Actos poéticos, Literatura, Psicoterapia

¿Cuál es tu forma de vivir?

 

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Una noche dos monjes llegaron a su cabaña. Habían estado viajando durante cuatro meses, pero ahora, como era la época de las lluvias, habían regresado. Cuando llegaron, el monje más joven que iba por delante de repente se enfadó y se puso triste; el viento y las tormentas habían arrancado media cabaña y sólo quedaba la otra media. Había vuelto con la esperanza de descansar y resguardarse de la lluvia, pero ahora iba a ser difícil.

Media cabaña se había derrumbado y la mitad del tejado había sido arrancado por el viento.

El joven monje le dijo a su viejo compañero:

-¡Esto es demasiado! Estas son las cosas que me hacen dudar de la existencia de Dios. Los pecadores tienen palacios en las ciudades y no les pasa nada, pero las cabañas de los pobres como nosotros que pasan el día y la noche rezando están destruidas. ¡Dudo que exista Dios! ¿Será verdad este tema de la plegaria, o nos estaremos equivocando? Quizás sea mejor pecar.

El joven monje estaba lleno de rabia y maldición, y sentía que todas sus plegarias eran inútiles. Pero su viejo compañero alzó las manos unidas hacia el cielo y se le empezaron a saltar las lágrimas de los ojos. El joven estaba sorprendido:

-¿Qué haces? –le pregunto.

-Estoy dando gracias a Dios, porque quién sabe lo que podía haber hecho el viento. Se podía haber llevado toda la casa, pero ha salvado la mitad de nuestra cabaña. Dios también se preocupa por los pobres, deberíamos darle las gracias. Ha escuchado nuestras plegarias, nuestras oraciones no han sido en vano, si no, se habría volado todo el tejado.

Esa noche los dos durmieron de formas totalmente diferentes. El que estaba lleno de rabia y furor, estuvo cambiando de postura toda la noche, tuvo toda clase de pesadillas y preocupaciones rondándole la mente. Estaba preocupado. Había nubes en el cielo. ¿Qué pasaría mañana si volvía a llover o hacia viento?

El otro durmió profundamente. Al levantarse se puso a cantar.

-Oh Dios! No sabíamos que pudiese haber tanta dicha en una cabaña decrépita. Si lo hubiésemos sabido antes, no habríamos molestado a tus vientos, nosotros mismos habríamos quitado la mitad del tejado. Nunca he dormido tan lleno de dicha. Al abrir los ojos por la noche podía ver las estrellas y las nubes acumulándose en tu cielo. Y ahora que están a punto de comenzar las lluvias, todavía será más bonito porque, sin medio tejado, podremos oír la música de tus gotas de lluvia con mucha más claridad. No teníamos ni idea de la alegría que era estar al descubierto bajo el cielo y el viento y la lluvia. Si lo hubiésemos sabido, no habríamos molestado a tus vientos; nosotros mismos habríamos levantado el tejado.

-¿Qué estoy escuchando? ¿Qué tontería es esa? ¿Qué locura es esa? –grito exasperado el joven.

 

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El anciano le respondió:

-He analizado las cosas en profundidad, y mi experiencia me dice que todo lo que nos hace felices es la dirección correcta en la vida para nosotros y, todo lo que nos hace sufrir más es la dirección equivocada. Le he dado las gracias a Dios y mi dicha ha aumentado. Tú te has enfadado y tu aflicción ha aumentado. Anoche estabas inquieto, yo he dormido plácidamente. Ahora puedo cantar una canción mientras tú estás a punto de explotar de rabia. Entendí muy pronto que la dirección correcta es aquella en que la vida se vuelve más dichosa y he enfocado toda mi conciencia en esa dirección. No sé si Dios existe o no. No sé si ha oído mis plegarias, pero la prueba es que estoy feliz y bailando y tú estás llorando, enfadado y preocupado. Mi dicha es la prueba de que mi forma de vivir es la correcta y tu aflicción es la prueba de que tu forma de vivir es equivocada

 

Gestalt

Sé como tú eres.

Fritz Perls

Friedrich Salomón Perls (1893- 1970)más conocido como Fritz, realizó la sistematización de las teorías gestálticas de la percepción, con conocimientos de su propia formación como psicoanalista, el expresionismo de Friedlander, la semántica general de Korzybski, la “Teoría global” de Kurt Goldstein, la dinámica de grupo de Lewin, el Psicodrama de Moreno, el Yo-Tú de Martin Buber, la fenomenología de Husserl, y hasta el budismo Zen, para hacer una síntesis “original y coherente”, como diría Claudio Naranjo , su discípulo más importante en la actualidad, y transformarla en la herramienta poderosa que hoy conocemos como Terapia Gestalt.

Ha sido llamado  “maestro Zen”, psicólogo genial, “gurú”, intuitivo, hasta loco, inconstante, cruel, fraude, o cosas peores, probablemente para definirlo deberíamos recordar que “el todo es mucho más que la suma de las partes”, y que intentar definir a Fritz quizás sea un poco más de “caca de elefante”, como le gustaba llamar a las “grandes teorías”.

Nacido en el Berlín de los ghettos judíos, dentro de una familia conflictiva, su padre fue particularmente hostil, Fritz respondió a los conflictos del ambiente familiar con pésimo comportamiento. Al final es expulsado de la escuela, y termina en otra en dónde toma contacto con la actuación, y probablemente comienza a intuir que de los grandes líos nacen las grandes soluciones. 

Se analiza con Karen Horney, trabaja como asistente de Kurt Goldstein afín a la Gestalt , y en 1930 conoce a Wilhelm Reich un hereje del Psicoanálisis que trabajaba la agresividad y la sexualidad humana desde lo corporal y relacionaba la represión con la política, audacias para la época. Ellos fueron, en especial Reich, (el terapeuta que más lo influyó) una base importante para la futura Gestalt.

En 1936 es invitado al congreso internacional de Psicoanálisis, prepara un trabajo sobre las resistencias orales, pero es mal acogido. El mismo Freud se niega a recibirlo, este hecho lo marca decisivamente. Otro padre lo rechaza.  Desarrolla su propia teoría, conjuntamente con su esposa Lore, y termina en 1940 “Ego Hambre y Agresión”. Se transforma decididamente en un traidor, otro más, del Psicoanálisis.

Viaja por el mundo en 1962. Conoce un Kibbutz en Israel, vive unos meses en un monasterio Zen en Japón. A su regreso conoce a Michael Murphy que con Richard Price estaban comenzando la experiencia del Instituto Esalenen Big Sur, California, y lo invitan a participar.  Con 72 años en 1965 era un enfermo cardíaco, desanimado por el poco reconocimiento a su trabajo. Ida Rolf, fisioterapeuta, creadora del “Rolfing”, lo rescata esta vez. Le cura la columna, lo ayuda a respirar, una vez más renace de las cenizas. Se pone a dar talleres, charlas y grupos de terapia, empieza a escribir su autobiografía: “Adentro y Afuera del Tarro de la Basura”.

Era una Nueva Era, valga la redundancia. En Esalen, convivirían los mejores exponentes de un paradigma naciente: Alexander Lowen, el padre de la Bioenergética , Virginia SatirAlan Watts, Gregory Bateson, Eric Berne creador del Análisis Transaccional (A.T.), Stan Grof pionero de la Psicología Transpersonal, Grinder y Bandler creadores de la Programación Neurolingüística, entre otros.

Su Terapia Gestalt era finalmente reconocida. Se publica “Sueños y Existencia”, obra centralLos medios lo consideraron una estrella del movimiento contracultural de esos tiempos.

Pero a Fritz le costaba quedarse quieto. En 1969 se muda a Canadá a fundar un Kibbutz gestáltico con gente de Esalen, y algunos dicen que fue la mejor “forma” (gestalt ) de vida que encontró. Muere en 1970. Fiel a si mismo fue cremado en una ceremonia colectiva en la cual se bailó y celebró la vida, a su expreso pedido.

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Las palabras de Fritz Perls:

“La teoría básica de la Terapia Gestalt es que la maduración es un proceso de crecimiento continuo en el que el apoyo ambiental se transforma en auto apoyo. En un crecimiento sano el niño moviliza y aprende a usar sus propios recursos. Un equilibrio adecuado entre apoyo y frustración lo capacita para llegar a ser independiente, libre para usar su potencial innato.”

“En contraste una neurosis se desarrolla en un ambiente que no facilita adecuadamente el proceso de maduración. El desarrollo degenera en una formación de carácter, en un conjunto de patrones de conducta destinados a controlar el ambiente mediante la manipulación. A menudo imitando a algún adulto el niño aprende a asegurarse el apoyo ambiental jugando al estúpido, o al desamparado, amenazando, adulando, tratando de ser seductor, etc. Así cualquier terapeuta solícito o demasiado apoyador, o algún miembro del grupo que resulte succionado o fascinado por las manipulaciones del paciente, sólo arruinará más a esa persona al privarla de la oportunidad de descubrir su propia fuerza, potencial y recursos. Aquí la verdadera labor del terapeuta consiste en frustrar hábilmente al paciente.”

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Quizás una de las mejores síntesis de la actitud gestáltica sea la de Claudio Naranjo:

•  Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o el futuro.
•  Vive aquí. Preocúpate de lo que está presente antes de que se ausente. 
•  Deja de imaginar cosas, experimenta lo real. 
•  Deja de pensar en cosas innecesarias. En lugar de ello gusta y mira. 
•  Expresa, en vez de manipular, explicar, justificar, o juzgar. 
•  Entrégate a la desazón y al dolor de la misma manera que te entregas al placer. No limites tu conciencia. 
•  No aceptes más “debes” ni “deberías” de los que tú te impongas. No adores a ídolo alguno. 
•  Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos. 
•  Acepta ser como eres.

Referencias bibliográficas.

Naranjo,C. “ La Vieja y la Novísima Gestalt”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1989
Perls, F. “Sueños y Existencia”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1974.
Perls, F. “Dentro y Fuera del Tarro de la Basura ”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1975.

 
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“Pasado, presente y futuro”

 

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Un hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal. Cierta tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo.

Le preguntó por qué sonreía.

“Porque entiendo el significado de los plátanos”, fue su respuesta.

Dicho esto, abrió la bolsa que llevaba, extrayendo de ella un plátano podrido.

“Esta es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento adecuado; ahora es demasiado tarde.”

Seguidamente, sacó de la bolsa un plátano aún verde, lo mostró y volvió a guardarlo.

“Esta es la vida que aún no sucedió, es necesario esperar el momento adecuado.”

Finalmente tomó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con él.

“Esta es la vida en el momento presente. Aliméntate con ella y vívela sin miedos y sin culpas.”