Bienestar Psicológico, familia, Psicología y conflicto, Psicoterapia, Relaciones, Sexualidad, Violencia en las relaciones íntimas

Percepción de violencia en las relaciones de pareja

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¿Estas generando violencia en tu relación?

Gracias por participar y por compartir con todas las personas (hombres y mujeres mexicanos) que viven o han vivido en relaciones de pareja.

Los resultados de esta encuesta buscan aportar, un poco mas, al amplio escenario en el que se estudia la violencia, previendo para los especialistas dedicados al tema una herramienta más, para el análisis de los casos individuales, y la visión interseccionalizada de los elementos generales que intervienen en la percepción de la violencia, que puede suceder, en las relaciones de pareja.

Bienestar Psicológico, familia, Ofensores sexuales, Psicología y conflicto, Psicoterapia, Relaciones, Sexualidad, Tanatologia, Violencia en las relaciones íntimas

¿Estoy en una relación violenta?

La violencia en las relaciones íntimas es un fenómeno complejo, para el que se conjunta la presencia de múltiples factores, entre las muchas causas que la producen, las mas frecuentes son los factores sociales y culturales que predisponen a algunas personas a ser violentas y a otras a mantenerse, justificar o tolerar la violencia que se ejerce hacia ellas.

La mayor parte de la violencia cotidiana se trasmite a través de patrones de socialización como la educación sexista, la división social, el desigual reparto de responsabilidades en la relación o en el cuidado, así como el uso discriminatorio de los tiempos y los espacios.

Esta visión de las cosas se reproduce y perpetua a través del imaginario colectivo de la cultura, del propio lenguaje y de la educación que recibimos en la familia, en la escuela y en los sitios donde convivimos, llegando a formar parte de nuestra identidad, nuestros valores y las formas que tenemos de sentir, de actuar y de pensar.

La violencia dentro de las relaciones íntimas, aparece muchas veces como normal en una sociedad que acepta el uso de la violencia para resolver sus conflictos.

Exponernos a la violencia desde muy temprana edad, con mucha regularidad puede conducirnos también a la justificación o al incremento del riesgo de ejercerla.

La violencia en las relaciones muestra a los niños que son parte del amor: el dominio, la sumisión, la inseguridad y la codependencia.


La violencia es aprendida:

La persona que ejerce violencia no actúa por casualidad, ni es un enfermo necesariamente, frecuentemente es una persona sana, que aprendió a pensar que es legítimo imponer por la fuerza su criterio, y que la violencia es una forma normal de hacerlo.


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Bienestar Psicológico, niños, Psicología y conflicto

Un cuento sobre hielo:

Si quieres construir un barco.
No reúnas hombres para recoger leña o dividas el trabajo y des órdenes.
En cambio, enséñales a anhelar el vasto e interminable mar.

– Antoine de Saint-Exupéry, The Wisdom of the Sands

.

Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de repente, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua.

La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que la única opción que había para salvarlo era romper la capa que lo cubría. Así el niño que estaba sobre el hielo, comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.

Golpeó, golpeó y golpeó hasta que logró abrir una grieta lo suficientemente grande para meter el brazo, tomar fuertemente a su compañero y salvarlo.

Pocos minutos después, avisados por los vecinos que escucharon los gritos de socorro, llegaron los bomberos. Cuando ambos niños, ya a salvo les comentaron lo ocurrido, se sorprendieron totalmente y no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.

-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, dijeron algunos, es imposible, no tiene la fuerza suficiente dijeron otros especialistas en la zona, ¿cómo ha podido conseguirlo? se preguntaron todos.

Entre las personas que acudieron había un hombre de mucha edad que estaba por los alrededores, y al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos: -Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.

-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

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LOS CELOS, DE LA ÉTICA PROMISCUA A LA SENTENCIA

Las reglas e instituciones destinadas a domar el sexo

son numerosas, cambiantes y contradictorias.

Es vano numerarlas: van del tabú del incesto

al contrato del matrimonio, de la castidad obligatoria a la

legislación sobre burdeles.

Octavio Paz (La llama doble)

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Poder, amor y violencia son términos que con mucha frecuencia se vinculan cuando de las relaciones de pareja se trata, iniciaré el presente ensayo haciendo un breve recuento histórico de algunas condiciones socioculturales que generaron el constructo social de la familia nuclear como “base de la sociedad”, pues parece que considerar la pareja y la monogamia como forma “normal” de relación es bastante reciente, tal como Álvarez-Gayou (2012) destaca en las paginas iniciales del libro: ”Te celo porque te quiero” donde analiza como los celos vienen del amor, pero lo destruyen.

Las investigaciones revisadas respecto a los pueblos nómadas destacan que mas bien lo que prevalecía era la promiscuidad. Se trataba de hombres y mujeres que convivían sin ningún limite entre ellos, por lo que la paternidad no era fácil de identificar, que es quizá el antecedente de la prohibición del incesto.

Rage (1996) citado en Delgadillo Guzmán (2000) menciona que una vez que que se supero lo anterior, el hombre podía elegir a la mujer que sería la madre de sus hijos y pagaba un precio por ella, por lo que la relación conyugal era la del propietario con el objeto poseído (relación que se consideraba perfectamente viable).

Posteriormente se instituyo el rapto como medio para el matrimonio, inicialmente como botín de guerra, y luego también en tiempo de paz. Con los años el matrimonio se convirtió en una estrategia familiar de negociación entre los padres de los contrayentes. La pareja no estaba destinada a la vida amorosa, ni al crecimiento personal y/o la felicidad, su única razón de ser era la procreación,  y así se instituyo como base de la vida civil y como símbolo de la continuidad de la raza y la cultura. Puesto así parece que como expresa Álvarez Gayou (2012) ninguna costumbre es tan universal que pueda considerarse inamovible.

  1. Ni tan libres, ni tan racionales

La salud psíquica de la sociedad y la estabilidad

de sus instituciones depende en gran parte del

diálogo contradictorio entre ambas.

Octavio Paz (La llama doble)

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La invención social del amor, como elemento de intercambio que le da sentido a la pareja es relativamente reciente, apenas en el siglo XX se empezó a hablar de equidad para la mujer y en consecuencia de equidad en la relación marital. Con el surgimiento de esta construcción, aparece “la cara oscura del amor” que entre sus aspectos negativos mas obvios, tal como se entiende el amor en nuestra cultura, la obligada renuncia al desarrollo de otras relaciones amorosas (potenciales o alternativas). Dicha renuncia se extiende no solo a otras relaciones amorosas, sino a la notable presión en contra de cualquier relación intima con otra persona, lo cual constituye lo que D. H. Lawrence llamo «egoísmo a dúo»: la sociedad como un enorme conjunto de parejas cerradas en si mismas, con enormes limitaciones en sus relaciones con los demás; limitaciones autoimpuestas o sumisas e inconscientemente aceptadas. Del mismo modo las relaciones amorosas suponen una cierta pérdida de autonomía, independencia y libertad sexual, que se ceden, pensando en que la pareja haga lo mismo. En sincronía Álvarez-Gayou (2012) opina que el nacimiento de los celos esta vinculado a una cultura que valora la exclusividad en matrimonios que aspiran a ser duraderos y monógamos.

Por lo anterior, en los canones socioculturales vigentes de exclusividad sexual, las relaciones amorosas suponen también la renuncia a las satisfacción de los deseos de promiscuidad y variedad sexual. Y sin duda una de las peores consecuencias de este concepto de amor actual son los celos. Mientras Álvarez Gayou (2012) explica: Los celos surgen ante la sospecha real o imaginada de una amenaza a una relación considerada valiosa. Pines (1992) afirma  que son una respuesta a lo que se percibe como una amenaza que se cierne sobre una relación considerada valiosa o sobre su calidad. Entendidos como una emoción, los celos son una respuesta que nos alerta de que una relación que queremos mantener está siendo amenazada. Los celos, como cualquier otra emoción, cumplen algún propósito adaptativo y han sido diseñados para incrementar el éxito ante ciertos desafíos específicos con los que se enfrenta el ser humano (Lazarus, 1991). La experiencia subjetiva de los celos es muy aversiva (Hupka, 1984) y tendría como finalidad motivar al individuo celoso a proteger una relación considerada valiosa ante la presencia de un rival.

Álvarez-Gayou (2012),inicialmente hace visibles una serie de aspectos relevantes alrededor de los celos, entre los que destacan y debo decir que este análisis me ha resultado personalmente clarificador:

  1. Los celos no son equiparables al amor.
  2. Los celos tienen el poder que nosotros decidimos darles
  3. Podemos aprender a expresar los celos en vez de actuarlos
  4. Podemos escuchar los sentimientos que albergan los celos para conocerlos mejor y crecer como personas.
  5. Podemos crear acuerdos que nos permitan relaciones afectivas mas libres.
  6. Los celos son responsabilidad de quien los siente.
  7. Los celos, como el enojo son parte del repertorio humano de emociones.

Los celos aparecen en distintos tipos de relaciones sociales, como las relaciones familiares, las relaciones de amistad o las relaciones profesionales. Por tanto, los celos hacen referencia a una relación triádica:  la persona que siente celos, el rival que está compitiendo y  el objeto amado. El celoso siente que el rival no sólo está amenazando a su relación con la persona amada, sino también a algunos aspectos de su yo, como la autoestima. La persona celosa puede sentir envidia cuando percibe que el rival posee un atributo que él no posee o posee en menor medida y por el que su pareja se siente atraída (García-Leiva, Gómez-Jacinto y Canto, 2001). Álvarez Gayou (2012) contrasta los celos con la envidia que proviene del latín Invidere y significa mirar a alguien con malicia. Pero los celos no se pueden confundir con la envidia. La envidia ocurre en una relación diádica, en la que la persona envidiosa desea algo que otra persona posee. Sin embargo, los celos surgen ante la pérdida, real o imaginada, de una relación que sí poseemos. Los sentimientos que caracterizan a la envidia son la inferioridad, la autocrítica, la insatisfacción y la preocupación por uno mismo. Sin embargo, los que caracteriza a los celos son la ira, la hostilidad, la sospecha, el rechazo, el resentimiento, etc.

Diversos son los autores que han tratado de establecer una tipología sobre los celos. White (1991) distinguió los siguientes tipos: Los celos sintomáticos, que serían consecuencia de una enfermedad mental; los celos patológicos, que serían propios de personas especialmente sensibles a las amenazas a la autoestima o a la relación; y los celos normales, que aparecen en personas sin problemas o sin trastornos de salud mental. Surgen como una reacción que puede mostrar cualquiera en una relación ante determinadas condiciones. En esta misma línea Pines (1992) distingue entre los celos normales, como aquellos en los que existe una amenaza imaginaria y/o una respuesta anormal de acuerdo con el contexto cultural, y los celos normales, que serían aquellos en los que la amenaza es real y/o se manifiesta una respuesta adecuada de acuerdo con los valores culturales. Buunk (1982) distinguió entre los celos actuales y los celos anticipados. Los celos actuales son los que una persona experimenta actualmente o ha experimentado en el pasado ante un acontecimiento. Y los celos anticipados hacen referencia a las expectativas o predicciones de una persona sobre cómo y por qué se sentiría celoso. La cuarta clasificación distingue entre los celos rencorosos y los celos retrospectivos (Van Sommers, 1989). Si una persona no tiene ningún interés en su actual vínculo emocional con su pareja pero no tolera la presencia de un intruso es un caso de celos rencorosos. Si pretende detalles de una historia anterior se trata de celos retrospectivos. Paul y Galloway (1994) distinguieron entre los celos preventivos y los celos reactivos. En primer lugar, los celos preventivos surgen ante la sospecha e implicaría una serie de acciones encaminadas a evitar el éxito del rival antes de que ocurra la conducta desencadenante de los celos. Por su parte, los celos reactivos son aquellos que surgen ante un episodio real, en respuesta de una conducta determinada que ya ha tenido lugar.

¿Inseguridad Ontológica?

El amor es la búsqueda de una reciprocidad libremente otorgada…

Se representa al amor en forma de un nudo;

hay que añadir que ese nudo esta hecho de dos libertades enlazadas.

Octavio Paz (la llama doble)

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Dentro de la perspectiva que hemos denominado cultural, se puede distinguir los planteamientos socioconstructivistas y los planteamientos sociocognitivos. Considerar los celos como construcción social implica admitir que las emociones surgen porque la interpretación de la situación, su construcción social a partir del sistema sociocultural de valores, creencias y normas, la hacen apropiada para experimentar una emoción determinada (Armon-Jones, 1986). Las emociones han de ser consideradas como fenómenos complejos, entre cuyos elementos esenciales están un conjunto de juicios y deseos derivados del sistema de creencias, principios y valores propios de la comunidad y, además, se asume que el sistema de creencias y valores que caracterizan a cada emoción se aprende a través del proceso de socialización (que puede ser diferenciado para hombres y mujeres en cada cultura). De ahí que, tal como lo expresa Hupka (1981), los celos surgirían en función de los acuerdos socialmente compartidos sobre qué situaciones suponen una amenaza a algún aspecto relevante que el individuo posee (por ejemplo: la propiedad sexual, la valoración del self, etc.). A diferencia de las concepciones de carácter sociobiológico, las emociones no son respuestas innatas activadas por las características de determinadas situaciones sino patrones de interpretación y respuesta en situaciones socialmente configuradas (Barrón y Martínez, 2001). Sin negar la participación de los estados de activación fisiológica en los procesos emocionales y sin negar la existencia de emociones básicas (Ovejero, 2000), el papel de la activación es matizada, ya que lo que establece la emoción experimentada por el individuo es su relación de la activación fisiológica con el estado de los restantes elementos, internos y del contexto (Averril, 1996).

Álvarez-Gayou (2012) añadirá: durante los episodios de celos, la persona celosa experimenta un miedo intenso a perder a su pareja, un temor a quedarse solo, sentimientos de vergüenza y de humillación y una pérdida del sentimiento de exclusividad sexual con conatos intensos, en muchas ocasiones, de cólera e ira incontroladas (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2001),. El alivio del malestar provocado por los celos se consigue momentáneamente con conductas comprobatorias de las conductas de sus parejas, aumentando el control conductual sobre las mismas y llegando, en casos extremos, a provocar la muerte de sus parejas antes que admitir su pérdida. Por experiencia profesional y laboral considero que la convivencia, particularmente la matrimonial, concede cierta impunidad, casi justificación social para llevar a cabo la destrucción, sin que pueda afirmarse que estos seres sean cínicos o malignos, pues no dejan de dar pruebas de que están profundamente enamorados de la pareja-víctima.

 Álvarez-Gayou (2012) hace alusión a que los celos son un mecanismo clave que probablemente hemos heredado de nuestros antepasados, que se encuentran de una manera u otra en todas las culturas. Los datos de las múltiples investigaciones no apoyan la tesis de que los celos sean un mecanismo rígido en cuanto el conjunto de estímulos que lo activan y a las conductas que se ponen en funcionamiento. Los celos son muy sensibles al contexto cultural y social. Los cambios socioculturales también se reflejan en el desempeño de los roles de género por parte de los hombres y, especialmente, por las mujeres. Ante tales transformaciones, las actitudes e ideología sexista se han vuelto más sutiles, reflejándose de forma hostil hacia aquellas mujeres que transgreden el patrón más tradicional asociado a su género, sobre todo en lo que tiene que ver con las relaciones interpersonales, familiares y sexuales. En este sentido, el que exista esta variabilidad de respuestas inter e intrasexo es lo que hace que autores como Harris (2003 a), DeSteno y cols, (2002) y Sabini y Green (2004) no acepten la hipótesis de la existencia de un módulo innato específico dimórfico en hombres y mujeres, que sería el responsable de que responderían diferencialmente ante los diversos tipos de infidelidades. Harris (2003 a), sin renunciar a la importancia de la influencia de la evolución en el comportamiento del ser humano, defiende que la evolución podría haber moldeado mecanismos intermedios y no sexualmente dimórficos para resolver el problema adaptativo que supone una amenaza al vínculo afectivo en las relaciones de pareja, por su parte Álvarez-Gayou (2012) hace algunas disertaciones basadas en las investigaciones realizadas por IMESEX cuyos resultados apuntan que la infidelidad sexual es la mas temida, sin que existan diferencias significativas entre hombres y mujeres en sus apreciaciones, lo cual corrobora los hallazgos de otros investigadores citados.

Del crimen pasional a la violencia de género

La deshumanización de las víctimas,

corresponde primeramente a la deshumanización

de los verdugos.

Octavio Paz (la llama doble)

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Las consecuencias de los celos van desde el recelo, la inseguridad y la reducción de la autoestima del celoso, y la mas o menos sensación agobiante de falta de libertad de su pareja, hasta discusiones y peleas que pueden llegar a los malos tratos, suicidios, violaciones y asesinatos.

Rojas Marcos (1995) escribe: “Hay un tipo de crímenes que los humanos se resisten a detestar y todavía perdonan. El crimen pasional siempre despierta fascinación y piedad hacia el agresor y, a menudo, matar en nombre del amor se considera un acto mas digno de admiración que de condena”.

El crimen pasional es una acción de violencia en la que usualmente existe una víctima fatal agredida por su compañero o compañera sentimental. Y ésta es una clase de crimen que se comete bajo los efectos de una gran tensión emocional, que enturbia la conciencia, y que tiene como causa fundamental los celos patológicos o, en muchas ocasiones, sentimientos de rabia que genera el ser burlado y sentirse engañado por su compañero o compañera sentimental Echeburúa (1998). Es triste señalarlo pero como Dossie Easton menciona que vivimos en una cultura en la que es aceptable divorciarse o incluso matar a una pareja que es sexualmente curiosa y que ha cometido el crimen inconcebible de despertar nuestros celos.

 La connotación pasional es una entidad independiente del pensamiento, con fuerza y voluntad propia, que actúa desprendido de la red de interacciones humanas; por tal motivo, cuando la pasión genera un acto criminal, éste no parece un desenlace sino un acto repentino e imprevisible, expone Jimeno M. (2002).

En el denominado crimen pasional los móviles que conducían al asesino a cometer este delito eran considerados más específicos, ya que el supuesto amor hacia otra persona podía llegar a desatar en el agresor fantasías e impulsos primitivos que desembocaban en la violencia. Esta visión poco adecuada a la realidad actual de la violencia contra la mujer ha motivado que los medios de comunicación hayan incurrido en la minimización de las agresiones a la mujer, incidiendo en la pasión amorosa como causa de las lesiones o del asesinato. Además, se da la invisibilización del agresor, y la culpabilización de la víctima, pues con frecuencia el tratamiento amarillista del tema termina por prejuiciar la conducta que generó estos celos, todo ello reforzado por refranes y dichos populares abiertamente machistas.

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión […]. Ya no es un delito invisible, sino que produce un rechazo colectivo y una evidente alarma social.

Ante este panorama, la pregunta obligada es ¿qué hacer con la curiosidad sexual y el deseo de novedad si alguien se encuentra en pareja?, ¿es posible compatibilizar ambas?

Voluntad y consciencia:

¿Quién diseña el plan de la orquesta neuroquímica?

Cada organismo humano es una colección de experiencias subjetivas,

sentimientos y sensaciones (qualia);

este conjunto de experiencias,

aunque comunicables hasta cierto punto por el lenguaje y por otros medios,

constituye un dominio virtualmente inaccesible para las mentes ajenas.

Edelman citado por Octavio Paz (la llama doble).

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Para Álvarez-Gayou (2012) y otros autores consultados la controversia entre fidelidad y deseo de novedad, que como norma impuesta en la relación de pareja implica que el hecho de sentir amor hacia una persona, obliga a no tener jamás relaciones sexuales (incluye cualquier forma de actividad erótica) con otras personas distintas a la propia pareja. Algo que puede considerarse como no natural, sino como una excepción filogénetica y culturalmente hablando,  no sucede así en el resto de las especies animales, ni en todas las culturas humanas actuales, ni a lo largo de la historia.

Firestone (2006)  ha sugerido que existen varias “soluciones” a este conflicto:

  1. Represión de los deseos de variedad sexual.
  2. Acceso a la prostitución.
  3. Ruptura de la relación.
  4. Infidelidad oculta.
  5. Variedad sexual por sustitución vicaria (a través de expresiones graficas de la sexualidad, por ejemplo).
  6. Infidelidad abierta (por consentimiento mutuo)

Las primeras cinco son tan comunes, como generadoras de problemas, al tiempo que no totalmente satisfactorias.

La ultima aparece como una solución que implica ir contraculturalmente: El poliamor.

Dossie Easton  y Janeth W. Hardy (2009) autoras de uno de los libros mas influyentes en el tema del poliamor, expresan que la mayoría de la gente les da mas poder a los celos de lo que realmente merecen, pues nos han dicho que son parte de la territorialidad sexual natural y pensar que es así los convierte en algo absolutamente incontrolable, como ellas proponen tras muchos años de gestionar sus propios celos,  esta idea es falsa. Estas autoras coinciden con Álvarez-Gayou (2012) en que la monogamia no es un remedio para los celos, coinciden ambos textos también en que los celos son una emoción en la que todo el mundo debería ocuparse, independientemente de su preferencia sexual o la estabilidad de su relación.

Álvarez-Gayou (2012) en tono mas conciliador, analiza la cuestión de los celos desde la posibilidad de ir paso a paso en su comprensión, generando incluso una serie de pautas recomendables:

  1. Aprender a sentir celos.
  2. Ubicar de donde provienen los celos.
  3. Aprender a detener nuestros celos.
  4. Es buena idea identificar pensamientos y afirmaciones positivas.
  5. Es esencial expresar los celos en vez de actuarlos.
  6. Es importante pedir lo que necesitamos.
  7. Es recomendable tener objetivos realistas.
  8. Es muy valioso saber cuando pedir ayuda.

Desde mi perspectiva, es justo este tratamiento al tema, lo que hace el material mas al alcance de los futuros pacientes, pensando en las generalidades en cuanto al manejo de los celos y la legitimación social de los celos de donde la mayoría provenimos.

Las autoras de ética promiscua, son bastante mas radicales en el tema cuando señalan que la única definición posible de los celos es la experiencia de proyectar sentimientos incómodos propios en nuestra pareja. Easton y Hardy (2009) añaden además que: “si crees que los celos son parte natural del amor, es fácil usar los celos como justificación para perder los estribos, y dejar de ser un ser humano razonable, responsable y ético, dejando que el cerebro se desconecte con la excusa de que estas actuando por instinto”. Ambos argumentos, validos sin duda, resultan mas confrontantes por lo menos que el tratamiento que propone Álvarez-Gayou (2012) al tema.

Finalmente y a modo de conclusión, me encuentro ante un reto: ¿se pueden desaprender los celos?, ¿es viable (contario a utópico) sentir compersión cuando nuestra pareja comparte con nosotros, con mucho entusiasmo, que esta teniendo una aventura sexual con otra persona?, ¿cómo se hace para llegar a esto?.

Aclaro que sin llegar aun a este punto, comparto lo que estas autoras proponen para llegar ahí:

  1. Date permiso para aprender.
  2. Date permiso de ser principiante, comete errores, no tienes elección.
  3. No hay una manera elegante de desaprender los celos.
  4. El reto es aprender a crear en ti, unos sentimientos solidos que no dependan de la exclusividad sexual o de la propiedad de tu pareja.
  5. Cuando tu pareja ha tenido una grata experiencia sexual, no has perdido nada, puedes ganar mucho, si ambos emplean esta euforia para mejorar su vida intima.
  6. Gran parte de nuestras dificultades que tenemos con los celos, vienen de tratar de evitar una emoción que nos da miedo o nos causa dolor.
  7. Cuando te niegas a admitir tus celos, te niegas la oportunidad se sentir autocompasión, de darte apoyo y consuelo.

Y un ultimo manifiesto al que me adhiero totalmente, tomado del texto “Individualismo Anarquista y camaradería amorosa” de Emile Armand:

Aunque debiéramos pasar por los sufrimientos más atroces, ser crucificados sentimentalmente, no queremos dictaduras en materia amorosa como no las queremos en materia política, económica, moral, intelectual; y no aceptamos en el dominio del amor la potestad del hombre sobre la mujer, como tampoco la de la mujer sobre el hombre.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Álvarez-Gayou, Juan Luis,Millán Álvarez P. (2012): te celo por que te quiero: como los celos nacen del amor pero lo matan, 1ª edición) MéxicoGrijalbo Mondadori editorial
  2. Canto Ortiz Jesús M., Burgos Gálvez M.C. (S/A): DIFERENCIAS ENTRE SEXOS EN LOS CELOS ROMANTICOS: UNA CONFRONTACION TEORICA Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga (España) disponible en: http://grupo.us.es/grehcco/ambitos17/11Rodriguez.pdf
  3. Delgadillo Guzmán Leonor Guadalupe, Gurrola Peña Gloria Margarita (compiladoras) (2000): Entre la violencia y el amor (reflexiones desde la psicología), Universidad Autónoma del Estado de México, México.
  4. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  5. Echeburúa E, Corral P, Sarasua B, Zubizarreta I. Mujeres víctimas de maltrato. En: Echeburúa E, de Corral P, editores. Manual de violencia familiar. Madrid: Siglo XXI; 1998.
  6. Firestone Robert W, Firestone Lisa A., Catlett J. (2006): Sexo y amor en relaciones de pareja, México, Manual Moderno.
  7. García-Leiva Ariel, P., Gómez-Jacinto, L. y Canto, J. M. (2001). Reacción de celos ante una infidelidad: diferencias entre hombres y mujeres y características del rival. Psicothema, 13 (4), 611-616.
  8. Gómez-Jacinto, L., Canto, J. M. y García Leiva, P. (2001). Variables moduladoras de las diferencias de sexo en los celos. Revista de Psicología Social, 16 (3), 293-313.
  9. Hupka, R. B. (1984). Jealousy: Compound emotion or label for a particular situation? Motivation and Emotion, 8, 141-155
  10. Jimeno M. Crimen pasional: con el corazón en tinieblas. Brasilia: Universidad de Brasilia; 2002.
  11. Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1984). Stress, appraisal and coping. New York: New Science Company Psicologia &m foco, Aracaju, Faculdade Pio Décimo, v. 2, n. 1, jan./jun. 2009
  12. Rodríguez Cárcela Rosa (2008): del crimen pasional a la violencia de género: evolución y su tratamiento periodístico (Universidad de Sevilla), ÁMBITOS. Nº 17 – (pp 171-188)
  13. Rojas Marcos, Luis (1995): las semillas de la violencia, Madrid, Espasa-Calpe.
Psicogerontología, Psicología y conflicto

Prevención del maltrato a las personas mayores.

“El maltrato de las personas mayores es una violación de los derechos humanos y una causa importante de lesiones, enfermedades, pérdida de productividad, aislamiento y desesperación.

“Enfrentarse al maltrato de personas mayores y reducirlo requiere un enfoque multisectorial y multidisciplinario.”

Envejecimiento activo, Un marco político. OMS, 2002

“Todas las sociedades, al igual que la nuestra, están envejeciendo. El problema central de esta situación es que las mismas sociedades van alimentando y aceptando actitudes frente al estado de vejez que convierten a la persona mayor un ser tremendamente vulnerable al maltrato y al abuso, en cualquiera de sus manifestaciones”…

CONCEPTUALIZACIÓN:

Shell (1982) define abuso como cualquier acto en el que por comisión u omisión se ocasiona daño al adulto mayor, incluye el área física, psicológica, económica y social.

En inglés se llama catch-all al término que significa: maltrato físico, explotación financiera, descuidos, autonegligencia, olvido en la administración de alimentos, violación de derechos y abusos psicológicos.

DIMENSIONES DEL MALTRATO:

La forma mas evidente de maltrato es el físico, y no por ello menos importantes aunque con frecuencia invisibilizados están:

El maltrato psicológico o emocional en sus modalidades de rechazo, degradación, aislamiento.

La negligencia activa que se manifiesta en el adulto mayor con desnutrición, falta de aseo personal, negación deliberada de asistencia médica, abandono, privación de la libertad o impedir la movilidad física.

Negligencia pasiva u olvido que sucede cuando no se tiene en cuenta para nada al adulto mayor, se le confina en el ultimo rincón del habitat familiar, se olvida de llamarle a comer, hablarle o relacionarse con él.

La negligencia emocional se manifiesta como la falta de respuesta persistente por parte del cuidador a las señales, expresiones emocionales y conductas de búsqueda y proximidad en la relación por parte de la persona mayor. El cuidador se muestra desapegado y falt de implicación e interactúa con el anciano solo cuando es absolutamente imprescindible, sin dar muestras de alegría o satisfacción alguna.

Violencia económica, en la que además de vivir a expensas del adulto mayor, se encuentra obligarle a realizar tareas extenuantes, a practicar la mendicidad o utilizarle para realizar actividades ilegales.

La violación de derechos fundamentales contemplados en las constituciones de cada país, la prohibición de visitas de amigos, impedirle acudir a actos religiosos, violar su correo personal, coaccionarle para emitir su voto en sentido contrario a su ideología, etc…

Violencia medicamentosa que se da con la administración de medicación inadecuada a través de la ingesta de neurolépticos con la intención de que el adulto mayor este siempre tranquilo.

Abuso sexual en distintos grados como son el acoso sexual, los tocamientos, el exhibicionismo y/o la violación.

Aunado a ello, muchas situaciones de maltrato suelen prolongarse si derivan de rencores acumulados durante mucho tiempo. Se ha observado también que muchos ancianos prefieren permanecer en silencio y desarrollan conductas de indefensión aprendida.

CAUSAS DEL MALTRATO HACIA EL ADULTO MAYOR:

Las razones por las que se presenta el maltrato hacia el adulto mayor han sido investigadas desde múltiples perspectivas, usando modelos que ofrecen explicaciones psiquiátricas (estructura patológica del agresor), basadas en los rasgos de personalidad del cuidador, la transmisión intergeneracional del abuso (los cuidadores tratan a los adultos mayores de la misma forma en que fueron tratados por ellos o de acuerdo a lo que vieron en su propia familia respecto de otros adultos mayores), cognición social (expectativas irreales de los cuidadores sobre el adulto mayor, pensar que el maltrato es algo apropiado para generar disciplina, etc…), la calidad de interacción familiar previa, el consumo de sustancias, los altos niveles de estrés en los cuidadores, la desventaja social de la familia y el aislamiento social, los resultados de estas investigaciones explican una parte de la realidad compleja que genera altos niveles de vulnerabilidad en el adulto mayor.

FACTORES DE RIESGO:

Entre los principales factores de riesgo encontrados están: la situación económica precaria, dependencia psicofísica en la víctima, la violencia familiar, pautas de comportamiento cultural, conflictos previos, hacinamiento, inexperiencia del cuidador, estrés, dependencia económica, violencia verbal crónica.

La violencia institucionalizada es un capítulo aparte, autores consultados concuerdan en que el solo hecho de separar al adulto mayor de la familia es ya un acto de violencia y el internamiento por razones de abandono es una condición que difícilmente se supera en soledad. En tanto, la institucionalización se considera en si misma un factor de riesgo, mientras mas grande e impersonal sea la institución y mientras cuente con menos recursos, supervisión y participación de la sociedad.

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PREVENCIÓN DEL MALTRATO:

Juan Muñoz Tortosa (2004) propone diferentes niveles de prevención organizados de acuerdo a la dirección que tienen, distinguiendo así:

PREVENCIÓN INESPECÍFICA: Qué utiliza todas las estrategias de intervención para fortalecer las redes sociales de apoyo, la integración social y la mejor en la calidad de vida, en un complejo proceso entre individuo y colectividad,  para ello destaca:

  1. Animación sociocultural.
  2. Campañas de información y sensibilización.
  3. Actuaciones dirigidas a la mejor ocupación del ocio y tiempo libre.
  4. Actuaciones integrales que favorezcan la coordinación de todos los sistemas de protección social.
  5. Acciones encaminadas a potenciar las relaciones intergeneracionales.

PREVENCIÓN COMUNITARIA ESPECIALIZADA: Integrada por un equipo interdisciplinar compuesto por profesionales de distintas áreas (médico, psicólogo, trabajador social, enfermeros, abogados y voluntarios) realizando intervenciones de manera consensuada, después del análisis global de las situaciones de maltrato (persona mayor, cuidador, familia, entorno, estilo de vida, etc…) en absoluta discreción y anonimato, para satisfacer las necesidades globales de la persona mayor, su entorno y las necesidades que los acompañan.

Los objetivos primordiales de la prevención comunitaria especializada son:

  1. Evitar la aparición de nuevas situaciones de abuso: La intervención esta dirigida a promover el reconocimiento social del adulto mayor creando un clima general de respeto a sus derechos, construyendo actitudes favorables hacia el envejecimiento, reduciendo los efectos negativos de los estereotipos e incluyendo en los contenidos educativos formales temas donde se hable de los cambios que suceden con la edad, las necesidades especiales de los adultos mayores, y este contexto, la realización de actividades que favorezcan la empatía hacia las personas mayores.
  2. Detección precoz de víctimas potenciales: Se dirige hacia víctimas y agresores que se encuentran en procesos definidos de exclusión y necesitan apoyos para la convivencia, escuchar a los cuidadores, diseñar talleres específicos para ellos, integrar a la familia en las actividades de apoyo al adulto mayor, crear la cultura de la denuncia para los casos de maltrato, actividades dirigidas a las personas mayores donde se les informe sobre síntomas de abuso y las alternativas que tienen a la mano para evitarlo.
  3. Trabajo específico con víctimas de abuso: Propone para ello la creación de unidades especializadas de atención del maltrato hacia los mayores, con personal capacitado para atender sus necesidades y evaluar las áreas de atención, favoreciendo el tratamiento específico del conflicto que desencadena el maltrato y las alternativas que impidan nuevas situaciones.
  4. Intervenciones con el agresor: Los agresores de personas mayores suelen presentar caracteristicas muy especificas en la relación con la familia y el contexto en el que se desenvuelven. Altos niveles de frustración social, autoestima baja, estados de ansiedad, comportamientos agresivos, etc… La intervención terapéutica consiste en encaminar al agresor a reconocer sus impulsos y sentimientos cuando cuida a la persona mayor. Reconocer esas emociones le puede llevar a reconocer su situación. Al tiempo se propone entrenar al cuidador para hacer frente a las situaciones de conflicto, la forma de dar órdenes y expresar afecto y la potenciación de conductas no violentas.
  5. Formación de grupos de apoyo: Orientados a compartir experiencias de cuidadores,  familias y  asociaciones especializadas en la atención del adulto mayor.

Este modelo considera además el derecho de las personas mayores a la autodeterminación, basándose en los siguientes principios fundamentales:

  • Todos los adultos tienen derecho a disfrutar de su propia autonomía.
  • Las personas de edad tienen derecho a ser protegidas y a recibir ayuda, los malos tratos perpetrados contra ellas no tienen justificación alguna.
  • Los adultos tienen derecho a decidir libremente,  recibir apoyo y asesoría para tomar decisiones que se adecuen a su situación.
  • Las personas mayores tienen derecho a estar informadas sobre todos los procedimientos, protocolos y mecanismos que les dan derecho a disfrutar de una vida libre de violencia.

Mas información en:

Muñoz T. Juan (2004) : Personas mayores y malos tratos. España: Ediciones Pirámide.

Psicología y conflicto

Indefensión Aprendida y Depresión

Según la teoría de la indefensión aprendida los organismos que experimentan que las consecuencias son independientes de su conducta, es decir, son incontrolables, forman una expectativa de que tampoco habrá contingencia respuesta-consecuencia en el futuro. A nivel conductual tal expectativa de incontrolabilidad tenderá a producir un retraso en la iniciación de respuestas para controlar las consecuencias en una situación de aprendizaje posterior. Cognitivamente produciría una creencia en la ineficacia de sus respuestas para controlar las consecuencias, y dificultaría el aprendizaje de éxito posterior. Por último, emocionalmente, cuando el acontecimiento es lo suficientemente traumático, produciría cambios y alteraciones emocionales.

Cuando una persona percibe que las consecuencias son incontrolables hace una atribución causal respecto al por qué de esa carencia de control y en función de tal proceso atribucional desarrollará la expectativa de no-contingencia futura que será responsable de los efectos de la indefensión aprendida.La atribución causal varia a lo largo de tres dimensiones:

a. Interna-Externa: El grado en el que la causa es debida a algo relacionado con uno mismo o con otra persona o circunstancia. Afecta a la pérdida de autoestima que sigue a la experiencia con acontecimientos negativos e incontrolables. Si una persona explica un acontecimiento negativo mediante factores o causas internas, la pérdida de autoestima es más probable que ocurra que si lo explica mediante factores externos.

b. Estable-Inestable: El grado en el que la causa es constante o variable en el tiempo. La estabilidad afecta a la cronicidad de la indefensión; si consecuencias negativas son explicadas mediante una causa persistente, los efectos de la exposición a dichas consecuencias persistirán más tiempo que si son explicadas mediante causas menos persistentes.

c. Global-Específico: El grado en el que la causa sea generalizable a través de diferentes situaciones, o sea específica a una situación concreta. La globalidad está relacionada con la generalidad de los déficit de indefensión. Si los malos acontecimientos son atribuidos a causas globales, los efectos de la exposición a los mismos tenderán a ocurrir en una mayor variedad de situaciones diferentes, que si son atribuidos a causas específicas. Una distinción que realiza esta reformulación, es la de indefensión universal: una persona crea que sus respuestas no son contingentes con las consecuencias deseadas y que ningún otro sujeto posee esas respuestas; frente a indefensión personal: el sujeto cree que él no tiene respuestas adecuadas, pero otros sí que las tienen. En el primer caso los sujetos atribuyen las causas a factores externos, específicos e inestables, con lo cual no se generalizará. En el segundo caso, las atribuciones son a causas internas, globales y estables y la indefensión será crónica generalizándose a otras situaciones.

Podemos observar como esta reformulación ha implicado un proceso mediador específicamente humano; lo que ha supuesto un distanciamiento de los estudios sobre Indefensión Aprendida humana de los trabajos sobre aprendizaje animal, (Peterson y Seligman, 1984).

La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. La indefensión aprendida, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil.

Indefensión aprendida y depresión

Quizás la más importante aportación de la teoría de la indefensión aprendida reside en haber sido propuesta como un modelo explicativo de la depresión humana (Seligman, 1975; Miller, Rosellini y Seligman, 1977), en tanto que algunos síntomas depresivos pueden ser inducidos mediante el tratamiento con indefensión.

Seligman (1975) afirma que la experiencia con incontrolabilidad en el laboratorio es similar a la experiencia con sucesos que típicamente son precipitantes de la depresión. Son muchos los paralelismos que se pueden establecer a nivel de síntomas:

* DISMINUCIÓN DE LA INICIACIÓN DE RESPUESTAS VOLUNTARIAS: en depresivos e indefensos. En aquellos, tal disminución se halla bien documentada por los estudios experimentales sobre el retraso psicomotor en la depresión. La disminución en la iniciación de respuestas voluntarias que define la indefensión aprendida está omnipresente en la depresión produciendo pasividad, retraso psicomotor, lentitud intelectual, etc, que en la depresión extrema puede llegar a producir estupor. En los depresivos se manifiesta una verdadera “parálisis de la voluntad“. En tareas de tiempo de reacción los sujetos depresivos son más lentos que los sujetos normales, los únicos sujetos que resultan tan lentos como los depresivos son los esquizofrénicos crónicos. La lentitud intelectual se pone de manifiesto en que el CI de un deprimido disminuye durante el trastorno y su capacidad para memorizar definiciones de palabras se deteriora.

* DISPOSICIÓN COGNITIVA NEGATIVA: las personas deprimidas se consideran aún más ineficaces de lo que realmente son: la depresión, como la indefensión inducida por acontecimientos incontrolables, resultan en una disposición cognitiva negativa consistente en la creencia de que el éxito y el fracaso son independientes de los propios esfuerzos.

* CURSO TEMPORAL: El tiempo juega un papel importante en la depresión. La muerte de un ser querido desencadena un estado depresivo que puede durar horas, días, semanas, meses, o incluso años, pero normalmente con el paso del tiempo remite. La indefensión inducida por una sola sesión de descargas incontrolables se disipa fácilmente cuando ha sido inducida por una sola sesión de descargas incontrolables, después de varias sesiones la indefensión se hará más persistente.

* AGRESIÓN DISMINUIDA: las personas y animales indefensos inician menos respuestas agresivas y competitivas, y su status de dominancia disminuye. Las personas deprimidas carecen prácticamente de hostilidad manifiesta hacia los demás. Este síntoma es tan notable que Freud y sus seguidores hicieron de él la base de la teoría psicoanalítica de la depresión: cuando se pierde el objeto amoroso el depresivo se encoleriza y dirige la cólera hacia sí mismo. Esta hostilidad “introyectada” produce depresión, odio hacia sí mismo, deseos de suicidio, y el síntoma más característico de ausencia de hostilidad hacia el exterior.

* PÉRDIDA DE APETITO: los animales indefensos comen menos, pierden peso y son deficientes sexual y socialmente. Para una persona deprimida la comida ha perdido su sabor, el interés sexual se desvanece y la depresión grave puede ir acompañada, incluso, de disfunción eréctil.

* CAMBIOS FISIOLÓGICOS:  La hipótesis más destacada sobre el origen fisiológico de la depresión es la hipótesis de las catecolaminas, según la cual se produce una disminución de la NE en determinados puntos del sistema nervioso de los depresivos. Además, las sustancias que tienen como efecto reducir los niveles de NE producen retraimiento social y conductas de carácter depresivo en monos y a las ratas de laboratorio las vuelve incapaces de aprender a escapar de una descarga eléctrica. Resultados recientes parecen indicar que en la depresión estén también implicados los sistemas colinérgicos: Parece ser que la administración de fisiostigmina (droga que activa el sistema colinérgico) en sujetos normales desencadena a los pocos minutos un estado depresivo con sentimientos de indefensión, deseos de suicidio y odio hacia sí mismo. Cuando a estas personas se les administra atropina (droga que bloquea la actividad colinérgica) los síntomas desaparecen y los sujetos vuelven a su estado normal.

Cambiando rutinas:

Las rutinas de pensamiento son tan importantes, que llegamos a confundirlas con nosotros mismos, con nuestra identidad (“Es que yo siempre he sido así”, “Es mi carácter”, “No puedo cambiar mi forma de ser”…etc).

Grave error, somos mucho más que lo que hacemos y pensamos. Y estamos en constante evolución y cambio.

Así que pon en práctica los siguientes:

Vigila tus pensamientos y palabras y, en cuanto aparezca algo como:  “yo no puedo hacer eso”, “no debo”, “no sé”, “me da miedo” … Párate y cuestiónalo racionalmente. Pregúntate “¿Por qué no voy a poder?” “¿A qué le tengo miedo?” “¿Qué es lo máximo que, en el peor de los casos, podría perder?” Gradualmente descubrirás que esas negativas no tienen mucho sentido, y no sirven más que para mantenerte paralizado.

Rompe tus rutinas: si habitualmente piensas “Mi pueblo me deprime” y luego te entretienes en los videojuegos, por ejemplo, cuando detectes ese pensamiento, cámbialo porNo me gusta mucho mi pueblo, pero tampoco sé todo lo que ocurre en cada una de sus calles” y después sal a darte una vuelta por una ruta que no hayas realizado nunca, te sorprenderán tus sensaciones. Si cada vez que te sientes triste tiendes a echarte en el sofá o la cama a descansar… ¡rompe con eso! Vence a tu rutina cotidiana y haz algo contrario: sal a correr o en bicicleta, o llama a algún amigo… Pero no repitas lo que haces cotidianamente El cambio ya estará actuando en ti.

Piensa que siempre existen alternativas: sea cual sea tu situación, sobre el tema que sea (trabajo, amor, decisiones…), SIEMPRE existen otras opciones y alternativas a esta actitud y pensamiento, aunque no se nos ocurran o estemos momentáneamente ciegos a ellas, encerrados en la oscuridad de nuestra autocompasión. Esto es un hecho objetivo: siempre podemos afrontar los hechos con docenas de opciones diferentes a las que habitualmente tomamos.

Intenta hacer un hábito mental de estos consejos.

Practícalos, empezarás a percibir el mundo de otra manera.

BIBLIOGRAFÍA

FERRANDIZ, P. (1989). Indefensión Aprendida. En J.MAYOR y J.L. PINILLOS Tratado de Psicología General. Aprendizaje y Condicionamiento Vol. 2. Madrid, Ed. Alhambra.

MALDONADO, A. (1981). Indefensión aprendida. En TUDELA, P. (Ed.) Psicología Experimental, vol. 1 UNED, Madrid.

MALDONADO, A. y RUIZ, J.A. (1982). Indefensión aprendida en humanos. Una revisión crítica. Psicológica, 3, 153-174.

ORTEGA, A.R. y MALDONADO, A. (1986). Controlabilidad y Estilo Atribucional en la Indefension Aprendida Humana: estudio experimental de las dimensiones de globalidad y estabilidad. Revista de Psicología General  y  Aplicada 38, 834-854

SELIGMAN. M.E.P. (1983). Indefensión, Ed. Debate, Madrid.