plaquetas en los vasos) -lo que provoca arteriosclerosis e infarto del miocardio (Markovitz y Matthews, 1991; Wenneberg et al. 1997)- es ir mas lejos en la explicación causal, pues significa que las emociones excesivas son causantes de enfermedad.

Parece no existir hasta ahora un acuerdo definitivo entre ambas posturas. Sin embargo, en ambos casos el profesional de la conducta interviene buscando, junto con el paciente, cambiar las emociones desadaptativas, porque lo hacen sufrir aún más e interfieren en su conducta para prevenir la enfermedad o para adherirse al tratamiento médico. Aquí se focaliza la mayor parte de intervenciones en Psicología de la enfermedad.
Durante el proceso, el enfermo cardiaco aprenderá a relajarse, a mejorar la comunicación con su ambiente y a transformar sus pensamientos negativos.

En el segundo caso, la intervención estará dirigida a trabajar específicamente con las emociones desadaptativas que puedan contribuir como factor causal, directo o indirecto, de surgimiento o recaída en la enfermedad, igual que se hace con otros determinantes concretos como podría ser el consumo de alcohol, la inactividad física o la automedicación.

La tercer área de intervención esta en las emociones desadaptativas que surgen con la enfermedad, donde encuentran un terreno fértil. Donde ya en múltiples investigaciones se ha constatado la aparición de disturbios emocionales en los procesos crónicos, degenerativos y/o discapacitantes.

 

Hablaremos de ellos pronto…

Para más información, se puede consultar:
Joyce-Moniz, L. y Barros, L.(2007): Psicología de la enfermedad para cuidados de la salud (Desarrollo e intervención). Primera Edición. Editorial Manual Moderno: México.