Bienestar Psicológico, Psicología y conflicto, Relaciones, Sexualidad

LOS CELOS, DE LA ÉTICA PROMISCUA A LA SENTENCIA

Las reglas e instituciones destinadas a domar el sexo

son numerosas, cambiantes y contradictorias.

Es vano numerarlas: van del tabú del incesto

al contrato del matrimonio, de la castidad obligatoria a la

legislación sobre burdeles.

Octavio Paz (La llama doble)

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Poder, amor y violencia son términos que con mucha frecuencia se vinculan cuando de las relaciones de pareja se trata, iniciaré el presente ensayo haciendo un breve recuento histórico de algunas condiciones socioculturales que generaron el constructo social de la familia nuclear como “base de la sociedad”, pues parece que considerar la pareja y la monogamia como forma “normal” de relación es bastante reciente, tal como Álvarez-Gayou (2012) destaca en las paginas iniciales del libro: ”Te celo porque te quiero” donde analiza como los celos vienen del amor, pero lo destruyen.

Las investigaciones revisadas respecto a los pueblos nómadas destacan que mas bien lo que prevalecía era la promiscuidad. Se trataba de hombres y mujeres que convivían sin ningún limite entre ellos, por lo que la paternidad no era fácil de identificar, que es quizá el antecedente de la prohibición del incesto.

Rage (1996) citado en Delgadillo Guzmán (2000) menciona que una vez que que se supero lo anterior, el hombre podía elegir a la mujer que sería la madre de sus hijos y pagaba un precio por ella, por lo que la relación conyugal era la del propietario con el objeto poseído (relación que se consideraba perfectamente viable).

Posteriormente se instituyo el rapto como medio para el matrimonio, inicialmente como botín de guerra, y luego también en tiempo de paz. Con los años el matrimonio se convirtió en una estrategia familiar de negociación entre los padres de los contrayentes. La pareja no estaba destinada a la vida amorosa, ni al crecimiento personal y/o la felicidad, su única razón de ser era la procreación,  y así se instituyo como base de la vida civil y como símbolo de la continuidad de la raza y la cultura. Puesto así parece que como expresa Álvarez Gayou (2012) ninguna costumbre es tan universal que pueda considerarse inamovible.

  1. Ni tan libres, ni tan racionales

La salud psíquica de la sociedad y la estabilidad

de sus instituciones depende en gran parte del

diálogo contradictorio entre ambas.

Octavio Paz (La llama doble)

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La invención social del amor, como elemento de intercambio que le da sentido a la pareja es relativamente reciente, apenas en el siglo XX se empezó a hablar de equidad para la mujer y en consecuencia de equidad en la relación marital. Con el surgimiento de esta construcción, aparece “la cara oscura del amor” que entre sus aspectos negativos mas obvios, tal como se entiende el amor en nuestra cultura, la obligada renuncia al desarrollo de otras relaciones amorosas (potenciales o alternativas). Dicha renuncia se extiende no solo a otras relaciones amorosas, sino a la notable presión en contra de cualquier relación intima con otra persona, lo cual constituye lo que D. H. Lawrence llamo «egoísmo a dúo»: la sociedad como un enorme conjunto de parejas cerradas en si mismas, con enormes limitaciones en sus relaciones con los demás; limitaciones autoimpuestas o sumisas e inconscientemente aceptadas. Del mismo modo las relaciones amorosas suponen una cierta pérdida de autonomía, independencia y libertad sexual, que se ceden, pensando en que la pareja haga lo mismo. En sincronía Álvarez-Gayou (2012) opina que el nacimiento de los celos esta vinculado a una cultura que valora la exclusividad en matrimonios que aspiran a ser duraderos y monógamos.

Por lo anterior, en los canones socioculturales vigentes de exclusividad sexual, las relaciones amorosas suponen también la renuncia a las satisfacción de los deseos de promiscuidad y variedad sexual. Y sin duda una de las peores consecuencias de este concepto de amor actual son los celos. Mientras Álvarez Gayou (2012) explica: Los celos surgen ante la sospecha real o imaginada de una amenaza a una relación considerada valiosa. Pines (1992) afirma  que son una respuesta a lo que se percibe como una amenaza que se cierne sobre una relación considerada valiosa o sobre su calidad. Entendidos como una emoción, los celos son una respuesta que nos alerta de que una relación que queremos mantener está siendo amenazada. Los celos, como cualquier otra emoción, cumplen algún propósito adaptativo y han sido diseñados para incrementar el éxito ante ciertos desafíos específicos con los que se enfrenta el ser humano (Lazarus, 1991). La experiencia subjetiva de los celos es muy aversiva (Hupka, 1984) y tendría como finalidad motivar al individuo celoso a proteger una relación considerada valiosa ante la presencia de un rival.

Álvarez-Gayou (2012),inicialmente hace visibles una serie de aspectos relevantes alrededor de los celos, entre los que destacan y debo decir que este análisis me ha resultado personalmente clarificador:

  1. Los celos no son equiparables al amor.
  2. Los celos tienen el poder que nosotros decidimos darles
  3. Podemos aprender a expresar los celos en vez de actuarlos
  4. Podemos escuchar los sentimientos que albergan los celos para conocerlos mejor y crecer como personas.
  5. Podemos crear acuerdos que nos permitan relaciones afectivas mas libres.
  6. Los celos son responsabilidad de quien los siente.
  7. Los celos, como el enojo son parte del repertorio humano de emociones.

Los celos aparecen en distintos tipos de relaciones sociales, como las relaciones familiares, las relaciones de amistad o las relaciones profesionales. Por tanto, los celos hacen referencia a una relación triádica:  la persona que siente celos, el rival que está compitiendo y  el objeto amado. El celoso siente que el rival no sólo está amenazando a su relación con la persona amada, sino también a algunos aspectos de su yo, como la autoestima. La persona celosa puede sentir envidia cuando percibe que el rival posee un atributo que él no posee o posee en menor medida y por el que su pareja se siente atraída (García-Leiva, Gómez-Jacinto y Canto, 2001). Álvarez Gayou (2012) contrasta los celos con la envidia que proviene del latín Invidere y significa mirar a alguien con malicia. Pero los celos no se pueden confundir con la envidia. La envidia ocurre en una relación diádica, en la que la persona envidiosa desea algo que otra persona posee. Sin embargo, los celos surgen ante la pérdida, real o imaginada, de una relación que sí poseemos. Los sentimientos que caracterizan a la envidia son la inferioridad, la autocrítica, la insatisfacción y la preocupación por uno mismo. Sin embargo, los que caracteriza a los celos son la ira, la hostilidad, la sospecha, el rechazo, el resentimiento, etc.

Diversos son los autores que han tratado de establecer una tipología sobre los celos. White (1991) distinguió los siguientes tipos: Los celos sintomáticos, que serían consecuencia de una enfermedad mental; los celos patológicos, que serían propios de personas especialmente sensibles a las amenazas a la autoestima o a la relación; y los celos normales, que aparecen en personas sin problemas o sin trastornos de salud mental. Surgen como una reacción que puede mostrar cualquiera en una relación ante determinadas condiciones. En esta misma línea Pines (1992) distingue entre los celos normales, como aquellos en los que existe una amenaza imaginaria y/o una respuesta anormal de acuerdo con el contexto cultural, y los celos normales, que serían aquellos en los que la amenaza es real y/o se manifiesta una respuesta adecuada de acuerdo con los valores culturales. Buunk (1982) distinguió entre los celos actuales y los celos anticipados. Los celos actuales son los que una persona experimenta actualmente o ha experimentado en el pasado ante un acontecimiento. Y los celos anticipados hacen referencia a las expectativas o predicciones de una persona sobre cómo y por qué se sentiría celoso. La cuarta clasificación distingue entre los celos rencorosos y los celos retrospectivos (Van Sommers, 1989). Si una persona no tiene ningún interés en su actual vínculo emocional con su pareja pero no tolera la presencia de un intruso es un caso de celos rencorosos. Si pretende detalles de una historia anterior se trata de celos retrospectivos. Paul y Galloway (1994) distinguieron entre los celos preventivos y los celos reactivos. En primer lugar, los celos preventivos surgen ante la sospecha e implicaría una serie de acciones encaminadas a evitar el éxito del rival antes de que ocurra la conducta desencadenante de los celos. Por su parte, los celos reactivos son aquellos que surgen ante un episodio real, en respuesta de una conducta determinada que ya ha tenido lugar.

¿Inseguridad Ontológica?

El amor es la búsqueda de una reciprocidad libremente otorgada…

Se representa al amor en forma de un nudo;

hay que añadir que ese nudo esta hecho de dos libertades enlazadas.

Octavio Paz (la llama doble)

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Dentro de la perspectiva que hemos denominado cultural, se puede distinguir los planteamientos socioconstructivistas y los planteamientos sociocognitivos. Considerar los celos como construcción social implica admitir que las emociones surgen porque la interpretación de la situación, su construcción social a partir del sistema sociocultural de valores, creencias y normas, la hacen apropiada para experimentar una emoción determinada (Armon-Jones, 1986). Las emociones han de ser consideradas como fenómenos complejos, entre cuyos elementos esenciales están un conjunto de juicios y deseos derivados del sistema de creencias, principios y valores propios de la comunidad y, además, se asume que el sistema de creencias y valores que caracterizan a cada emoción se aprende a través del proceso de socialización (que puede ser diferenciado para hombres y mujeres en cada cultura). De ahí que, tal como lo expresa Hupka (1981), los celos surgirían en función de los acuerdos socialmente compartidos sobre qué situaciones suponen una amenaza a algún aspecto relevante que el individuo posee (por ejemplo: la propiedad sexual, la valoración del self, etc.). A diferencia de las concepciones de carácter sociobiológico, las emociones no son respuestas innatas activadas por las características de determinadas situaciones sino patrones de interpretación y respuesta en situaciones socialmente configuradas (Barrón y Martínez, 2001). Sin negar la participación de los estados de activación fisiológica en los procesos emocionales y sin negar la existencia de emociones básicas (Ovejero, 2000), el papel de la activación es matizada, ya que lo que establece la emoción experimentada por el individuo es su relación de la activación fisiológica con el estado de los restantes elementos, internos y del contexto (Averril, 1996).

Álvarez-Gayou (2012) añadirá: durante los episodios de celos, la persona celosa experimenta un miedo intenso a perder a su pareja, un temor a quedarse solo, sentimientos de vergüenza y de humillación y una pérdida del sentimiento de exclusividad sexual con conatos intensos, en muchas ocasiones, de cólera e ira incontroladas (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2001),. El alivio del malestar provocado por los celos se consigue momentáneamente con conductas comprobatorias de las conductas de sus parejas, aumentando el control conductual sobre las mismas y llegando, en casos extremos, a provocar la muerte de sus parejas antes que admitir su pérdida. Por experiencia profesional y laboral considero que la convivencia, particularmente la matrimonial, concede cierta impunidad, casi justificación social para llevar a cabo la destrucción, sin que pueda afirmarse que estos seres sean cínicos o malignos, pues no dejan de dar pruebas de que están profundamente enamorados de la pareja-víctima.

 Álvarez-Gayou (2012) hace alusión a que los celos son un mecanismo clave que probablemente hemos heredado de nuestros antepasados, que se encuentran de una manera u otra en todas las culturas. Los datos de las múltiples investigaciones no apoyan la tesis de que los celos sean un mecanismo rígido en cuanto el conjunto de estímulos que lo activan y a las conductas que se ponen en funcionamiento. Los celos son muy sensibles al contexto cultural y social. Los cambios socioculturales también se reflejan en el desempeño de los roles de género por parte de los hombres y, especialmente, por las mujeres. Ante tales transformaciones, las actitudes e ideología sexista se han vuelto más sutiles, reflejándose de forma hostil hacia aquellas mujeres que transgreden el patrón más tradicional asociado a su género, sobre todo en lo que tiene que ver con las relaciones interpersonales, familiares y sexuales. En este sentido, el que exista esta variabilidad de respuestas inter e intrasexo es lo que hace que autores como Harris (2003 a), DeSteno y cols, (2002) y Sabini y Green (2004) no acepten la hipótesis de la existencia de un módulo innato específico dimórfico en hombres y mujeres, que sería el responsable de que responderían diferencialmente ante los diversos tipos de infidelidades. Harris (2003 a), sin renunciar a la importancia de la influencia de la evolución en el comportamiento del ser humano, defiende que la evolución podría haber moldeado mecanismos intermedios y no sexualmente dimórficos para resolver el problema adaptativo que supone una amenaza al vínculo afectivo en las relaciones de pareja, por su parte Álvarez-Gayou (2012) hace algunas disertaciones basadas en las investigaciones realizadas por IMESEX cuyos resultados apuntan que la infidelidad sexual es la mas temida, sin que existan diferencias significativas entre hombres y mujeres en sus apreciaciones, lo cual corrobora los hallazgos de otros investigadores citados.

Del crimen pasional a la violencia de género

La deshumanización de las víctimas,

corresponde primeramente a la deshumanización

de los verdugos.

Octavio Paz (la llama doble)

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Las consecuencias de los celos van desde el recelo, la inseguridad y la reducción de la autoestima del celoso, y la mas o menos sensación agobiante de falta de libertad de su pareja, hasta discusiones y peleas que pueden llegar a los malos tratos, suicidios, violaciones y asesinatos.

Rojas Marcos (1995) escribe: “Hay un tipo de crímenes que los humanos se resisten a detestar y todavía perdonan. El crimen pasional siempre despierta fascinación y piedad hacia el agresor y, a menudo, matar en nombre del amor se considera un acto mas digno de admiración que de condena”.

El crimen pasional es una acción de violencia en la que usualmente existe una víctima fatal agredida por su compañero o compañera sentimental. Y ésta es una clase de crimen que se comete bajo los efectos de una gran tensión emocional, que enturbia la conciencia, y que tiene como causa fundamental los celos patológicos o, en muchas ocasiones, sentimientos de rabia que genera el ser burlado y sentirse engañado por su compañero o compañera sentimental Echeburúa (1998). Es triste señalarlo pero como Dossie Easton menciona que vivimos en una cultura en la que es aceptable divorciarse o incluso matar a una pareja que es sexualmente curiosa y que ha cometido el crimen inconcebible de despertar nuestros celos.

 La connotación pasional es una entidad independiente del pensamiento, con fuerza y voluntad propia, que actúa desprendido de la red de interacciones humanas; por tal motivo, cuando la pasión genera un acto criminal, éste no parece un desenlace sino un acto repentino e imprevisible, expone Jimeno M. (2002).

En el denominado crimen pasional los móviles que conducían al asesino a cometer este delito eran considerados más específicos, ya que el supuesto amor hacia otra persona podía llegar a desatar en el agresor fantasías e impulsos primitivos que desembocaban en la violencia. Esta visión poco adecuada a la realidad actual de la violencia contra la mujer ha motivado que los medios de comunicación hayan incurrido en la minimización de las agresiones a la mujer, incidiendo en la pasión amorosa como causa de las lesiones o del asesinato. Además, se da la invisibilización del agresor, y la culpabilización de la víctima, pues con frecuencia el tratamiento amarillista del tema termina por prejuiciar la conducta que generó estos celos, todo ello reforzado por refranes y dichos populares abiertamente machistas.

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión […]. Ya no es un delito invisible, sino que produce un rechazo colectivo y una evidente alarma social.

Ante este panorama, la pregunta obligada es ¿qué hacer con la curiosidad sexual y el deseo de novedad si alguien se encuentra en pareja?, ¿es posible compatibilizar ambas?

Voluntad y consciencia:

¿Quién diseña el plan de la orquesta neuroquímica?

Cada organismo humano es una colección de experiencias subjetivas,

sentimientos y sensaciones (qualia);

este conjunto de experiencias,

aunque comunicables hasta cierto punto por el lenguaje y por otros medios,

constituye un dominio virtualmente inaccesible para las mentes ajenas.

Edelman citado por Octavio Paz (la llama doble).

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Para Álvarez-Gayou (2012) y otros autores consultados la controversia entre fidelidad y deseo de novedad, que como norma impuesta en la relación de pareja implica que el hecho de sentir amor hacia una persona, obliga a no tener jamás relaciones sexuales (incluye cualquier forma de actividad erótica) con otras personas distintas a la propia pareja. Algo que puede considerarse como no natural, sino como una excepción filogénetica y culturalmente hablando,  no sucede así en el resto de las especies animales, ni en todas las culturas humanas actuales, ni a lo largo de la historia.

Firestone (2006)  ha sugerido que existen varias “soluciones” a este conflicto:

  1. Represión de los deseos de variedad sexual.
  2. Acceso a la prostitución.
  3. Ruptura de la relación.
  4. Infidelidad oculta.
  5. Variedad sexual por sustitución vicaria (a través de expresiones graficas de la sexualidad, por ejemplo).
  6. Infidelidad abierta (por consentimiento mutuo)

Las primeras cinco son tan comunes, como generadoras de problemas, al tiempo que no totalmente satisfactorias.

La ultima aparece como una solución que implica ir contraculturalmente: El poliamor.

Dossie Easton  y Janeth W. Hardy (2009) autoras de uno de los libros mas influyentes en el tema del poliamor, expresan que la mayoría de la gente les da mas poder a los celos de lo que realmente merecen, pues nos han dicho que son parte de la territorialidad sexual natural y pensar que es así los convierte en algo absolutamente incontrolable, como ellas proponen tras muchos años de gestionar sus propios celos,  esta idea es falsa. Estas autoras coinciden con Álvarez-Gayou (2012) en que la monogamia no es un remedio para los celos, coinciden ambos textos también en que los celos son una emoción en la que todo el mundo debería ocuparse, independientemente de su preferencia sexual o la estabilidad de su relación.

Álvarez-Gayou (2012) en tono mas conciliador, analiza la cuestión de los celos desde la posibilidad de ir paso a paso en su comprensión, generando incluso una serie de pautas recomendables:

  1. Aprender a sentir celos.
  2. Ubicar de donde provienen los celos.
  3. Aprender a detener nuestros celos.
  4. Es buena idea identificar pensamientos y afirmaciones positivas.
  5. Es esencial expresar los celos en vez de actuarlos.
  6. Es importante pedir lo que necesitamos.
  7. Es recomendable tener objetivos realistas.
  8. Es muy valioso saber cuando pedir ayuda.

Desde mi perspectiva, es justo este tratamiento al tema, lo que hace el material mas al alcance de los futuros pacientes, pensando en las generalidades en cuanto al manejo de los celos y la legitimación social de los celos de donde la mayoría provenimos.

Las autoras de ética promiscua, son bastante mas radicales en el tema cuando señalan que la única definición posible de los celos es la experiencia de proyectar sentimientos incómodos propios en nuestra pareja. Easton y Hardy (2009) añaden además que: “si crees que los celos son parte natural del amor, es fácil usar los celos como justificación para perder los estribos, y dejar de ser un ser humano razonable, responsable y ético, dejando que el cerebro se desconecte con la excusa de que estas actuando por instinto”. Ambos argumentos, validos sin duda, resultan mas confrontantes por lo menos que el tratamiento que propone Álvarez-Gayou (2012) al tema.

Finalmente y a modo de conclusión, me encuentro ante un reto: ¿se pueden desaprender los celos?, ¿es viable (contario a utópico) sentir compersión cuando nuestra pareja comparte con nosotros, con mucho entusiasmo, que esta teniendo una aventura sexual con otra persona?, ¿cómo se hace para llegar a esto?.

Aclaro que sin llegar aun a este punto, comparto lo que estas autoras proponen para llegar ahí:

  1. Date permiso para aprender.
  2. Date permiso de ser principiante, comete errores, no tienes elección.
  3. No hay una manera elegante de desaprender los celos.
  4. El reto es aprender a crear en ti, unos sentimientos solidos que no dependan de la exclusividad sexual o de la propiedad de tu pareja.
  5. Cuando tu pareja ha tenido una grata experiencia sexual, no has perdido nada, puedes ganar mucho, si ambos emplean esta euforia para mejorar su vida intima.
  6. Gran parte de nuestras dificultades que tenemos con los celos, vienen de tratar de evitar una emoción que nos da miedo o nos causa dolor.
  7. Cuando te niegas a admitir tus celos, te niegas la oportunidad se sentir autocompasión, de darte apoyo y consuelo.

Y un ultimo manifiesto al que me adhiero totalmente, tomado del texto “Individualismo Anarquista y camaradería amorosa” de Emile Armand:

Aunque debiéramos pasar por los sufrimientos más atroces, ser crucificados sentimentalmente, no queremos dictaduras en materia amorosa como no las queremos en materia política, económica, moral, intelectual; y no aceptamos en el dominio del amor la potestad del hombre sobre la mujer, como tampoco la de la mujer sobre el hombre.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Álvarez-Gayou, Juan Luis,Millán Álvarez P. (2012): te celo por que te quiero: como los celos nacen del amor pero lo matan, 1ª edición) MéxicoGrijalbo Mondadori editorial
  2. Canto Ortiz Jesús M., Burgos Gálvez M.C. (S/A): DIFERENCIAS ENTRE SEXOS EN LOS CELOS ROMANTICOS: UNA CONFRONTACION TEORICA Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga (España) disponible en: http://grupo.us.es/grehcco/ambitos17/11Rodriguez.pdf
  3. Delgadillo Guzmán Leonor Guadalupe, Gurrola Peña Gloria Margarita (compiladoras) (2000): Entre la violencia y el amor (reflexiones desde la psicología), Universidad Autónoma del Estado de México, México.
  4. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  5. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  6. Firestone Robert W, Firestone Lisa A., Catlett J. (2006): Sexo y amor en relaciones de pareja, México, Manual Moderno.
  7. García-Leiva Ariel, P., Gómez-Jacinto, L. y Canto, J. M. (2001). Reacción de celos ante una infidelidad: diferencias entre hombres y mujeres y características del rival. Psicothema, 13 (4), 611-616.
  8. Gómez-Jacinto, L., Canto, J. M. y García Leiva, P. (2001). Variables moduladoras de las diferencias de sexo en los celos. Revista de Psicología Social, 16 (3), 293-313.
  9. Hupka, R. B. (1984). Jealousy: Compound emotion or label for a particular situation? Motivation and Emotion, 8, 141-155
  10. Jimeno M. Crimen pasional: con el corazón en tinieblas. Brasilia: Universidad de Brasilia; 2002.
  11. Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984). Stress, appraisal and coping. New York: New Science Company Psicologia &m foco, Aracaju, Faculdade Pio Décimo, v. 2, n. 1, jan./jun. 2009
  12. Rodríguez Cárcela Rosa (2008): del crimen pasional a la violencia de género: evolución y su tratamiento periodístico (Universidad de Sevilla), ÁMBITOS. Nº 17 – (pp 171-188)
  13. Rojas Marcos, Luis (1995): las semillas de la violencia, Madrid, Espasa-Calpe.
Bienestar Psicológico, Relaciones, Sexualidad

AMOR, EVOLUCIÓN SOCIAL Y ESCUELA NUEVA

 

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Los fenómenos psicológicos individuales, como la consciencia y el yo, son productos sociales. La interacción social crea la consciencia y el yo del individuo.

J. Israel (1968)

¿Qué es el amor?

Lewis y cols. (2000) Ofrecieron una cuidadosa investigación sobre los factores fisiológicos y psicológicos que interactúan no solo para crear la experiencia del amor, sino también una identidad sexual individual y señalan entre sus conclusiones importantes: “Del nacimiento a la muerte, el amor es el foco de la experiencia humana sino también la fuerza de la vida en la mente; determina nuestro humor, estabiliza el ritmo corporal y modifica la estructura del cerebro. La fisiología del cuerpo asegura que las relaciones determinan y arreglan nuestra identidad. El amor nos hace lo que somos y lo que podemos llegar a ser…”

El amor es: La emoción fundamental   que hace posible la historia de la hominización (…) El amor es constitutivo de la vida humana pero no es nada especial. El amor es fundamento de lo social pero no toda convivencia es social (Maturana, H. , 1992, pp. 34).

pp. 119 En el enamoramiento, lo que tu quieres es todas las dimensiones relacionales con el otro. Todas las dimensiones relacionales posibles que surjan de la legitimidad con el otro. En la amistad casi todas, algunas no entran; a lo mejor no entra el sexo, por ejemplo, no entra el sexo genital, pero eso de tocarse tiene que ver con la aceptación de la corporalidad.

pp. 120… el amor es el dominio de las conductas relacionales a través del cual el otro o la otra, lo otro surge en su legitimidad. Surge como legitimo otro. Estoy hablando de la dinámica.

pp. 122 Yo creo que, lo central del amor es que abre un espacio para ver, y ahí estarás tú, o no estarás con el otro, según las dimensionalidades en las cuales quieras las dimensiones de convivencia…

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He tomado las anteriores reflexiones de H. Maturana como punto de partida para el análisis de los vínculos afectivos y relacionales como indicador de evolución social en el género humano, a partir de ambos intentaré aventurarme en la visión futurista de los nuevos sistemas educativos que consideren como elemento clave vivir en el amor, la democracia, la justicia, la libertad y todos los valores que permiten la cohesión social y la toma de decisiones ética, responsable y coherente, modelos educativos que no predominan en el aprendizaje de conceptos sino en el desarrollo de habilidades para la reflexión y vivencia en los valores, desde el diseño de ambientes propicios para ello.

El ensayo está dividido en cinco momentos en los que se aborda la importancia en el desarrollo de vínculos afectivos primarios y la complejidad de lo que llamamos amor en el entramado social, pasando por el enfoque construccionista para proponer la creación social del fenómeno amoroso y al final hacer una serie de reflexiones sobre las implicaciones que el ultimo tiene en los sistemas educativos.

Amor y evolución social:

“Es cierto que entre los animales sociales existe un sentimiento de amor que no tienen los animales no sociales” (C. Darwin, 1871)

Existen lo que se ha llamado “vínculos afectivos primarios” en un gran número de especies, totalmente desprovistos de las connotaciones socioculturales que el ser humano le ha dado a los vínculos sociales. Los vínculos afectivos en la especie humana constituyen una conducta filogenéticamente adaptativa que esta reestructurada socioculturalmente debido a dos condiciones: la meta consciencia (ser consciente de que se posee consciencia) y el habla producto de una compleja estructura neuro-buco-faríngea conformándose asi un fenómeno bio-psico-socio-cultural que denominamos amor, (M. Yela, 1992).

De la reflexión anterior se desprende lo mencionado por Maturana (2003) pp. 35:

“el amor la emoción central en la vida evolutiva humana desde su inicio, y toda ella se da como una historia en la que la conservación de un modo de vida en el que el amor, la aceptación del otro como un legitimo otro en la convivencia, es una condición necesaria para el desarrollo físico, conductual, psíquico, social y espiritual normal del niño, así como para la conservación de la salud física, conductual, psíquica, social y espiritual del alumno.”

Más adelante Maturana pp. 136 señala: “…conocimiento es conducta efectiva… Para el ser vivo es la conservación del vivir. Si hay conservación del vivir hay conducta efectiva y entonces ese ser conoce, tiene conocimientos en ese espacio del vivir… Así es como yo te interpreto cuando afirmas que el amor no es nada especial, sino algo constitutivo del ser humano, que viene con él y por tanto no es una virtud.”

Ambos autores conciben el amor, desde el punto de vista evolutivo, como resultado de los impulsos sexuales básicos y los vínculos afectivos primarios, combinados (y por tanto modificados) con la cultura a la que ha dado lugar nuestra compleja evolución cerebral. Beach y Ford (1951) consideraron que: “A medida que ascendemos en la escala filogenética crece el control cortical del deseo y de la conducta sexual frente al control por las hormonas gonadales aunque estas no dejan de influir, este control cortical en la especie humana se encuentra regulado por las normas socioculturales”, así en opinión de estos autores se crea el complejo fenómeno llamado amor.

Poco se sabe respecto a los vínculos primarios afectivos y su evolución durante el proceso de hominización aunque algunos autores como la antropóloga H. Fisher (1992) ha especulado sobre la importancia de la evolución de las normas y costumbres en torno a las relaciones sexuales y los vínculos amorosos para que el ser humano concretara etapas clave en el proceso de hominización y creación de la cultura.

¿Qué sucede cuando un ser humano es sometido a la privación del amor? Maturana pp. 118:

 … si han sido negados, si han sido repudiados, han sido echados, esos seres no crecen autónomos. Nosotros pertenecemos a una historia en la cual se ha cultivado esto, del aceptarse mutuamente en la convivencia porque pertenecemos a una historia que tiene cierta característica. Yo digo que esa historia ha sido central para el origen del lenguaje. Entonces seguimos en eso. Y todavía esto es evidente porque aún el niño pequeño, aún el adulto, se enferma, le pasan cosas malas a su vida cuando es negado… Y resulta que usamos, en la vida cotidiana la palabra amor para hacer referencia a todas las situaciones en las cuales uno surge en su legitimidad con el otro.… Yo diría que los seres humanos somos seres emocionales que usamos la razón para justificar nuestras emociones o para ocultarlas.

A lo que Pérez Gómez pp. 134 concluye:  “Pero el proceso de construirte autónomamente o relativamente de forma autónoma como persona, significa que reflexionas y cuestionas no solo tus criterios racionales de análisis de la realidad, sino tu manera de estar en la realidad y tu manera de sentir a ti mismo y a la realidad.”(pp. 135) Es poner al individuo en situación de confianza, consigo mismo, de tranquilidad y de equilibrio consigo mismo, que sea capaz de cuestionar los aprioris que, de alguna manera, le han ido construyendo en la vida cotidiana.”

Maturana pp. 141 “Entonces esta convivencia, la convivencia humana es un continuo espacio de ampliación de la conciencia de participación en la reflexión porque uno no se separa, porque este es el espacio de coherencia donde yo vivo, donde mi conducta es efectiva y este es esto otro y no están relacionados a menos que yo los relacione. Y como los relaciono es una mirada reflexiva porque no se intersectan.” A lo que Pérez Gómez pp. 142 comenta: “…solo cuando tomas conciencia de la relatividad, de la contingencia de tus posiciones, de tus ideas, entonces puedes abrirte a esa conversación…cuando somos conscientes de que no hay ningún tipo de fundamentación definitiva de la realidad, porque tu construyes siempre tus significados desde una posición de polisemia permanente, … sabes que son relativos…” Esto supone la existencia de criterios de validación personal y social. Aún en este entendido todas las sociedades diseñaron estrategias específicas fundamentadas en normas para regular los vínculos afectivos, esta condición determinó el nacimiento y desarrollo de las religiones y los órdenes sociales inherentes a la explicación del mundo.

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¿Es útil el amor para la especie humana?

La función social del amor

… no hay mayor opresión que aquella en la que el oprimido mete en su cabeza los esquemas del opresor… y los hace suyos.

Santos Guerra pp. 60

Cada cultura ha favorecido las formas de amar que convienen a la construcción de un orden social preestablecido, así el amor a los hijos se siente distinto del amor a la pareja o a la familia. En este orden de ideas Santos Guerra, p. 19 al hablar de la influencia social en la elaboración de constructos relacionados al amor en la actualidad considera: “… hay que estar en la línea del desarrollo de los valores y ayudar a pensar a ver qué pasa con todas estas cuestiones. Pero claro, paralelamente a esas invitaciones (el niño) tiene modelos, ídolos, que los medios de comunicación le plantean, seduciéndole… porque no argumentan los medios de comunicación…, tiene la vida de la casa y la vida de la calle … y tiene sobre todo, el entramado terrible de una sociedad que le impone formas de vivir.

En ellas la intolerancia a formas alternas de amor como la homosexualidad y la aceptación de la diferencia patologizan algunas formas de amar decretando que son “desviadas”.

A lo que López Melero pp. 20-21 considera:

“…Entonces cada persona es un cúmulo de influencias culturales que a modo de herencia no biológica, son transmitidas de generación en generación por las interacciones sociales. Es decir aunque biológicamente somos seres culturales (homo amans), precisamente por esos sistemas simbólicos de relación, en los que el lenguaje ocupa un papel preponderante… Desde este punto de vista el desarrollo será desarrollo humano y la cultura dependerá de nuestro hacer y de nuestro imaginar cómo hacer mejor lo que hacemos. Y en este sentido la cultura lleva implícita esa aspiración humana de búsqueda de un mundo mejor, desde este punto de vista tiene mucho que ver con la educación, como esa actividad practica que se dirige a la consecución de los valores más humanos en el ser humano, dado que los valores no se enseñan, sino que se viven …”

Ambos autores dejan muy claro que el desarrollo humano se construye a partir de la vivencia en ambientes que practican los valores humanos, en ellos el desarrollo y la ampliación hasta límites insospechados del concepto de amor es la piedra angular que cohesiona la convivencia humana, tal como Maturana ha indicado en párrafos anteriores. Uno de los beneficios planteados de este nuevo enfoque es la diversidad.

López Melero pp. 31:

“Cuando cada uno de nosotros habla de diversidad lo hace según su propia experiencia. Es decir que nuestra forma de relacionarnos con las personas excepcionales y con las culturas minoritarias determina el modo de entender como son aquellas personas…Esta ruptura  supone por un lado, una tolerancia activa, es decir un esfuerzo y un interés por comprender al otro como es y, por otro, el ruptura con el deseo permanente en nuestras aulas de clasificación y sometimiento de las personas a la norma. Es una ruptura contra el orden que supone homogeneidad y, a la vez, el reconocimiento de la cualidad más natural del ser humano: la diferencia. Lo normal es la diferencia y no la homogeneidad.”

Las funciones sociales del amor dependen de la época histórica, Lee (1976) citado en Yela (2000) dice que no existe un amor que podamos considerar verdadero y auténtico y por ende la única forma legítima de amar, existen ideologías o estilos amorosos distintos, y todos ellos sirven para justificar las normas sociales vigentes.

El amor en su concepto extendido y despojado de matices eróticos facilita la convivencia del conjunto de individuos de una sociedad, canalizando los vínculos afectivos primarios de tal forma que no amenacen las normas y estructura social vigente (Yela, 2000). De tal forma que parafraseando a Maturana permite la supervivencia de la especie al atenuar la manifestación de la agresividad.

Y tal como lo indica en la pp. 79: “…todos los valores, todos tienen que ver con el amor. Todos. La solidaridad, la justicia, el respeto… Todos tienen que ver con eso, con esa relación en la cual el otro surge como legitimo otro en la convivencia con uno. Y no solamente eso: todos los valores tienen que ver con la convivencia social. Y la emoción que funda lo social es el amor.”

Hasta aquí resulta evidente la importancia del amor y sus derivados sociales en la construcción del orden social. Pero, ¿Se puede educar el amor?, es la pregunta obligada y de ser así, ¿Cuáles serían los mecanismos que así lo permiten?.

 

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Pedagogía del amor (¿Qué significa educar desde el amor?)

No solo hay que enseñar valores, hay que vivirlos desde el vivir en la biología del amor, no hay que enseñar cooperación, hay que vivirla desde el respeto por si mismo que surge en el convivir en el mutuo respeto.

 Maturana, H., 1997, p. 64.

El amor es responsable de la satisfacción de muchas necesidades psicológicas básicas, mismas que permiten el desarrollo humano y por ende la evolución social. Entre las necesidades que se satisfacen de acuerdo a Yela (2000) encontramos: La necesidad de compartir, la necesidad de afiliación, protección, estabilidad y seguridad, desde la teoría humanista la búsqueda del sentido de vida se encuentra vinculada con los valores y el amor, la autorealización, la intimidad, la compañía entre otros considerados refuerzos sociales básicos en el ser humano que al final determinan la disminución de la ansiedad frente a la muerte. Los beneficios descritos se obtienen a partir de las vivencias construidas desde muy corta edad, encontramos como estrategias educativas  necesarias referidas por el material revisado afirmaciones como las siguientes:

López Melero pp. 24:

“Saber cómo educar a los estudiantes en la conciencia de que la educación es mucho más que aprender unos contenidos academicistas. Es, fundamentalmente respeto, comprensión, convivencia, generosidad, solidaridad, democracia, participación etc. Esta nueva ética donde los estudiantes no se educan “para” la democracia, ni “para” la libertad, sino que se han de educar “en” la democracia, “en” la libertad, “en” la justicia, etc. No se trata de enseñar lo que es la democracia y la participación sino de vivir democráticamente desde la diversidad en el reconocimiento de cada uno como es … A saber convivir no se aprende a través de una serie de objetivos, ni a través de una serie de normas aprendidas. A convivir se aprende conviviendo. La convivencia no es un contenido, es una virtud que se aprende siendo virtuoso.”

Maturana, pp. 12:

… la tarea de la educación consiste  en crear un espacio relacional en el que nuestros niños puedan crecer para vivir en el presente, en cualquier presente, conscientes del futuro posible o deseado, pero no alienado en ninguna descripción de él. Un espacio relacional en el que nuestro niños puedan crecer como seres humanos capaces de reflexionar sobre cualquier cosas, de hacer cualquier cosa que hagan como un acto consciente socialmente responsable).

… El papel principal de la educación en un sociedad democrática debe ser ofrecer a toda la ciudadanía la oportunidad de desarrollar los valores de libertad e igualdad para participar en la vida democrática. La educación es necesaria en estos momentos ha de ser aquella que respete las diferencias humanas como elemento de valor evitando cualquier tipo de segregación y exclusión. Solo desde el reconocimiento de la diferencia en el ser humano como elemento de valor y como derecho, la humanidad se humanizará. Estoy convencido que comparten conmigo que la educación y la cultura son la únicas herramientas que pueden humanizar al ser humano (Maturana, p. 16).

Maturana menciona además: “podemos pensar que el conocimiento no se produce por acumulación de fenómenos, hechos y datos, sino por la reorganización mental que producen los mismos. Cuando una niña o un niño aprende cualquier cosa, no entra en su mente de manera sumativa, sino reorganizativa.”

Muchos argumentos más a favor del amor que por razones de espacio es imposible citar en su totalidad hacen evidente la necesidad constante de transformar los sistemas educativos, iniciando con la transformación del lenguaje.

Lenguaje y pedagogía:

El lenguaje es la llave de esto porque es el generador del espacio donde existimos como seres humanos… Y si ampliamos el lenguaje ampliamos el espacio de existencia. Por eso es tan importante el lenguaje.

Maturana pp. 43.

Quiero empezar con la afirmación de Maturana pp. 43 respecto a la importancia del lenguaje donde señala:

“… es tan importante entender que las conversaciones son entrelazamientos del lenguajear. O sea, del hacer y las coordinaciones del hacer y la emoción. Porque claro es hacer en un espacio distinto… Así que el lenguaje y las conversaciones constituyen los espacios en los cuales nos movemos en nuestras combinaciones de hacer… Porque el lenguaje tiene que ver con el verbo. Porque es la coordinación en la coordinación de hacer. Ah, y el verbo, o sea, los objetos son secundarios a los sustantivos, son secundarios al verbo. Pero que es este verbo primario. Porque si en el principio fue el verbo, el verbo es anterior a Dios.… Dios es una creación humana.”

El lenguaje “es una creación cultural. Pero ahí está donde se mueve uno para no generar una negación que impida escuchar y dejar una apertura, donde uno pueda creer en Dios si quiere y no creer en dios si no quiere” (Maturana pp. 80).

Antes de crearse un orden social, se creó el lenguaje, vehículo de dominación, de realización, represión y libertad que ancestralmente ha permitido categorizar el mundo, ordenar el caos, establecer paradigmas y justificar nuestros actos.

¿Cómo funciona el lenguaje en nuestros sistemas cognitivos permitiendo mediar entre la exigencia interna y el orden social?, Maturana pp. 39-40 nos da una explicación al respecto:

“… el sistema nervioso opera haciendo abstracciones de configuraciones en la actividad sensorial o en la actividad interna. Entonces, la diferencia está entre uno y otros de nosotros en cuánto, cuánta soltura tenemos para abstraer configuraciones. Y todos somos capaces porque así es como funciona el sistema nervioso. Cualquiera que sea el estado de ese sistema nervioso funciona abstrayendo configuraciones. Pero esa capacidad, en la acción misma se ve modulada por las emociones: Por el miedo, el desinterés, la ambición… Entonces yo creo que, esencialmente todos somos igualmente inteligentes. En tanto que existimos en el lenguaje. Somos esencialmente igualmente inteligentes.”

Esto supone apropiarse del lenguaje como sinónimo de una visión ampliada de la vida. Como posibilidad de modificar y construir un nuevo mundo, una nueva realidad, básicamente es en este punto que la propuesta de Maturana respecto a la nueva escuela resulta trascendente.

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Reflexiones finales

… el verdadero progreso humano no radica tanto en desarrollo tecnológico en sí como en el desarrollo humano. El desarrollo humano concebido como un proceso de expansión de las libertades fundamentales me lleva a centrar la atención en los fines por los que cobra importancia el propio desarrollo humano y no solo en algunos medios del proceso. Es decir me preocupa el desarrollo humano porque depende de la educación y de la cultura (Maturana, p. 16).

A modo de conclusiones al presente destacaré algunas opiniones que considero de suma importancia en la integración de una nueva propuesta educativa, desde la perspectiva de los autores:

  • LÓPEZ MELERO pp. 28: … este proceso de aprendizaje compartido, la familia y el profesorado va a ir desarrollando autonomía personal, social y moral. La convivencia democrática en las aulas es una forma de maduración social, de ahí la importancia que tiene vivir democráticamente el proceso educativo en las aulas…

  • MATURANA pp. 28: … yo pienso que es la colaboración lo central, que, si uno aprende a colaborar uno puede entrar en competición ocasional, pero no hace de la competición el centro del estudio.

  • SANTOS GUERRA pp. 59: la etimología de la palabra autoridad del latín me parece hermosa y muy precisa. Es decir, autoritarem, auto augere, significa hacer crecer. Ahora esto tiene muy poco que ver con hacer obedecer.

  • MATURANA pp. 59: … tu le abres un espacio para que, dentro del obedecer, tengan flexibilidad de elección, hasta que ellos vayan aprendiendo que este, este es un juego. En el que por un lado obedecen y por el otro tienen libertad. Lo que pasa es que tú has especificado el marco en el cual van a tener libertad, tranquilizando su necesidad de obedecer. Porque la necesidad de obedecer es inseguridad. Esos niños quieren obedecer porque no tienen confianza en si mismos.

  • MATURANA pp. 69-70: Claro… por eso es importante el darse cuenta de que uno es coparticipe en los que esta distinguiendo… soy participe de los distinguido surge de mi operación de distinción, la reflexión consiste en hacer que operación de distinción estoy haciendo yo, que todos mis niños salen tontos. pp. 73 … Yo pienso que la tarea del profesor es escuchar las preguntas de los alumnos y transformarlas en algo que hace sentir. En el espacio educacional en el cual uno está. Tú habrás visto que yo tomaba todas las preguntas y las transformaba. pp. 115 Es necesario un nuevo modelo educativo que suponga el respeto y la apertura a los otros como legítimos otros, el respeto a la diferencia, el respeto a los derechos humanos. En este sentido, hablar de cultura de la Diversidad, es hablar de la educación en valores, es hablar de democracia, de convivencia y de humanización. Es decir, hablar de la búsqueda de un hombre y una mujer más autónomos, más libres y más justos,… más humanos. pp. 158 … la muerte es el último acto de la vida,… es un término del fluir. Se acaba este fluir del vivir y se termina. Pero uno es  uno sigue en los recuerdos de los amigos. Así que yo espero morirme antes para vivir un poco más. pp. 159 …no, no creo en ninguna cosa trascendente pero vivo en el reino de Dios.

… la capacidad de ver depende de la amplitud de tu historia, depende de cómo has vivido. Pero no de la razón.

Maturana, pp. 132

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Beach, F. A. y Ford C. S. (1952) Conducta sexual, Ed. Fontanella, Barcelona, 1969.
  2. Darwin (1871): La evolución de las especies, Enciclopedia Británica, 1980.
  3. Fisher, H. (1992). Anatomy of love. W. W. Norton, Nueva York.
  4. Lewis T., Amini F. y Lannon R. (2000)  A general theory of love. New York; Vintage Books. In disorders of infant mental healt. Infant mental healt Journal, 25, 336-351.
  5. López Melero Miguel, Maturana Romecín Humberto, Pérez Gómez Ángel I, Santos Guerra Miguel Ángel: Conversando con Maturana de Educación, Ediciones Aljibe, España, 2003.
  6. Yela  C. G. (2000): El amor desde la psicología social, Editorial Pirámide, España.
  7. Yela, M. (1992): Conducta animal y metaconducta humana. En VV. AA.: El hombre y los animales de compañía: Beneficios para la salud. Fundación Purina, Barcelona.
Actos poéticos, Bienestar Psicológico, Relaciones, Sexualidad

La comprensión de sí mismo

La Psicología trata uno de los temas de mayor interés para los seres humanos, nosotros mismos y los demás, sin embargo no se trata de cualquier comprensión, esperamos que como resultado de sus técnicas y teorías, la comprensión del si mismo sea consistente, comprensible y basarse en hechos de la conducta humana. Fritz Perls decía que la “comprensión de si  mismo” -self- incluye mas que el entendimiento intelectual corriente. Requiere también sentimiento y sensibilidad.

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Desde los mecanismos que regulan el hambre, la sed, el sueño y el deseo sexual, hasta aquellos mas sofisticados que regulan los pensamientos, las creencias y las necesidades psicológicas, el organismo posee profunda sabiduría en el tema de elegir la mejor posibilidad para mantener el equilibrio en cualquier caso. ¿Qué puede salir mal cuando se elige lo que se necesita?, pero ¿realmente se puede elegir?, ¿Hemos creado ya las condiciones como civilización para dar legitimidad a nuestras necesidades, y satisfacerlas?, o es que detrás de la idea de libertad con la que la sociedad actual trata la mayoría de los temas, existen todavía raíces muy profundas plantadas en la represión de las necesidades y en la negación del sí mismo.

¿Hemos ya logrado la compresión de nosotros mismos?

Actos poéticos, Bienestar Psicológico

Las reglas para ser humano

IMG_0211 1. Recibirás un cuerpo
Puede ser que te guste o que lo odies, pero será tuyo durante todo el
tiempo que pases aquí.
2. Aprenderás lecciones
Estás anotado a tiempo completo en una escuela informal que se llama vida. Cada día que pases en ella tendrás oportunidad de aprender lecciones. Puede ser que las lecciones te gusten como que te parezca que no vienen al caso o que son estúpidas.
3. No hay errores, sólo lecciones
El crecimiento es un proceso de ensayo y error: la experimentación. Los experimentos fallidos son parte del proceso en igual medida que los que, en última instancia, funcionan.
4. Una lección se repite hasta que está aprendida
Cada lección se te presentará en diversas formas hasta que la hayas
aprendido. Cuando eso suceda podrás pasar a la lección siguiente.
5. El aprendizaje no tiene fin
No hay en la vida ninguna parte que no contenga lecciones. Si estás vivo, aún te quedan lecciones que aprender.
6. «Allí» no es mejor que «aquí»
Cuando tu «allí» se ha convertido en un «aquí», simplemente habrás obtenido otro «allí» que te parecerá nuevamente mejor que «aquí».
7. Los demás no son más que espejos que te reflejan
No puedes amar ni odiar nada de otra persona a menos que refleje algo que
tú amas u odias en ti mismo.
8. Lo que hagas de tu vida es cosa tuya
Tienes todas las herramientas y recursos que necesitas, lo que hagas con ellos es cosa tuya. La elección es tuya.
9. Tus respuestas están dentro de ti
Las respuestas a las cuestiones de la vida están dentro de ti. Sólo tienes que
mirar, escuchar y confiar.
10. Te olvidarás de todo esto
11. Puedes recordarlo siempre que quieras

Autor: Cherie Cater-Scott

Psicogerontología, Sexualidad

La construcción social del amor y el sexo entre los añosos

Una forma de discriminación histórica.

El atardecer de una vida también debe tener un significado propio y no ser meramente un triste apéndice del amanecer.CARL G. JUNG.
El atardecer de una vida también debe tener un significado propio y no ser meramente un triste apéndice del amanecer.
CARL G. JUNG.

Desde que fue inventado el amor romántico, como construcción social, el derecho a enamorarse se atribuye solo a cuerpos jóvenes y esbeltos, son los jóvenes, en general,  a quienes se dispensa por “dejarse llevar por el amor”,  fantasear con su llegada e incluso  aspirar a su correspondencia. Al mismo tiempo, es apenas en la segunda mitad del siglo XX, cuando el interés científico ha ido estudiando seriamente  el amor y el sexo entre los añosos, y a la vez, los propios viejos han comenzado a experimentar su momento existencial con una visión activa y positiva, en la que cabe toda forma de relación con sus semejantes.

Hasta hace relativamente poco tiempo, los argumentos de la ciencia predominante, desaconsejaban las relaciones sexuales a los añosos, señalando la probabilidad de morir durante el coito. Sin embargo, un estudio riguroso de Skinner sobre 6.475 casos de muertes atribudias supuestamente al coito encontró que solo 41 casos, es decir, menos del uno por ciento, estaban relacionados de manera clara con el coito. No menos significativo fue el que 39 de esos 41 casos eran relaciones extramatrimoniales, lo que revela cómo no era el acto en sí, sino la excitabilidad debida a la clandestinidad, a lo “pecaminoso” de la situación lo que fue nocivo (Skinner, 1983). Hoy sabemos que el sedentarismo se relaciona mas con la muerte prematura, mientras que el moderado ejercicio y la actividad sexual ayudan a prolongar la vida. Se sabe también que lo definitivamente  grave, e incluso mortal es la discriminación basada en prejuicios que emanan de sociedades opresivas.

Otro producto social es la presencia de apatía sexual como consecuencia de abandono emocional, el temor a la muerte y pensamientos catastrofistas que derivan de la representación sombría, irremediablemente triste y desesperanzadora de la vejez, junto a los intentos fallidos de recuperar años perdidos (Whitaker, 1965)

En el  calendario vital imaginario del viejo no hay tiempo para el erotismo. El amor en la vejez representa peligro,   manifiesta oposición de los hijos, familiares y vecinos, en suma, las construcciones sociales ven antinatural e inadecuado el amor entre los añosos.

En un sistema equitativo, el amor en la vejez no es sólo posible, se identifica además relacionado con la calidad de vida.

Cierto es, que existen muchos factores que afectan las relaciones sexuales con la edad avanzada entre ellos están:

  1. Falta de estimulo sexual provocado por una vida sexual monótona y poco variada.
  2. Creencias negativas respecto de si mismo(a)
  3. Agotamiento físico y/o psíquico que disminuye el interés por el contacto y crea temores hacia el cansancio extra.
  4. Trabajo, jubilación y aspectos económicos .
  5. Cambios en los roles sociales y las preocupaciones derivadas de este.
  6. Viudez: el proceso desencadenado por la pérdida del cónyuge hace evidente y  agrega en ocasiones un periodo prolongado de inactividad sexual.
  7. Enfermedades físicas y mentales: Cualquier enfermedad degenerativa, por diferentes mecanismos, pueden afectar toda la actividad sexual. La Diabetes Mellitus es un ejemplo típico por mecanismos vasculares y neurogénicos pueden producir pérdida de la erección presencia de eyaculación retrógrada por falta de cierre del esfínter vesical durante el orgasmo. Cualquier forma de deterioro cognitivo se relaciona también con cambios significativos en la actividad sexual.
  8. Medicamentos: Antidepresivos tricíclicos, fenotiacinas, agentes bloqueadores colinérgicos, benzodicepinas, narcóticos, inhibidores de la imao,  pueden incrementar las posibilidades de disfunción sexual.
  9. Alcoholismo: Los cambios hormonales y metabólicos que afectan a todo el organismo, y en especial al SNC y periféricos, disminución de la testosterona y ACTH, temblor extrapiramidal, neuritis alcohólica provocan trastorno de la erección en el hombre y deprimen la libido en cualquier edad.
  10. Creencias religiosas: Consideran el sexo como algo pecaminoso con exclusión de su valor reproductivo, que debe ser limitado dentro de estrictas reglas.
  11. Temor al desempeño: El miedo a fallar a no tener erección a no hacer “un buen papel”. En la mujer por temor a que su cuerpo su desempeño no sean del agrado de su compañero.

Es claro que estas “dificultades” para llevar una vida sexual sana no son exclusivas de los añosos, y que muchos jóvenes-maduros presentan alguna de ellas. No es la edad, se trata de salud física y emocional lo que permite una sexualidad plena.

En general, podemos afirmar que un hombre una mujer sanos físicamente y psíquicamente entre 50 y 70 años incluso en edades avanzadas pueden mantener un determinado nivel de actividad sexual.

Otra fuente de puritanismo sexual respecto a los ancianos es la de los estereotipos en una sociedad que tiene una fijación juvenil. Dado el estereotipo de la publicidad de cine y televisión de que la sexualidad sólo existe para y en la gente bella con carne firme y cuerpo ágil, la noción de que las personas mayores gocen de ella, con sus arrugas y blanduras, parece ridículo y después repugnante (Lobsenz, 1975). Aunque no todo esta perdido, hoy  en Hollywood, los cincuenta años es la edad de los galanes, y a pesar de las diferencias de género todavía imperantes. El ser maduro(a) no le convierte en “invisible para el amor”. Parece que seguimos aún muy lejos de alcanzar la pretendida utopía de Yeats, aquella tierra “en la que incluso los viejos son bellos” (Yeats,1996). La propaganda sigue creando la necesidad de que los viejos, no lo parezcan tanto, e implementa tintes, cremas, maquillajes, fajas, cosmética en pleno auge.

Ventajas tenemos, pues ahora la muerte sexual de los mayores, es cuestionada. La sexualidad no se menosprecia como en otras épocas, no predomina la relación del sexo con la reproducción (por lo menos en la expectativa), en otros momentos de la historia no se ponía mucha atención a la sexualidad de los viejos, pues muy pocos llegaban a los 50,  y sus condiciones de salud eran deplorables, en otros momentos de la historia era virtualmente imposible que las mujeres viudas contrajeran nuevas nupcias y las parejas de añosos debían mantener ayuno sexual para evitarse el pecado.