Bienestar Psicológico

Envejecer sin hacerse viejo

Envejecer, una nueva etapa

por Javier en PsicologíaVitalidad.

Un estudio de la Oregon State University desvela que los estadounidenses perciben la vejez no tanto con la edad de las personas, sino con qué hacen o dejan de hacer. En este sentido, la sociedad percibe como “menos ancianas” a las personas que, por ejemplo, hacen tareas domésticas como ir de compras o limpiar la casa.

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Según una interesante encuesta de Pew Research Center, un 76% de los encuestados consideraban mayor a las personas que no vivían de forma independiente; mientras que sólo el 15% considera a otras personas mayores por tener nietos. En función de los datos, se podría afirmar que la vejez no viene determinada por la edad; está determinada por los hábitos que mantiene la persona. De este modo, llevar una vida activa en la vejez nos haría cumplir años sin sentirnos ni llegar a ser viejos.

Envejecer sin hacerse…

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Psicogerontología, Psicología y conflicto

Prevención del maltrato a las personas mayores.

“El maltrato de las personas mayores es una violación de los derechos humanos y una causa importante de lesiones, enfermedades, pérdida de productividad, aislamiento y desesperación.

“Enfrentarse al maltrato de personas mayores y reducirlo requiere un enfoque multisectorial y multidisciplinario.”

Envejecimiento activo, Un marco político. OMS, 2002

“Todas las sociedades, al igual que la nuestra, están envejeciendo. El problema central de esta situación es que las mismas sociedades van alimentando y aceptando actitudes frente al estado de vejez que convierten a la persona mayor un ser tremendamente vulnerable al maltrato y al abuso, en cualquiera de sus manifestaciones”…

CONCEPTUALIZACIÓN:

Shell (1982) define abuso como cualquier acto en el que por comisión u omisión se ocasiona daño al adulto mayor, incluye el área física, psicológica, económica y social.

En inglés se llama catch-all al término que significa: maltrato físico, explotación financiera, descuidos, autonegligencia, olvido en la administración de alimentos, violación de derechos y abusos psicológicos.

DIMENSIONES DEL MALTRATO:

La forma mas evidente de maltrato es el físico, y no por ello menos importantes aunque con frecuencia invisibilizados están:

El maltrato psicológico o emocional en sus modalidades de rechazo, degradación, aislamiento.

La negligencia activa que se manifiesta en el adulto mayor con desnutrición, falta de aseo personal, negación deliberada de asistencia médica, abandono, privación de la libertad o impedir la movilidad física.

Negligencia pasiva u olvido que sucede cuando no se tiene en cuenta para nada al adulto mayor, se le confina en el ultimo rincón del habitat familiar, se olvida de llamarle a comer, hablarle o relacionarse con él.

La negligencia emocional se manifiesta como la falta de respuesta persistente por parte del cuidador a las señales, expresiones emocionales y conductas de búsqueda y proximidad en la relación por parte de la persona mayor. El cuidador se muestra desapegado y falt de implicación e interactúa con el anciano solo cuando es absolutamente imprescindible, sin dar muestras de alegría o satisfacción alguna.

Violencia económica, en la que además de vivir a expensas del adulto mayor, se encuentra obligarle a realizar tareas extenuantes, a practicar la mendicidad o utilizarle para realizar actividades ilegales.

La violación de derechos fundamentales contemplados en las constituciones de cada país, la prohibición de visitas de amigos, impedirle acudir a actos religiosos, violar su correo personal, coaccionarle para emitir su voto en sentido contrario a su ideología, etc…

Violencia medicamentosa que se da con la administración de medicación inadecuada a través de la ingesta de neurolépticos con la intención de que el adulto mayor este siempre tranquilo.

Abuso sexual en distintos grados como son el acoso sexual, los tocamientos, el exhibicionismo y/o la violación.

Aunado a ello, muchas situaciones de maltrato suelen prolongarse si derivan de rencores acumulados durante mucho tiempo. Se ha observado también que muchos ancianos prefieren permanecer en silencio y desarrollan conductas de indefensión aprendida.

CAUSAS DEL MALTRATO HACIA EL ADULTO MAYOR:

Las razones por las que se presenta el maltrato hacia el adulto mayor han sido investigadas desde múltiples perspectivas, usando modelos que ofrecen explicaciones psiquiátricas (estructura patológica del agresor), basadas en los rasgos de personalidad del cuidador, la transmisión intergeneracional del abuso (los cuidadores tratan a los adultos mayores de la misma forma en que fueron tratados por ellos o de acuerdo a lo que vieron en su propia familia respecto de otros adultos mayores), cognición social (expectativas irreales de los cuidadores sobre el adulto mayor, pensar que el maltrato es algo apropiado para generar disciplina, etc…), la calidad de interacción familiar previa, el consumo de sustancias, los altos niveles de estrés en los cuidadores, la desventaja social de la familia y el aislamiento social, los resultados de estas investigaciones explican una parte de la realidad compleja que genera altos niveles de vulnerabilidad en el adulto mayor.

FACTORES DE RIESGO:

Entre los principales factores de riesgo encontrados están: la situación económica precaria, dependencia psicofísica en la víctima, la violencia familiar, pautas de comportamiento cultural, conflictos previos, hacinamiento, inexperiencia del cuidador, estrés, dependencia económica, violencia verbal crónica.

La violencia institucionalizada es un capítulo aparte, autores consultados concuerdan en que el solo hecho de separar al adulto mayor de la familia es ya un acto de violencia y el internamiento por razones de abandono es una condición que difícilmente se supera en soledad. En tanto, la institucionalización se considera en si misma un factor de riesgo, mientras mas grande e impersonal sea la institución y mientras cuente con menos recursos, supervisión y participación de la sociedad.

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PREVENCIÓN DEL MALTRATO:

Juan Muñoz Tortosa (2004) propone diferentes niveles de prevención organizados de acuerdo a la dirección que tienen, distinguiendo así:

PREVENCIÓN INESPECÍFICA: Qué utiliza todas las estrategias de intervención para fortalecer las redes sociales de apoyo, la integración social y la mejor en la calidad de vida, en un complejo proceso entre individuo y colectividad,  para ello destaca:

  1. Animación sociocultural.
  2. Campañas de información y sensibilización.
  3. Actuaciones dirigidas a la mejor ocupación del ocio y tiempo libre.
  4. Actuaciones integrales que favorezcan la coordinación de todos los sistemas de protección social.
  5. Acciones encaminadas a potenciar las relaciones intergeneracionales.

PREVENCIÓN COMUNITARIA ESPECIALIZADA: Integrada por un equipo interdisciplinar compuesto por profesionales de distintas áreas (médico, psicólogo, trabajador social, enfermeros, abogados y voluntarios) realizando intervenciones de manera consensuada, después del análisis global de las situaciones de maltrato (persona mayor, cuidador, familia, entorno, estilo de vida, etc…) en absoluta discreción y anonimato, para satisfacer las necesidades globales de la persona mayor, su entorno y las necesidades que los acompañan.

Los objetivos primordiales de la prevención comunitaria especializada son:

  1. Evitar la aparición de nuevas situaciones de abuso: La intervención esta dirigida a promover el reconocimiento social del adulto mayor creando un clima general de respeto a sus derechos, construyendo actitudes favorables hacia el envejecimiento, reduciendo los efectos negativos de los estereotipos e incluyendo en los contenidos educativos formales temas donde se hable de los cambios que suceden con la edad, las necesidades especiales de los adultos mayores, y este contexto, la realización de actividades que favorezcan la empatía hacia las personas mayores.
  2. Detección precoz de víctimas potenciales: Se dirige hacia víctimas y agresores que se encuentran en procesos definidos de exclusión y necesitan apoyos para la convivencia, escuchar a los cuidadores, diseñar talleres específicos para ellos, integrar a la familia en las actividades de apoyo al adulto mayor, crear la cultura de la denuncia para los casos de maltrato, actividades dirigidas a las personas mayores donde se les informe sobre síntomas de abuso y las alternativas que tienen a la mano para evitarlo.
  3. Trabajo específico con víctimas de abuso: Propone para ello la creación de unidades especializadas de atención del maltrato hacia los mayores, con personal capacitado para atender sus necesidades y evaluar las áreas de atención, favoreciendo el tratamiento específico del conflicto que desencadena el maltrato y las alternativas que impidan nuevas situaciones.
  4. Intervenciones con el agresor: Los agresores de personas mayores suelen presentar caracteristicas muy especificas en la relación con la familia y el contexto en el que se desenvuelven. Altos niveles de frustración social, autoestima baja, estados de ansiedad, comportamientos agresivos, etc… La intervención terapéutica consiste en encaminar al agresor a reconocer sus impulsos y sentimientos cuando cuida a la persona mayor. Reconocer esas emociones le puede llevar a reconocer su situación. Al tiempo se propone entrenar al cuidador para hacer frente a las situaciones de conflicto, la forma de dar órdenes y expresar afecto y la potenciación de conductas no violentas.
  5. Formación de grupos de apoyo: Orientados a compartir experiencias de cuidadores,  familias y  asociaciones especializadas en la atención del adulto mayor.

Este modelo considera además el derecho de las personas mayores a la autodeterminación, basándose en los siguientes principios fundamentales:

  • Todos los adultos tienen derecho a disfrutar de su propia autonomía.
  • Las personas de edad tienen derecho a ser protegidas y a recibir ayuda, los malos tratos perpetrados contra ellas no tienen justificación alguna.
  • Los adultos tienen derecho a decidir libremente,  recibir apoyo y asesoría para tomar decisiones que se adecuen a su situación.
  • Las personas mayores tienen derecho a estar informadas sobre todos los procedimientos, protocolos y mecanismos que les dan derecho a disfrutar de una vida libre de violencia.

Mas información en:

Muñoz T. Juan (2004) : Personas mayores y malos tratos. España: Ediciones Pirámide.

Bienestar Psicológico

El Hombre en Busca de Sentido

«Vive como si ya estuvieras viviendo por segunda vez y como si la primera vez ya hubieras obrado tan desacertadamente como ahora estás a punto de obrar.» V. Frankl

Caótica Lectora

Seguimos con días tristes y de lluvia. ¿Quién dijo que el mayor atractivo de España es el sol? Lorenzo se ha cansado de ser el protagonista y se ha largado al hemisferio sur, allí pasa más desapercibido…

Un lugar donde no salió el sol en mucho tiempo fue Polonia. Allí, todo eran lodazales, muerte, tristeza, hambre y miserias. La agresividad y falta de empatía de los soldados de las SS eclipsaban cualquier rayo de luz que pudiera aportar un mendrugo de pan, una sonrisa de un niño o la más mínima esperanza de salir vivo de allí.

Victor Frankl supo reflejar muy bien la escasa luz de aquellos días, semanas, años… pero también supo enseñarnos que allí donde hay vida por muy miserable que sea, el ser humano es capaz de encontrar un motivo para continuar adelante, llenarse de esperanza el corazón y seguir caminando hacia la luz. Él la…

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Bienestar Psicológico, Psicogerontología

¿Cómo te gustaría que te cuidaran?

Así como tus partes saben que son partes tuyas, así tú debes saber que somos partes de la humanidad Theodore Sturgeon Así como tus partes saben que son partes tuyas, así tú debes saber que somos partes de la humanidad
Theodore Sturgeon

Cuidar a un anciano, es a la vez una tarea solidaria e ingrata, conmovedora y satisfactoria que exige mucho tiempo. También es cierto que cuidar a una persona próxima o familiar debería ser de las experiencias más dignas y merecedoras de reconocimiento.

Convertirse en cuidador es una actividad que usualmente no está prevista y para la cual no siempre se está preparado.

¿Qué tipos de cuidadores existen?

Cuidador principal: Es la persona encargada de la mayor parte del cuidado del anciano. Suele vivir en el mismo domicilio que el, o muy cerca de éste, y suele tener una relación muy próxima.

Cuidador formal: Es la persona o personas con formación adecuada para cuidar al anciano y que cobran una remuneración por hacerlo.

Cuidador informal: Son aquellas personas que forman parte del entorno familiar y colaboran en mayor o menor medida en la atención al anciano.

Es muy importante como se llega al papel de cuidador, ya que influye en la manera posterior de cuidar y de cómo se sentirá el propio cuidador llevando a cabo la tarea.

¿Cuáles son los derechos del cuidador?

El cuidador tiene derecho a:

• Cuidarse a sí mismo, y esto no es un acto de egoísmo. Hacerlo le ayudará a cuidar mejor al ser querido.

• Buscar ayuda en otras personas pese a que el familiar no quiera o ponga trabas. El cuidador conoce cuáles son sus límites respecto a su nivel de energía y fuerza.

• Mantener otros aspectos de su vida que no incluyan a la persona que cuida, de la misma forma que haría si él o ella estuviera bien. El cuidador sabe que hace todo lo que está a su alcance para esta persona y tiene derecho a hacer cosas sólo para él.

• Enfadarse, estar deprimido y expresar ocasionalmente sentimientos negativos.

• Rechazar cualquier intento de manipulación por parte del ser querido a través de sentimientos de culpa, enfado o depresión.

• Recibir consideración, afecto, perdón y aceptación por todo lo que hace para su familiar, a la vez que él ofrece lo mismo a cambio.

• Estar orgulloso de lo que ha logrado, aplaudir la valentía que en ocasiones ha necesitado para cubrir las necesidades de su ser querido.

• Proteger su individualidad y su derecho a tener una vida propia, en el caso de que su ser querido no le necesite todo el tiempo.

¿Qué hacer ante la sobrecarga?

El estado de ánimo del cuidador influye en la relación que establece con la persona dependiente. Si queremos modificar los sentimientos que pueden resultar perjudiciales, en primer lugar debemos identificarlos de forma clara. Así, el primer paso es siempre,  fomentar el autoreconocimiento de las propias emociones y sentimientos que a menudo pueden ser negativos, pero en suma importantes:

Tristeza

Es frecuente que cuidar a una persona dependiente a nivel físico, psicológico y/o sensorial fomente en el cuidador sentimientos de tristeza y depresión. La intensidad de estos sentimientos puede llegar a influir negativamente en las atenciones que ofrece el cuidador.

Revisar las situaciones que desencadenan tristeza permitirá cambiar o evitar, o bien evaluarlas de nuevo para encontrar aspectos positivos. Aprender a tolerar este tipo de sentimientos, es positivo, aunque intentar combatirlos con sentido del humor, actividades, buscando relaciones sociales,… ayuda mas.

Rabia / irritabilidad

Los cuidadores de personas dependientes con frecuencia experimentan un aumento de irritabilidad, que los hacen parecer constantemente malhumoradas y se enojan con facilidad. Esta reacción pretende liberar tensiones emocionales acumuladas que vienen determinadas por el comportamiento de la persona que se cuida, por la falta de colaboración por parte de otros familiares, por la sensación de impotencia ante la situación, etc.

Es importante saber que se trata de reacciones normales ante situaciones de tales características. Reconocerlas y hablar de ellas con otros familiares y amigos puede ayudar mucho. No obstante, la expresión de estos sentimientos, es mas fácil si se elige el momento adecuado, una vez pasado el episodio que ha desencadenado el enojo, intentando que no pase demasiado tiempo.

Cuando estamos enojados, debemos salir, si es posible, del lugar donde se encuentra el anciano, tomarnos un descanso y reflexionar sobre la situación. La distancia física ayuda a evaluar de nuevo un hecho conflictivo.

Es conveniente revisar si estamos malinterpretando las intenciones de la persona dependiente, revisar si podemos cambiar lo que convierte la situación en algo difícil y estresante, a la vez que asumir lo que es invariable.

Los ejercicios de relajación también pueden servir de ayuda para superar estas situaciones.

Sentimientos de culpa

Aparecen frecuentemente cuando las autoexigencias del cuidador son demasiado elevadas como para poder satisfacerlas.

La culpa se convierte en algo negativo para quien vive con ella, ya que  la carga psíquica se vuelve mas pesada  y consume energía que podríamos dedicar a la persona dependiente.

Cuando no consigue los objetivos autoimpuestos lleva a algunos cuidadores a experimentar culpabilidad al pensar que no se realiza correctamente la tarea de cuidar.

Los sentimientos negativos vinculados con hechos actuales o pasados de la persona que se cuida, no dedicarse tiempo a uno mismo, responsabilizarse de la enfermedad, atribuirse todas las responsabilidades de la atención y descuidar obligaciones familiares pueden ser también otros factores desencadenantes. Identificar estos sentimientos, aceptarlos como normales en la situación que se está viviendo y poder expresarlos a los demás.

Es necesario reflexionar de nuevo la situación y valorar todo el esfuerzo que se ha realizado como cuidador, no concentrándose solo las deficiencias y errores. Ser realistas respecto a las propias capacidades y definir prioridades ayuda a no establecer objetivos desmesurados.

Establecer Límites

Conocer los propios límites en la ayuda que se ofrece a la persona anciana, evitando dar más ayuda de la necesaria a la persona dependiente. El objetivo es contribuir a fortalecer sentimientos de utilidad en el anciano mediante la participación en su propio cuidado, favoreciendo así su independencia.

Existen algunas situaciones expresadas por la persona dependiente que permiten reconocer la necesidad de poner límites:

  1. Culpar al cuidador de su situación personal o de errores que éste comete de forma involuntaria.
  2. Hacer reproches a los cuidadores.
  3. Fingir síntomas para llamar la atención.
  4. Pedir más ayuda de lo imprescindible.
  5. Despertar a los cuidadores durante la noche más de lo necesario.
  6. Rechazar ayudas que facilitan las tareas del cuidador.
  7. Agresividad física hacia el cuidador, etc.

Ante estas demandas de atención desmedidas es importante que el cuidador sepa decir “NO”. Sin sentirse mal ni culpable y acompañar las respuestas con los motivos de nuestra negativa, evitando dar excusas.

Decir “NO ”:

• Escuchando y pidiendo que explique con detalle la demanda, si es necesario, para entenderla bien.

Expresando una respuesta directa y explicando la no necesidad de ayuda.

• Repitiendo la misma respuesta resaltando nuestra amabilidad y proximidad afectiva.

• No evadiendo, no justificándose.

• Verbalizando emociones, pensamientos o comportamientos en primera persona referentes a cómo nos sentimos.

Definiendo alternativas.

Respondiendo efusivamente y mostrando satisfacción por la situación resuelta.

¿Cómo prevenir la sobrecarga?

Cuidándose más uno mismo, buena salud tanto física como psicológica del cuidador significa buena atención a la persona dependiente.

No esperar a sentirse exhausto para preocuparse de su propio bienestar,  éste tiene que ser una prioridad, algo que le dará fuerzas para continuar y le permitirá prevenir sentimientos de soledad y aislamiento.

Algunos aspectos a cuidar son:

Dormir. Las horas de sueño determinan nuestro estado de ánimo y salud. La planificación de las actividades o la participación de otros familiares ayuda mucho, también es posible permitir al cuidador descanso durante algunos momentos en el día.

Hacer ejercicio. Hacer ejercicio físico ayuda a nivel psicológico, aportando beneficios ya que mejora el estado anímico, favorece la relajación y la disminución de la tensión emocional que acumula el cuidador en su día a día. Es muy sano practicar un deporte sistemáticamente, de no ser posible,  se recomienda andar o ir en bicicleta para obtener beneficios importantes en la salud del cuidador.

Salir de casa. En numerosas ocasiones, el cuidador y la persona dependiente comparten domicilio las 24 horas del día. De esta forma, el cuidador difícilmente puede desprenderse de su rol. Es importante buscar la forma en la que la separación física entre los dos se haga efectiva, pese a que sólo sea durante breves intervalos de tiempo. Es necesario buscar alternativas viables que favorezcan salir de casa como por ejemplo, pedir la colaboración de un familiar o amigo, dirigirse a los centros de servicios sociales, asociaciones de voluntarios, servicios de ayuda a domicilio, etc. De esta forma, el cuidador conseguirá evitar la sensación desagradable de vivir atrapado en una situación.

Descansar. Encontrar tiempo para dejar momentáneamente la responsabilidad de atender a la persona dependiente. Practicar algunas técnicas de relajación, pensar en algo agradable o darse un capricho, o incluso pasar un rato en una habitación distinta a la que se encuentra la persona que cuidamos.

Planificación de actividades de atención a la persona dependiente, sin descuidar al resto de la familia.

Diseñar un plan de acción que ayude a tener claras cuáles son las actividades que tenemos que realizar y de qué manera. Esta planificación nos evitará imprevistos y nos ayudará a disponer de tiempo para disfrutar de otras actividades gratificantes.

Los cuidadores necesitan apoyo e información  para poder desarrollar sus actividades con el mayor éxito posible, anticiparse a los problemas y prever situaciones difíciles. Este apoyo procederá de los profesionales u otros apoyos formales, teniendo en cuenta distintos formatos, de los cuales destacamos los siguientes:

Sea realista acerca del posible trastorno y sus efectos, para no crear falsas expectativas. Además, es importante conocer también la situación para poder explicársela a otros familiares o amigos que participen en las atenciones o compartan espacios con la persona cuidada.

Pensar en el futuro

Cuidar a una persona dependiente es una carrera de fondo, que puede afectar muchos ámbitos de la vida durante mucho tiempo, con frecuencia no sabemos hasta cuándo. Prever problemas y situaciones futuras permite anticipar y planificar posibles soluciones.

Para hacerlo, será imprescindible, entre otros aspectos, conocer la evolución de la enfermedad, trastorno o problemática que ha originado la situación de dependencia.

Se recomienda implicar a otros miembros de la familia en un acuerdo explícito que haga referencia a futuras acciones. Familiares, amigos y profesionales pueden aportar otros puntos de vista.

Para acabar, recordemos que cuidar puede convertirse en una experiencia positiva y gratificante. No debemos olvidar que nos puede permitir descubrir capacidades, cualidades o aptitudes de nosotros mismos que hubiera sido difícil descubrir de otra forma.

Además, esta situación nos permitirá establecer una relación más próxima e íntima con la persona que cuidamos.

Otros cuidadores recomiendan también:

Aprender a escuchar
Las personas mayores puede que cuenten la misma historia repetidas veces, todos nos la sabemos de memoria, pero piensa que ellos no tienen muchas nuevas experiencias para contar, por eso se aferran a las fantásticas historias que vivieron cuando eran jóvenes. Asume que las cuentan para no olvidarlas, para sentirse importantes “yo también soy interesante, también tengo buenas historias”

Haz que se sientan útiles
Muchas veces tratamos de que el anciano deje de hacer las tareas del hogar (hacer la cama, preparar la comida, ir a la compra…) porque ya no puede, porque le faltan las fuerzas… Piensa que eso es lo único que lo hace levantarse del sofá, y si se lo quitas, harás que cada vez se mueva menos, ejercite menos su mente y esto producirá un envejecimiento más prematuro. Déjale que tenga sus tareas, sus pequeñas obligaciones. Quizá ya no pueda preparar la comida, pero quizá pueda pelar las patatas y dejártelas listas para que tú prepares el guiso. Quizá no pueda cargar con la ropa y tenderla, y quizá no pueda recogerla, pero ¿puede encargarse de doblarla y separar la que es para planchar? Siempre hay alguna tarea, por sencilla que sea, que les puedes asignar, harás que se sientan útiles y favorecerás que muevan las articulaciones, que estén mentalmente pendientes de esa tarea y eso se notará también en su estado de ánimo.

Llévalos a visitar a los conocidos
Visitar a familiares o amigos que hace tiempo que no ven les traerán buenos recuerdos, compartir una tarde contándose historias de los viejos tiempos les harán sentirse más jóvenes. Cuando un amigo o familiar cae enfermo, les gusta, al igual que a nosotros, estar a su lado y mostrarle al otro que se preocupan por su estado, que no pueden hacer más que acompañarle, pero que están ahí. Está en tu mano permitírselo.

Permítele vivir entre sus cosas
Tanto como sea posible permítele vivir en su casa, dormir en su cama, despertar cada mañana en su habitación… Para tí es más sencillo adaptarte a su vida que para él adaptarse a la tuya. Les gusta rodearse de sus cosas, al igual que a nosotros, les traen recuerdos y les hace sentirse dueños de su entorno.

Envejecer no es fácil
Si no le salen bien las cosas, déjale que se enfade, que patalee. No pierdas la paciencia, háblale de forma calmada y dale tiempo para que se tranquilice. Sentirte envejecer no es fácil, y notar cómo cosas tan sencillas como vestirte ya no eres capaz de hacer, no es fácil de aceptar. Es un camino que hay que ir recorriendo por ambos lados, tú tienes que armarte de paciencia y aceptar que la otra persona está envejeciendo, pero recuerda que el mayor lo vive en su propia piel y está viendo deteriorarse su mente y su cuerpo, seguramente ya se sienta bastante frustrado por ello, no alimentes esta frustración, sino alimenta la aceptación.

Motiva sus intereses
Busca alguna actividad que le guste y motívale a realizarla,  no importa si tú estás de acuerdo con sus creencias o no, no pases sus últimos años discutiendo, simplemente dale el placer de disfrutar todo lo que pueda.

Sé positivo
Trata de ver la parte positiva de las cosas y haz que él o ella también la vea. Dile que le quieres. Cuando haga algo mal no te enfades, piensa que podría haber sido peor. Sonríele siempre, si te ve triste, enfadado o agobiado se sentirá culpable por darte tanto trabajo, evitar estos pensamientos negativos está de tu mano.

Compartir momentos juntos
Piensa que un día ya no estará a tu lado, y echarás de menos hacer muchas cosas con él o con ella, compartir charlas, secretos… Trata de compartir juntos todos los momentos que puedas, recuerda que para tí es más fácil adaptarte que para él.

Ponte en su lugar

 Para ello, tómate tu tiempo, relájate, para un momento tu mundo e imagínate la situación al revés, eres tú el anciano, el enfermo…

¿cómo te gustaría que te trataran? ¿te gustaría que te escucharan? ¿qué te gustaría hacer? ¿cómo podrías sentirte más feliz? Las respuestas a todas las preguntas que tengas se responderán solas.

Actos poéticos, Literatura

Nunca sabemos qué es lo bueno y qué es lo malo…

 

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No hay mal que por bien no venga

Un día, el emperador Akbar y su gran visir Birbal salieron camino de la selva. Iban a la caza del tigre de Bengala. El emperador marchaba delante, pero -¡qué mala suerte!- se disparó el fusil y se hirió en un dedo. El visir Birbal le entablilló el dedo. Mientras lo hacía, le animaba con una serie de reflexiones muy sencillas:

-Majestad, nunca sabemos qué es lo bueno y qué es lo malo. Qué sabemos de lo que puede sucederle gracias a la herida. El emperador montó en cólera; no podía aguantar filosofía barata y arrojó a un pozo a su gran visir y siguió su camino por la selva. Pero le salió al encuentro un grupo de guerreros salvajes que buscaban una víctima digna para ofrecer a sus dioses. Cuando todo estaba preparado para el sacrificio humano, el hechicero se acercó al emperador y en cuanto se dio cuenta de la mano herida lo rechazó; no se podía ofrecer a los dioses una víctima que no fuera perfecta. Así fue como el emperador quedó libre de nuevo.

Mientras que Akbar caminaba por el sendero, comprendió la sabiduría de aquellas palabras de su visir: lo que al principio parecía malo, había sido muy bueno para él. Lloró de rabia y se inclinó de rodillas delante del pozo donde había arrojado a su fiel amigo.

Pero Birbal no había muerto. Le sacó lleno de alegría y se arrojó a sus pies pidiéndole perdón.

El visir le contestó: “Majestad, no tiene por qué pedirme perdón; le debo la vida. Si no me hubiera arrojado al pozo, nos habrían capturado a los dos; su majestad se habría librado, pero yo sería ahora la víctima del sacrificio”.

 

 

Psicología y conflicto

Indefensión Aprendida y Depresión

Según la teoría de la indefensión aprendida los organismos que experimentan que las consecuencias son independientes de su conducta, es decir, son incontrolables, forman una expectativa de que tampoco habrá contingencia respuesta-consecuencia en el futuro. A nivel conductual tal expectativa de incontrolabilidad tenderá a producir un retraso en la iniciación de respuestas para controlar las consecuencias en una situación de aprendizaje posterior. Cognitivamente produciría una creencia en la ineficacia de sus respuestas para controlar las consecuencias, y dificultaría el aprendizaje de éxito posterior. Por último, emocionalmente, cuando el acontecimiento es lo suficientemente traumático, produciría cambios y alteraciones emocionales.

Cuando una persona percibe que las consecuencias son incontrolables hace una atribución causal respecto al por qué de esa carencia de control y en función de tal proceso atribucional desarrollará la expectativa de no-contingencia futura que será responsable de los efectos de la indefensión aprendida.La atribución causal varia a lo largo de tres dimensiones:

a. Interna-Externa: El grado en el que la causa es debida a algo relacionado con uno mismo o con otra persona o circunstancia. Afecta a la pérdida de autoestima que sigue a la experiencia con acontecimientos negativos e incontrolables. Si una persona explica un acontecimiento negativo mediante factores o causas internas, la pérdida de autoestima es más probable que ocurra que si lo explica mediante factores externos.

b. Estable-Inestable: El grado en el que la causa es constante o variable en el tiempo. La estabilidad afecta a la cronicidad de la indefensión; si consecuencias negativas son explicadas mediante una causa persistente, los efectos de la exposición a dichas consecuencias persistirán más tiempo que si son explicadas mediante causas menos persistentes.

c. Global-Específico: El grado en el que la causa sea generalizable a través de diferentes situaciones, o sea específica a una situación concreta. La globalidad está relacionada con la generalidad de los déficit de indefensión. Si los malos acontecimientos son atribuidos a causas globales, los efectos de la exposición a los mismos tenderán a ocurrir en una mayor variedad de situaciones diferentes, que si son atribuidos a causas específicas. Una distinción que realiza esta reformulación, es la de indefensión universal: una persona crea que sus respuestas no son contingentes con las consecuencias deseadas y que ningún otro sujeto posee esas respuestas; frente a indefensión personal: el sujeto cree que él no tiene respuestas adecuadas, pero otros sí que las tienen. En el primer caso los sujetos atribuyen las causas a factores externos, específicos e inestables, con lo cual no se generalizará. En el segundo caso, las atribuciones son a causas internas, globales y estables y la indefensión será crónica generalizándose a otras situaciones.

Podemos observar como esta reformulación ha implicado un proceso mediador específicamente humano; lo que ha supuesto un distanciamiento de los estudios sobre Indefensión Aprendida humana de los trabajos sobre aprendizaje animal, (Peterson y Seligman, 1984).

La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil.

Indefensión aprendida y depresión

Quizás la más importante aportación de la teoría de la indefensión aprendida reside en haber sido propuesta como un modelo explicativo de la depresión humana (Seligman, 1975; Miller, Rosellini y Seligman, 1977), en tanto que algunos síntomas depresivos pueden ser inducidos mediante el tratamiento con indefensión.

Seligman (1975) afirma que la experiencia con incontrolabilidad en el laboratorio es similar a la experiencia con sucesos que típicamente son precipitantes de la depresión. Son muchos los paralelismos que se pueden establecer a nivel de síntomas:

* DISMINUCIÓN DE LA INICIACIÓN DE RESPUESTAS VOLUNTARIAS: en depresivos e indefensos. En aquellos, tal disminución se halla bien documentada por los estudios experimentales sobre el retraso psicomotor en la depresión. La disminución en la iniciación de respuestas voluntarias que define la indefensión aprendida está omnipresente en la depresión produciendo pasividad, retraso psicomotor, lentitud intelectual, etc, que en la depresión extrema puede llegar a producir estupor. En los depresivos se manifiesta una verdadera “parálisis de la voluntad“. En tareas de tiempo de reacción los sujetos depresivos son más lentos que los sujetos normales, los únicos sujetos que resultan tan lentos como los depresivos son los esquizofrénicos crónicos. La lentitud intelectual se pone de manifiesto en que el CI de un deprimido disminuye durante el trastorno y su capacidad para memorizar definiciones de palabras se deteriora.

* DISPOSICIÓN COGNITIVA NEGATIVA: las personas deprimidas se consideran aún más ineficaces de lo que realmente son: la depresión, como la indefensión inducida por acontecimientos incontrolables, resultan en una disposición cognitiva negativa consistente en la creencia de que el éxito y el fracaso son independientes de los propios esfuerzos.

* CURSO TEMPORAL: El tiempo juega un papel importante en la depresión. La muerte de un ser querido desencadena un estado depresivo que puede durar horas, días, semanas, meses, o incluso años, pero normalmente con el paso del tiempo remite. La indefensión inducida por una sola sesión de descargas incontrolables se disipa fácilmente cuando ha sido inducida por una sola sesión de descargas incontrolables, después de varias sesiones la indefensión se hará más persistente.

* AGRESIÓN DISMINUIDA: las personas y animales indefensos inician menos respuestas agresivas y competitivas, y su status de dominancia disminuye. Las personas deprimidas carecen prácticamente de hostilidad manifiesta hacia los demás. Este síntoma es tan notable que Freud y sus seguidores hicieron de él la base de la teoría psicoanalítica de la depresión: cuando se pierde el objeto amoroso el depresivo se encoleriza y dirige la cólera hacia sí mismo. Esta hostilidad “introyectada” produce depresión, odio hacia sí mismo, deseos de suicidio, y el síntoma más característico de ausencia de hostilidad hacia el exterior.

* PÉRDIDA DE APETITO: los animales indefensos comen menos, pierden peso y son deficientes sexual y socialmente. Para una persona deprimida la comida ha perdido su sabor, el interés sexual se desvanece y la depresión grave puede ir acompañada, incluso, de disfunción eréctil.

* CAMBIOS FISIOLÓGICOS:  La hipótesis más destacada sobre el origen fisiológico de la depresión es la hipótesis de las catecolaminas, según la cual se produce una disminución de la NE en determinados puntos del sistema nervioso de los depresivos. Además, las sustancias que tienen como efecto reducir los niveles de NE producen retraimiento social y conductas de carácter depresivo en monos y a las ratas de laboratorio las vuelve incapaces de aprender a escapar de una descarga eléctrica. Resultados recientes parecen indicar que en la depresión estén también implicados los sistemas colinérgicos: Parece ser que la administración de fisiostigmina (droga que activa el sistema colinérgico) en sujetos normales desencadena a los pocos minutos un estado depresivo con sentimientos de indefensión, deseos de suicidio y odio hacia sí mismo. Cuando a estas personas se les administra atropina (droga que bloquea la actividad colinérgica) los síntomas desaparecen y los sujetos vuelven a su estado normal.

Cambiando rutinas:

Las rutinas de pensamiento son tan importantes, que llegamos a confundirlas con nosotros mismos, con nuestra identidad (“Es que yo siempre he sido así”, “Es mi carácter”, “No puedo cambiar mi forma de ser”…etc).

Grave error, somos mucho más que lo que hacemos y pensamos. Y estamos en constante evolución y cambio.

Así que pon en práctica los siguientes:

Vigila tus pensamientos y palabras y, en cuanto aparezca algo como:  “yo no puedo hacer eso”, “no debo”, “no sé”, “me da miedo” … Párate y cuestiónalo racionalmente. Pregúntate “¿Por qué no voy a poder?” “¿A qué le tengo miedo?” “¿Qué es lo máximo que, en el peor de los casos, podría perder?” Gradualmente descubrirás que esas negativas no tienen mucho sentido, y no sirven más que para mantenerte paralizado.

Rompe tus rutinas: si habitualmente piensas “Mi pueblo me deprime” y luego te entretienes en los videojuegos, por ejemplo, cuando detectes ese pensamiento, cámbialo porNo me gusta mucho mi pueblo, pero tampoco sé todo lo que ocurre en cada una de sus calles” y después sal a darte una vuelta por una ruta que no hayas realizado nunca, te sorprenderán tus sensaciones. Si cada vez que te sientes triste tiendes a echarte en el sofá o la cama a descansar… ¡rompe con eso! Vence a tu rutina cotidiana y haz algo contrario: sal a correr o en bicicleta, o llama a algún amigo… Pero no repitas lo que haces cotidianamente El cambio ya estará actuando en ti.

Piensa que siempre existen alternativas: sea cual sea tu situación, sobre el tema que sea (trabajo, amor, decisiones…), SIEMPRE existen otras opciones y alternativas a esta actitud y pensamiento, aunque no se nos ocurran o estemos momentáneamente ciegos a ellas, encerrados en la oscuridad de nuestra autocompasión. Esto es un hecho objetivo: siempre podemos afrontar los hechos con docenas de opciones diferentes a las que habitualmente tomamos.

Intenta hacer un hábito mental de estos consejos.

Practícalos, empezarás a percibir el mundo de otra manera.

BIBLIOGRAFÍA

FERRANDIZ, P. (1989). Indefensión Aprendida. En J.MAYOR y J.L. PINILLOS Tratado de Psicología General. Aprendizaje y Condicionamiento Vol. 2. Madrid, Ed. Alhambra.

MALDONADO, A. (1981). Indefensión aprendida. En TUDELA, P. (Ed.) Psicología Experimental, vol. 1 UNED, Madrid.

MALDONADO, A. y RUIZ, J.A. (1982). Indefensión aprendida en humanos. Una revisión crítica. Psicológica, 3, 153-174.

ORTEGA, A.R. y MALDONADO, A. (1986). Controlabilidad y Estilo Atribucional en la Indefension Aprendida Humana: estudio experimental de las dimensiones de globalidad y estabilidad. Revista de Psicología General  y  Aplicada 38, 834-854

SELIGMAN. M.E.P. (1983). Indefensión, Ed. Debate, Madrid.

Actos poéticos, Gestalt, Tanatologia

¿Dónde están tus muebles?

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En el siglo pasado, un turista americano visitó al famoso rabino Chofetz Chaim…

Y se quedó asombrado al ver que la morada del rabino consistía, sencillamente, en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una cama, una mesa y una banqueta.

– “Rabino, ¿dónde están sus muebles?”, preguntó el turista.

– “¿Dónde están los suyos?”, replicó el rabino.

– “¿Los míos?”, respondió, sorprendido… “pero si yo sólo soy un visitante… estoy aquí de paso”, dijo el americano.

– “Yo también”, dijo el rabino

Bienestar Psicológico

No hay razón para poner limites a las posibilidades evolutivas.

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Autor: Christian Bronstein

La consciencia es no-local: el retorno del alma al mundo
La consciencia como propiedad fundamental del universo, y no como un producto de la materia, podría no tener localidad sino estar diseminada en todas las cosas como una red que in-forma la totalidad del cosmos.

“Dios no permanece petrificado y muerto;

Las piedras mismas gritan y se elevan al Espíritu”.

Hegel.

Con el triunfo del empirismo científico a fines del siglo XVII, fundamentado en la observación y experimentación sobre el mundo sensible, el materialismo como filosofía pasó a convertirse en el inamovible, inapelable e incluso inconsciente paradigma de realidad de Occidente durante los últimos 400 años. El principio básico de esta filosofía se formula en el axioma que sigue: “La materia es todo lo existe”. Desde entonces, el universo pasó de ser un organismo cósmico, como lo consideraban los antiguos, a ser visto como materia inanimada en movimiento, sujeta a los ciegos condicionamientos del azar y a la Segunda Ley de la Termodinámica: la entropía, la cual establece que todos las cosas tienden al desequilibro y que el desorden cósmico es cada vez mayor.

Con el descubrimiento de Einstein acerca de la equivalencia entre masa y energía, formulado en la famosa ecuación E=mc², y el nacimiento de la teoría cuántica, el materialismo se ha visto obligado a abandonar su soporte sensible de átomos que chocan entre sí como fundamento último de todas las cosas para pasar a una imagen del universo formada por una aparentemente infinita cantidad de energía en distintos estados, una nube cuántica de probabilidades. Sin embargo, el principio subyacente de la ciencia ha cambiado muy poco: “La energía inanimada en movimiento es todo lo que existe”.

Esta filosofía ha dejado a la consciencia (y con ella, todo el sentido de la condición humana) reducida a mero epifenómeno de los ciegos procesos de la energía que conforma todo lo que existe, accidente azaroso e insignificante en el inmenso sinsentido cósmico. Desde su triunfo hace 400 años, el método científico ha tratado de dar respuesta a sencillas preguntas —como “¿dónde se encuentran nuestros recuerdos?”— buscando pistas en los procesos fisiológicos neuronales, químicos y más recientemente cuánticos de la estructura energética que conforma el cerebro. Esta búsqueda se ha basado en el supuesto de que existirían “huellas mnémicas”, materiales almacenados de alguna forma en el sistema nervioso, dependientes de las uniones entre las células neuronales (las llamadas sinapsis).

Los neurocientíficos han intentado durante décadas encontrar estas huellas mnémicas en el cerebro sin éxito. Los experimentos de Kart Lashley, basados en entrenar animales para que aprendan trucos y luego remover partes de sus cerebros para ver en donde se almacena el aprendizaje, demostraron para su asombro que podía retirarse hasta el 60 por ciento del cerebro –cualquier 60%– sin que hubiera efecto alguno en la retención de este aprendizaje. Como señaló B. Boyscott, manifestando la perplejidad de los buscadores de huellas mnémicas: “la memoria parece estar en todas partes y en ninguna en particular”.

Hoy en día sabemos que las células cerebrales, todas las sustancias químicas en las sinapsis y las estructuras nerviosas y moleculares que conforman el cerebro, funcionan mucho más rápidamente de lo que antes se pensaba, cambiando constantemente, lo que hace al cerebro un soporte muy inestable como almacén de memoria. Hoy sabemos también que todas las células de nuestro cuerpo están naciendo y muriendo en una constante renovación orgánica. Recientes estudios han demostrado que incluso las células cerebrales, consideradas hasta hace poco elementos perpetuos del organismo, se renuevan periódicamente.

En su fascinante libro El Renacimiento de la Naturaleza, el biólogo que va a contracorriente, Rupert Sheldrake, sugiere a esto una respuesta tan revolucionaria como sencilla: “Tal vez exista una razón ridículamente simple para todos estos fracasos recurrentes: es posible que las huellas mnémicas no existan. Por el mismo motivo podría verse condenada al fracaso una búsqueda dentro del televisor de huellas de los programas que uno haya visto la semana pasada: el aparato sintoniza transmisiones, pero no las almacena. Volvamos a pensar en la analogía del televisor: el daño en algunas partes del circuito puede ocasionar la pérdida o la distorsión de la imagen; el daño en otras partes puede determinar que el aparato pierda la capacidad de producir sonido; un fallo en los circuitos de sintonía puede impedir que se reciban uno o más canales. Pero esto no demuestra que las imágenes, los sonidos y los programas completos estén almacenados en los componentes dañados” (Sheldrake, 1994).

Esta analogía propuesta por Sheldrake puede ser enormemente reveladora: “Imagínese que está viendo un programa televisivo por primera vez, sin tener ni idea de lo que es la televisión. Desde un punto de vista más primitivo, podría creer que realmente hay unos seres pequeños en el aparato. Al inspeccionarlo, rápidamente descartaría esa explicación, excesivamente simplista. Se daría cuenta de que había un montón de cosas dentro del televisor. Educados como estamos sobre las maravillas de la ciencia, probablemente decidiríamos que el equipo que hay en el interior del aparato es el que creó la imagen y el sonido. Al ir dando vueltas al mando y obtener diferentes imágenes y sonidos, nos iríamos convenciendo de que esta es la explicación. Si retiráramos un tubo del aparato y la imagen desapareciera, probablemente creeríamos que habíamos demostrado nuestra teoría de manera convincente. Supongamos que alguien nos dijera lo que realmente ocurre: que los sonidos y las imágenes provienen de un lugar lejano, son transportados por ondas invisibles que de alguna manera se pueden crear en ese lugar lejano, son captadas por nuestro televisor y transformadas en imágenes y sonidos. Probablemente esta explicación nos parecería ridícula. Como mínimo, parecería desobedecer la ley de la navaja de Occam; es decir, es mucho más sencillo creer que las imágenes y sonidos son creados por el televisor que imaginar unas ondas invisibles (Robertson, 2002). Sin embargo, es así como funciona.I

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Pero si la memoria no estuviera localizada en el cerebro, sino que este fuera más bien un órgano que la “sintoniza” o estructura como una especie de compleja antena receptora, entonces… ¿dónde estaría?

En 1964 John Bell demostró que, a nivel cuántico, todas las partículas del universo pueden comunicarse entre sí instantáneamente, sin mediar movimiento entre ellas o transferencia de energía de algún tipo. A estas conexiones Bell las denominó “no-locales”, ya que ocurren entre las partículas por fuera de cualquiera de las dimensiones de la física observables. Esto representaba un serio problema para Einstein, ya que la teoría de la Relatividad Especial, consistente y comprobada, postulaba que ninguna forma de energía podía moverse más rápidamente que la luz. Einstein negó la realidad de las conexiones no-locales a nivel cuántico, llamándolas sarcásticamente “acción fantasmagórica a distancia”. Sin embargo, reiterados experimentos posteriores probaron ineludiblemente que las conexiones no-locales eran una realidad fundamental del mundo cuántico. Por lo tanto las leyes que aplicaban a lo infinitamente grande (la relatividad) y a lo infinitamente pequeño (la física cuántica) parecían hallarse en contradicción.

El físico David Bohmu fue el primero en postular una teoría coherente que parecía conciliar el mundo de la relatividad con los fenómenos cuánticos. Bohm propuso la existencia de un nivel de realidad no observable, existente por fuera de las cuatro dimensiones de la física, al que denominó “orden implicado”. Aunque este orden implicado no sea empíricamente detectable, su presencia se observa, según Bohm, en el llamado “campo cuántico”, es decir, la organización específica que asumen las partículas cuánticas dentro de su indeterminado movimiento.

El físico Jack Sarfatti propuso que las conexiones no-locales de Bell en realidad no violan la Relatividad Especial, ya que lo que se transmite entre las partículas cuánticas no es energía sino información. La información no sería una forma de energía, sino lo que ordena la energía. Ilya Prigogine, el padre de Teoría del Caos, definió la información como “entropía negativa”: si la entropía es toda aquella variable externa que trae desorden a los sistemas de energía y los conduce a su constante desintegración, la información sería una variable que organiza los sistemas desde dentro. La teoría de los “atractores caóticos” de la Teoría del Caos proporcionó un modelo matemático fiable de la manera en que esta información organiza los dinámicos sistemas cuánticos en función de un fin. El ejemplo clásico de un atractor caótico es un cuenco en donde se arroja agua: el agua fluirá hacia abajo por los bordes del cuenco de manera indeterminada pero toda ella terminará en el fondo del cuenco, el cual representa el fin del atractor.

Dentro de esta misma línea, Benoit Mandelbrot consiguió demostrar que en muchos de los fenómenos aparentemente menos estructurados de la naturaleza, desde el crecimiento de las plantas hasta la forma de un cristal de nieve, existe un orden generativo más sutil que organiza la materia en una geometría de “ordenes fractales” conforme a atractores caóticos.

Este revolucionario giro en la perspectiva cosmológica llevó al filósofo holístico Ervin Lazló a afirmar que:

“en la última concepción de la física el universo no está constituido de materia y espacio, está constituido de energía e información. La energía existe en forma de patrones de onda y propagaciones de onda en el vació cuántico que forma el espacio; en sus varias manifestaciones, la energía es el hardware del universo; el software es la información”.

Sheldrake, por su parte, trasladó estas teorías primero al campo de la biología evolutiva y luego al ámbito de toda la naturaleza bajo el nombre de “campos mórficos“. Estos campos, según la teoría de Sheldrake, son “órdenes implicados” de una naturaleza intrínsecamente evolutiva, son campos de información que organizan, conforme atractores caóticos, el desarrollo de todas las cosas en el universo: desde los órganos hasta los tejidos, las células, los átomos y los estados cúanticos. Cada cosa en el universo depende de una jerarquía de campos dentro de campos: campos de órganos, de tejidos, de células, de átomos.

Los campos mórficos serían, literalmente, “campos de memoria”, ya que en sí mismos constituirían la información que conforma la memoria colectiva de cada una de las especies que hay en la naturaleza. La información de los campos estaría determinada por los hábitos heredados de cada una de las especies: “La actividad formativa de los campos no está determinada por leyes matemáticas y atemporales, sino por las formas reales (y los hábitos) asumidos por los miembros anteriores de la especie. Cuanto más se repite una pauta de desarrollo, más probable es que sea seguida y que vuelva a aparecer. Los campos son los medios para incorporar, conservar y heredar los hábitos de la especie […]. Desde este punto de vista, los organismos vivos no solo heredan los genes, sino también los campos mórficos. Los genes se reciben materialmente de los antepasados y permiten elaborar ciertos tipos de moléculas proteínicas; los campos mórficos se heredan de un modo no-material, no solo de los antepasados directos, sino también de los demás miembros de la especie. Los campos de una especie dada, por ejemplo la jirafa, han evolucionado; son heredados por las jirafas actuales de las jirafas anteriores. Contienen una especie de memoria colectiva en la cual cada miembro de la especie puede apoyarse y a la que a su turno puede realizar aportes” (Sheldrake, 1994).

Estos campos no-locales actuarían entre sí a través de un proceso denominado “resonancia mórfica”, llevando información hacia los campos de su misma especie. Por esta razón, para Sheldrake, la memoria depende de la resonancia mórfica y no de depósitos mnémicos materiales. “Cuanto más similar es un organismo a otro del pasado, más específica y eficaz será la resonancia mórfica. En general, cualquier organismo es sumamente semejante a sí mismo en el pasado, y por lo tanto sensible a una resonancia mórfica altamente específica de su propio pasado. Esta autorresonancia ayuda a conservar la forma del organismo, a pesar del cambio continuo de sus constituyentes materiales. De modo análogo, en el reino de la conducta, la autorresonancia en un organismo se sintoniza específicamente con sus propias pautas pasadas de actividad. No es necesario que los hábitos de conducta, lenguaje y pensamiento, o los recuerdos de hechos particulares y acontecimientos del pasado se almacenen como huellas materiales en el cerebro.” En otras palabras, la memoria, para Sheldrake, es un campo dinámico de información no-local, incluido en el campo de la memoria general de la especie. “En el reino humano, un concepto de este tipo ya aparece en la teoría junguiana del inconsciente colectivo como memoria colectiva heredada. La hipótesis de la resonancia mórfica permite considerar el inconsciente colectivo no solo como un fenómeno humano sino como un aspecto de un proceso mucho más general, en virtud del cual los hábitos se heredan en todo el mundo natural.” (Sheldrake, 1994).

Al contemplar la existencia de un campo de memoria no orgánico que no se limita a los seres orgánicos, sino que integra todas las estructuras habituales que existen en el universo, ya no tiene sentido considerar la “vida” un fenómeno meramente orgánico. Todo el cosmos pasa a ser un organismo. “La teoría holística, en efecto, trata a toda la naturaleza como algo vivo, y en este sentido representa una versión actualizada del animismo premecanicista. Desde este punto de vista, incluso los cristales, las moléculas y los átomos son organismos. No están constituidos por átomos inertes de materia como en el atomismo de antiguo estilo, sino que, según ha demostrado la física moderna, son estructuras de actividad, pautas de actividad energética dentro de campos […], la física es el estudio del organismo cósmico que todo lo abarca y de los organismos galácticos, estelares y planetarios que se han desarrollado dentro de él.” (Sheldrake, 1994)

El físico Edward Harris Walter propuso una segunda interpretación de la paradoja planteada por Bell entre las conexiones no-locales de la física cuántica y la teoría de la relatividad. Harris sugirió que lo que se mueve más rápido que la luz y lo que sustenta y mantiene unificadas las contradictorias leyes de lo infinitamente grande (la relatividad) y de lo infinitamente pequeño (la física cuántica) es un Campo de Consciencia. Esta interpretación, que a primera vista parece apartarse de la teoría de la información, desde un punto de vista panenteísta, es de hecho la misma: la consciencia es información, la información es consciencia.

Esto coincide con todas las filosofías no-duales, desde el tantrismo hindú hasta Hegel, pasando por el taoísmo, el hermetismo, el neoplatonismo y la cábala hebrea. Todas las filosofías no-duales han afirmado siempre que el universo es una manifestación viviente y creativa de la consciencia cósmica. El alma del mundo (anima mundi), diría Plotino, está presente y es presencia en cada cosa que existe.

“La consciencia no es un principio metafísico, sobrenatural, sino una propiedad fundamental del universo en el sentido más amplio del término. El universo total es viviente y activo, ya que ‘vida’ implica ‘consciencia’. El cerebro pierde la exclusividad de la consciencia, que se convierte en una propiedad de todo el cuerpo. Vertiginoso saberse hecho de millares de miles de millones de individuos celulares, todos en comunicación. No existe un tabique impermeable entre mi consciencia cerebral y de mis células, sino más bien una sucesión jerarquizada de planos de consciencia que reaccionan unos sobre otros. De lo cósmico a lo infra-atómico, el psiquismo universal se estratifica en una infinidad de niveles de consciencia o de planos de consciencia, autónomos, distintos y sin embargo interdependientes. El universo es Consciencia y Energía asociadas” (Van Lysebeth, 1990).

Sri Aurobindo, uno de los últimos grandes filósofos de la India, definió la evolución del cosmos con estas palabras: “Este ser y consciencia está aquí envuelto en materia. La evolución es el proceso por el que se libera; la consciencia aparece en lo que parecía inconsciente, y una vez que aparece se autoimpulsa para crecer cada vez más alto y a la vez impulsarse y desarrollarse hacia una mayor perfección. La vida [orgánica] es el primer paso de esta liberación de la consciencia; la mente, el segundo. Pero la evolución no acaba en la mente; espera liberarse en algo mayor, en una consciencia espiritual y supramental. Por tanto, no hay razón para poner limites a las posibilidades evolutivas tomando nuestra organización o estatus actual como definitivo”.

O en palabras de Teilhard de Chardin:

“De la materia a la biosfera, y de la biosfera a la especie, todo no es otra cosa que una inmensa ramificación de psiquismos buscándose a través de las formas”.

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Actos poéticos, Literatura, Psicoterapia

¿Cuál es tu forma de vivir?

 

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Una noche dos monjes llegaron a su cabaña. Habían estado viajando durante cuatro meses, pero ahora, como era la época de las lluvias, habían regresado. Cuando llegaron, el monje más joven que iba por delante de repente se enfadó y se puso triste; el viento y las tormentas habían arrancado media cabaña y sólo quedaba la otra media. Había vuelto con la esperanza de descansar y resguardarse de la lluvia, pero ahora iba a ser difícil.

Media cabaña se había derrumbado y la mitad del tejado había sido arrancado por el viento.

El joven monje le dijo a su viejo compañero:

-¡Esto es demasiado! Estas son las cosas que me hacen dudar de la existencia de Dios. Los pecadores tienen palacios en las ciudades y no les pasa nada, pero las cabañas de los pobres como nosotros que pasan el día y la noche rezando están destruidas. ¡Dudo que exista Dios! ¿Será verdad este tema de la plegaria, o nos estaremos equivocando? Quizás sea mejor pecar.

El joven monje estaba lleno de rabia y maldición, y sentía que todas sus plegarias eran inútiles. Pero su viejo compañero alzó las manos unidas hacia el cielo y se le empezaron a saltar las lágrimas de los ojos. El joven estaba sorprendido:

-¿Qué haces? –le pregunto.

-Estoy dando gracias a Dios, porque quién sabe lo que podía haber hecho el viento. Se podía haber llevado toda la casa, pero ha salvado la mitad de nuestra cabaña. Dios también se preocupa por los pobres, deberíamos darle las gracias. Ha escuchado nuestras plegarias, nuestras oraciones no han sido en vano, si no, se habría volado todo el tejado.

Esa noche los dos durmieron de formas totalmente diferentes. El que estaba lleno de rabia y furor, estuvo cambiando de postura toda la noche, tuvo toda clase de pesadillas y preocupaciones rondándole la mente. Estaba preocupado. Había nubes en el cielo. ¿Qué pasaría mañana si volvía a llover o hacia viento?

El otro durmió profundamente. Al levantarse se puso a cantar.

-Oh Dios! No sabíamos que pudiese haber tanta dicha en una cabaña decrépita. Si lo hubiésemos sabido antes, no habríamos molestado a tus vientos, nosotros mismos habríamos quitado la mitad del tejado. Nunca he dormido tan lleno de dicha. Al abrir los ojos por la noche podía ver las estrellas y las nubes acumulándose en tu cielo. Y ahora que están a punto de comenzar las lluvias, todavía será más bonito porque, sin medio tejado, podremos oír la música de tus gotas de lluvia con mucha más claridad. No teníamos ni idea de la alegría que era estar al descubierto bajo el cielo y el viento y la lluvia. Si lo hubiésemos sabido, no habríamos molestado a tus vientos; nosotros mismos habríamos levantado el tejado.

-¿Qué estoy escuchando? ¿Qué tontería es esa? ¿Qué locura es esa? –grito exasperado el joven.

 

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El anciano le respondió:

-He analizado las cosas en profundidad, y mi experiencia me dice que todo lo que nos hace felices es la dirección correcta en la vida para nosotros y, todo lo que nos hace sufrir más es la dirección equivocada. Le he dado las gracias a Dios y mi dicha ha aumentado. Tú te has enfadado y tu aflicción ha aumentado. Anoche estabas inquieto, yo he dormido plácidamente. Ahora puedo cantar una canción mientras tú estás a punto de explotar de rabia. Entendí muy pronto que la dirección correcta es aquella en que la vida se vuelve más dichosa y he enfocado toda mi conciencia en esa dirección. No sé si Dios existe o no. No sé si ha oído mis plegarias, pero la prueba es que estoy feliz y bailando y tú estás llorando, enfadado y preocupado. Mi dicha es la prueba de que mi forma de vivir es la correcta y tu aflicción es la prueba de que tu forma de vivir es equivocada

 

Gestalt

Sé como tú eres.

Fritz Perls

Friedrich Salomón Perls (1893- 1970)más conocido como Fritz, realizó la sistematización de las teorías gestálticas de la percepción, con conocimientos de su propia formación como psicoanalista, el expresionismo de Friedlander, la semántica general de Korzybski, la “Teoría global” de Kurt Goldstein, la dinámica de grupo de Lewin, el Psicodrama de Moreno, el Yo-Tú de Martin Buber, la fenomenología de Husserl, y hasta el budismo Zen, para hacer una síntesis “original y coherente”, como diría Claudio Naranjo , su discípulo más importante en la actualidad, y transformarla en la herramienta poderosa que hoy conocemos como Terapia Gestalt.

Ha sido llamado  “maestro Zen”, psicólogo genial, “gurú”, intuitivo, hasta loco, inconstante, cruel, fraude, o cosas peores, probablemente para definirlo deberíamos recordar que “el todo es mucho más que la suma de las partes”, y que intentar definir a Fritz quizás sea un poco más de “caca de elefante”, como le gustaba llamar a las “grandes teorías”.

Nacido en el Berlín de los ghettos judíos, dentro de una familia conflictiva, su padre fue particularmente hostil, Fritz respondió a los conflictos del ambiente familiar con pésimo comportamiento. Al final es expulsado de la escuela, y termina en otra en dónde toma contacto con la actuación, y probablemente comienza a intuir que de los grandes líos nacen las grandes soluciones. 

Se analiza con Karen Horney, trabaja como asistente de Kurt Goldstein afín a la Gestalt , y en 1930 conoce a Wilhelm Reich un hereje del Psicoanálisis que trabajaba la agresividad y la sexualidad humana desde lo corporal y relacionaba la represión con la política, audacias para la época. Ellos fueron, en especial Reich, (el terapeuta que más lo influyó) una base importante para la futura Gestalt.

En 1936 es invitado al congreso internacional de Psicoanálisis, prepara un trabajo sobre las resistencias orales, pero es mal acogido. El mismo Freud se niega a recibirlo, este hecho lo marca decisivamente. Otro padre lo rechaza.  Desarrolla su propia teoría, conjuntamente con su esposa Lore, y termina en 1940 “Ego Hambre y Agresión”. Se transforma decididamente en un traidor, otro más, del Psicoanálisis.

Viaja por el mundo en 1962. Conoce un Kibbutz en Israel, vive unos meses en un monasterio Zen en Japón. A su regreso conoce a Michael Murphy que con Richard Price estaban comenzando la experiencia del Instituto Esalenen Big Sur, California, y lo invitan a participar.  Con 72 años en 1965 era un enfermo cardíaco, desanimado por el poco reconocimiento a su trabajo. Ida Rolf, fisioterapeuta, creadora del “Rolfing”, lo rescata esta vez. Le cura la columna, lo ayuda a respirar, una vez más renace de las cenizas. Se pone a dar talleres, charlas y grupos de terapia, empieza a escribir su autobiografía: “Adentro y Afuera del Tarro de la Basura”.

Era una Nueva Era, valga la redundancia. En Esalen, convivirían los mejores exponentes de un paradigma naciente: Alexander Lowen, el padre de la Bioenergética , Virginia SatirAlan Watts, Gregory Bateson, Eric Berne creador del Análisis Transaccional (A.T.), Stan Grof pionero de la Psicología Transpersonal, Grinder y Bandler creadores de la Programación Neurolingüística, entre otros.

Su Terapia Gestalt era finalmente reconocida. Se publica “Sueños y Existencia”, obra centralLos medios lo consideraron una estrella del movimiento contracultural de esos tiempos.

Pero a Fritz le costaba quedarse quieto. En 1969 se muda a Canadá a fundar un Kibbutz gestáltico con gente de Esalen, y algunos dicen que fue la mejor “forma” (gestalt ) de vida que encontró. Muere en 1970. Fiel a si mismo fue cremado en una ceremonia colectiva en la cual se bailó y celebró la vida, a su expreso pedido.

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Las palabras de Fritz Perls:

“La teoría básica de la Terapia Gestalt es que la maduración es un proceso de crecimiento continuo en el que el apoyo ambiental se transforma en auto apoyo. En un crecimiento sano el niño moviliza y aprende a usar sus propios recursos. Un equilibrio adecuado entre apoyo y frustración lo capacita para llegar a ser independiente, libre para usar su potencial innato.”

“En contraste una neurosis se desarrolla en un ambiente que no facilita adecuadamente el proceso de maduración. El desarrollo degenera en una formación de carácter, en un conjunto de patrones de conducta destinados a controlar el ambiente mediante la manipulación. A menudo imitando a algún adulto el niño aprende a asegurarse el apoyo ambiental jugando al estúpido, o al desamparado, amenazando, adulando, tratando de ser seductor, etc. Así cualquier terapeuta solícito o demasiado apoyador, o algún miembro del grupo que resulte succionado o fascinado por las manipulaciones del paciente, sólo arruinará más a esa persona al privarla de la oportunidad de descubrir su propia fuerza, potencial y recursos. Aquí la verdadera labor del terapeuta consiste en frustrar hábilmente al paciente.”

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Quizás una de las mejores síntesis de la actitud gestáltica sea la de Claudio Naranjo:

•  Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o el futuro.
•  Vive aquí. Preocúpate de lo que está presente antes de que se ausente. 
•  Deja de imaginar cosas, experimenta lo real. 
•  Deja de pensar en cosas innecesarias. En lugar de ello gusta y mira. 
•  Expresa, en vez de manipular, explicar, justificar, o juzgar. 
•  Entrégate a la desazón y al dolor de la misma manera que te entregas al placer. No limites tu conciencia. 
•  No aceptes más “debes” ni “deberías” de los que tú te impongas. No adores a ídolo alguno. 
•  Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos. 
•  Acepta ser como eres.

Referencias bibliográficas.

Naranjo,C. “ La Vieja y la Novísima Gestalt”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1989
Perls, F. “Sueños y Existencia”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1974.
Perls, F. “Dentro y Fuera del Tarro de la Basura ”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1975.