Bienestar Psicológico, Ofensores sexuales, Sexualidad

La narrativa en los constructos personales de los ofensores:

La Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, define a la violencia sexual como: “Cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la Víctima y que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física. Es una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto”. Por otro lado, la International Association for the Treatment of Sexual Offenders (IATSO 2006), define a los ofensores sexuales de la siguiente forma:

Ofensores sexuales es el término legal (no psicológico) que se utiliza para designar a aquellos individuos que se involucran en un comportamiento sexual ilegal, de acuerdo con la jurisdicción y cultura penal de cada país, las cuales pueden discrepar sobre lo que estiman como un delito sexual.

El Código Penal Federal Mexicano considera en su título octavo delitos contra el libre desarrollo de la personalidad cometidos en contra de niños, niñas y adolescentes algunos de ellos con fines sexuales y tipificados como pornografía, turismo sexual, pederastia, lenocinio y trata de personas. En el título décimo quinto delitos contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual en el que se consideran conductas como el incesto, estupro, violación, rapto, violación, hostigamiento y abuso sexual. El mismo código en su artículo 265 dice: “Comete el delito de violación quien por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo, se le impondrá prisión de ocho a veinte años. Para los efectos de este artículo, se entiende por cópula, la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral, independientemente de su sexo. Se considerará también como violación y se sancionará con prisión de ocho a veinte años al que introduzca por vía vaginal o anal cualquier elemento o instrumento distinto al miembro viril, por medio de la violencia física o moral, sea cual fuere el sexo del ofendido. 265 Bis. Si la víctima de la violación fuera la esposa o concubina, se impondrá la pena prevista en el artículo anterior. En este ultimo caso, el delito se perseguirá por querella de parte ofendida.

La OMS (2015) estimó que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por parte de otra persona distinta a su compañero sentimental (estas cifras no incluyen el acoso sexual) en algún momento de sus vidas. Sin embargo, algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida. Los hechos demuestran que las mujeres que han sufrido violencia física o sexual por parte de un compañero sentimental presentan tasas más altas de depresión y más posibilidades de tener un aborto o de contraer el VIH que las que no han experimentado este tipo de violencia.

En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La tasa de violación de niñas y niños en México es de 1,764 por cada 100 mil. Además, cinco mil de cada 100 mil sufren tocamientos. En función de lo anterior, las cifras de delitos sexuales suman en promedio 1,530 casos de abuso en un mes, dando una estadística en promedio de 51 mujeres agredidas sexualmente por día, dejando un margen de cifra negra en el que se desconoce a las víctimas y sin añadir a todas aquellas que guardan y/o guardaron silencio por miedo a represalias. Esta incidencia generó el pasado 12 de septiembre en sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México, donde se propuso una iniciativa para implementar la castración química a violadores, y aunque no es la primera vez que se propone, la medida no ha avanzado y nuevamente fue turnada a comisiones para su análisis, sin embargo, hay pros y contras de que esta medida sea aplicable.

Las estadísticas publicadas que apoyan a esta iniciativa destacan que: en el hogar es donde suceden casi seis de cada 10 agresiones, y cuatro de 10 son contra menores de 15 años. En la primera infancia, hasta los 5 años, los agresores suelen ser: el padrastro en 30% de los casos, abuelos en otro 30%, y tíos, primos, hermanos o cuidadores en el 40% restante. En edad escolar, de 6 a 11 años, los abusadores son los maestros el 30% de las veces y sacerdotes en otro 30%. Durante la adolescencia, de los 12 a los 17, las víctimas sufren agresiones sexuales el 80% de las veces ya en entornos sociales, como la vía pública, la escuela o fiestas. Un agresor violenta alrededor de 60 personas a lo largo de su existencia, según han calculado especialistas que trabajan con detenidos por delitos sexuales. En tanto, el 40% de los agresores fueron violados en su infancia. Mientras que uno de cada cinco niños violentados se convierte en agresor cuando crece, según la misma fuente.

La violencia sexual aumentó 56% en tres años. Durante el primer semestre de 2019 se han abierto 25 mil 277 carpetas de investigación, 17% más que el año pasado; Veracruz, Estado de México y Puebla encabezaron la lista, según cifras del Secretariado Nacional de Seguridad Pública.

Los efectos del abuso sexual han sido extensamente investigados utilizando muestras de niños, adolescentes y mujeres, demostrando que el abuso sexual suele ser una experiencia traumática que puede afectar a corto, mediano o largo plazo, la salud integral, aunque esto depende de la naturaleza y extensión (tiempo) de los actos abusivos y del procesamiento que la persona realiza del acontecimiento. La observación de esta problemática ha llevado a los gobiernos, la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y sectores profesionales a tomar mayor conciencia sobre el alto costo mental, emocional, social y económico que generan los actos sexuales abusivos, considerándose así la violencia sexual como un problema de salud pública (McMahon, 2000; McMahon & Puett, 1999). En los Estados Unidos y Canadá́, se ha impulsado la investigación con ofensores sexuales como una actividad propia de la prevención del abuso sexual (ATSA Executive Board of Directors, 2000; McMahon, 2000; McMahon & Puett, 1999).

  1. METODOLOGÍA

Se planteó el siguiente problema ¿Cómo narran el delito de violación ocho ofensores sexuales sentenciados que aceptan la conducta delictiva y cuáles son los constructos personales que se encuentran en transición? En intención de observar, describir y proponer modelos mas descriptivos para el tratamiento.

Esta investigación forma parte de un estudio con enfoque cualitativo que consistió en realizar, durante un año, entrevistas individuales con duración de dos horas cada una, a partir de las cuales se recopilaron 33 historias de vida usando como herramientas de investigación entrevistas a profundidad, el inventario de exploración clínica (Caballo y Salazar, 2005) y la rejilla de constructos personales de Kelly (Feixas G.; y Cornejo J. M. 1996), en el Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México. El análisis de la información se realizó por medio de un proceso de codificación abierta, axial y selectiva.

El propósito de este procedimiento metodológico es captar la experiencia directa de los ofensores sexuales sobre el proceso recorrido para llegar a la violación a lo largo del curso de sus vidas. La utilidad metodológica de este estudio es utilizar el enfoque cualitativo como un método alternativo a la tradición cuantitativa que ha imperado en el campo de investigación sobre la violencia sexual (Webster & Marshall, 2004).

  1. Argumentaciones para el desarrollo de la investigación

De acuerdo con los datos nacionales e internacionales, el presente estudio responde a la necesidad (Hernández, Fernández y Baptista, 2003, p.50) de conducir la investigación científica considerando la violencia sexual como un problema de Salud Publica, basando esta afirmación en los datos revisados en párrafos anteriores.

Se busca también bridar aportes de valor teórico al campo de la investigación sobre aspectos de violencia sexual al intentar construir teoría sobre el proceso que experimentan los ofensores sexuales que aceptan el delito por el que fueron sentenciados.

De acuerdo con el marco metateórico para el desarrollo y construcción de teoría en el campo de la violación denominado nivel de teorías, desarrollado por Ward y Hudson (1998a) y recientemente sistematizado por Ward, Polascheck y Beech (2006), esta investigación pretende generar aportes especificos en el nivel de teorías III, el cual comprende aquellas teorías que intentan explicar el proceso que recorre un individuo para explicarse a si mismo como se llegó a cometer la violación, dado que este estudio preliminar puede ser utilizado y refinado gradualmente a través de la conducción de otros estudios con el objetivo de construir teoría sobre el proceso que viven ofensores privados de libertad.

Finalmente, el presente estudio brinda aportes de utilidad metodológica (Hernández, et. al. 2003 y 2005) al estudio de la violación, desde el enfoque cualitativo empleando entrevistas a profundidad e investigación narrativa en la exploración de los aspectos del proceso de violación en ocho ofensores sexuales que aceptan la conducta delictiva, con el fin de que las futuras evaluaciones de terapeutas puedan comenzar a reflexionar sobre el tipo de intervención (multifactorial) que necesita el ofensor, una vez comprendida la experiencia que el sujeto le ha descrito.

  • Limitaciones

En la investigación cualitativa, la confiabilidad y validez de los datos está estrechamente vinculada con la rigurosidad con la que se realizó el proceso de investigación, particularmente con el procedimiento utilizado para recoger y analizar la información. En el mismo discurso de la rigurosidad una de las limitaciones probables puede estar vinculada a la confiabilidad y validez de la información proporcionada por los participantes, pues aunque se hizo un registro muy cuidadoso de los contenidos verbales emitidos por los participantes la precisión de los datos sobre el cómo llegaron a cometer los actos sexuales abusivos puede no ser enteramente válida o confiable debido a la posibilidad de que, aún aceptando la conducta delictiva, el ofensor manipule la información en intención de negar o minimizar su responsabilidad. Dificultad que aumenta en la medida de que la subjetividad del ofensor no se encuentra tampoco expresada en los expedientes jurídicos o clínico-criminológicos que se pueden consultar en la institución.

Otra limitación observada durante la investigación esta vinculada a las entrevistas a profundidad que gradualmente fueron modificándose y guiándose a partir de la información brindada por los propios entrevistados, en sentido positivo, fueron perfeccionándose poco a poco los instrumentos de recolección de datos para hacerlos específicos e individuales, pero esto implicó algunas variaciones sutiles en la forma de preguntar, que finalmente pudieron tener impacto en la lectura final de las categorías.

En atención a lo anterior, y buscando controlar las limitaciones señaladas, se procedió a supervisar los casos específicos con el apoyo del personal a cargo de los casos, que trabaja cotidianamente con los participantes, con los que se procedió a analizar y evaluar los datos obtenidos, con el objetivo de que la información recopilada fuera sometida al criterio de grupo y no solo al individual, procedimiento que se conoce como triangulación de investigadores (Rodríguez 2006) derivando de estas sesiones nuevas preguntas a clarificar formuladas a criterio de los investigadores y que se atendieron en sesiones subsecuentes con los participantes.

La triangulación es una técnica de validación. Su significación original alude a ubicarse en el espacio, aunque en Ciencias Sociales implica, de acuerdo con Mucchelli (1996), que entre más datos se recaben sobre el fenómeno estudiado, mejor será́ la interpretación que se pueda efectuar del mismo y mayor la confiabilidad obtenida, a fin de compensar el sesgo inherente a ellas. La triangulación como estrategia pretende verificar la estabilidad de los resultados permitiendo sostener y corroborar los resultados (p. 347). En la elaboración de categorías se recurrió a la triangulación teórica observado y contrastando otras visiones paradigmáticas en el estudio de la violencia sexual y finalmente en la aplicación de distintos instrumentos se procuró la triangulación metodológica o de técnicas, logrando con estos recursos lo que se llama triangulación múltiple, que parafraseando a Rodríguez (2006) implica la construcción de una matriz para la sistematización de la información recabada donde cada categoría de análisis puede confrontarse con una o varias técnicas, en la perspectiva de varias personas profesionales en el tema y distintas orientaciones teóricas paradigmáticas que se han empleado para estudiar el fenómeno.

Otra limitación de esta investigación se relaciona con el tamaño de la muestra seleccionada, pues se tomaron solamente los casos en los que hubo aceptación de la conducta delictiva, lo cual impide hacer generalizaciones sobres los hallazgos del estudio, por consiguiente, estos hallazgos deben ser replicados por estudios posteriores.

  • Método, enfoque y tipo de estudio

La investigación se desarrollo con enfoque cualitativo, que, de acuerdo con Hernández, et al. (2006), “da profundidad a los datos, la dispersión, la riqueza interpretativa, la contextualización del ambiente o entorno, los detalles y las experiencias únicas” (p.18). Como cualitativo, González­Rey (2002) ha planteado el concepto de subjetividad social para “… explicar los procesos de producción y organización de significados y sentidos subjetivos en el plano social constituyendo un cuerpo de significación heurística que nos permita un diálogo permanente con todos los planos de la realidad social, sin correr el riesgo de simplificar la naturaleza compleja de la constitución social en sus elementos o de desarticular esta realidad en procesos separados que en realidad están articulados por su naturaleza sistémica” (p. 186). A este respecto, Pérez (1998) señala que la subjetividad “es una construcción en construcción, combinación permanente de símbolos, valores, cogniciones, gustos y afectos, en la cual se revelan las ‘circunstancias determinantes’ y las particularidades de la vivencia personal” (p. 51).

Para los fines del presente trabajo la subjetividad fue entendida como aquella constitución íntima e irrepetible que hacen los ofensores sexuales en relación con su experiencia, que se construye a partir de una relación dialéctica con la realidad objetiva (económica, política y social) que está conformada por diversos procesos, tales como creencias, pensamientos, estereotipos, emociones, prejuicios y actitudes que son propios de cada persona pero que tienen una naturaleza social. El juego de subjetividades que se producen en un relato biográfico, basado en un diálogo consigo mismo y con el oyente en busca de una verdad consensuada, es un proceso dialógico, privilegiado de construcción de comprensión y significado Thomas y Znaniecki (2004).

Es una metodología de corte “hermenéutico”, que permite conjuntamente dar significado y comprender las dimensiones cognitivas, afectivas y de acción. Contar las propias vivencias, y “leer” (en el sentido de “interpretar”) dichos hechos/acciones, a la luz de las historias que los agentes narran.

Sumado a lo anterior, la investigación narrativa se caracteriza por ser multidisciplinaria y también por la imprescindible inclusión del ámbito subjetivo y de las experiencias personales, especialmente pertinente para entrar en el mundo de la identidad, de los significados, del saber práctico y de las claves cotidianas presentes en los procesos de interrelación, identificación y reconstrucción personal y cultural (Aceves 1994, 2001). Este enfoque tiene su origen en la escuela de Chicago y esta ampliamente difundido en las Ciencias Sociales particularmente la sociología, antropología, psicología y educación. Sirve para explicitar los procesos de socialización y los apoyos de su identidad, los impactos que percibe, los incidentes críticos en la historia, la evolución de las expectativas y los factores que condicionaron su actitud.

Para el enfoque narrativo lo importante es el saber dialéctico que emerge en torno a un relato biográfico, entendiendo la memoria como un mecanismo de búsqueda de sentido de los hechos en función de la experiencia previa vivida, el contexto en el que se produce y la capacidad para interpretar la realidad actual, y no solo como almacén de experiencias y recursos. Lieblich et al. (1998) los aspectos formales de la estructura, tanto como su contenido, expresan la identidad, las percepciones y los valores de quien cuenta el relato. Por ello, el análisis de la estructura de las historias y de la manera en qué están organizadas es objeto de estudio. Una de las formas de análisis estructural es la categórica, es decir, la que examina los aspectos formales de diferentes secciones o categorías y se centra en la práctica narrativa en acción de varios relatos, buscando similitudes y diferencias en cómo cuentan las historias o relatos.

Usando este enfoque, la investigación se centró en explorar el proceso del delito desde la dispersión de los detalles, la serie de interpretaciones y las experiencias únicas en las historias de vida de ofensores sexuales privados de libertad. Así́ mismo, se buscó obtener información de los sujetos, contextos o situaciones en profundidad, en las propias palabras de los entrevistados y desde su propia realidad.

  • Participantes

En relación a las personas privadas de la libertad sentenciadas por violación y que aceptan la conducta delictiva, se llegó a ellos a través de un estudio más amplio con enfoque cualitativo que consistió en realizar, durante un año, entrevistas individuales con duración de dos horas cada una, a partir de las cuales se recopilaron 33 historias de vida usando como herramientas de investigación entrevistas a profundidad, el inventario de exploración clínica (Caballo y Salazar, 2005) y la rejilla de constructos personales de Kelly (Feixas G.; y Cornejo J. M. 1996), en el Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México. El análisis de la información se realizó por medio de un proceso de codificación abierta, axial y selectiva.

Se tomaron a continuación los casos de las personas que aceptan la conducta delictiva, después de someter los casos al proceso de supervisión de los investigadores, para luego solicitar a los participantes nuevas entrevistas para continuar clarificando y ampliando los informes sobre aspectos puntuales de la narrativa de su delito, estableciendo desde el comienzo de la investigación, con ellos un documento de consentimiento informado para profundizar en sus relatos y logrando la aceptación de todos los participantes, durante la serie de sesiones adicionales que se implementaron.  En la tabla numero 1 se muestran los datos que caracterizan a este grupo, respetando los criterios de privacidad en sus datos personales.

Tabla 1
Participantes en el estudio.

No.EdadFecha de ingresoDelitosSentenciaNúmero de víctimasApoyo familiarEscolaridad al momento de la reclusión  Relación con la (s) víctima
15129 de julio 1986Violación y homicidio40 años2SiSin escolaridadVecinas
23823 de enero de 2014Violación25 años1NoPrimer año de primariaInquilina
35117 de marzo de 2014Violación en grado de tentativa y robo7 años 4 meses1SiSecundaria incompletaEmpleadora
45013 de febrero 2010Violación por equiparación12 años 26 días1NoSecundaria terminadaHija
54411 noviembre 1997Violación23 años16NoSecundaria terminadaDesconocidas
63215 de diciembre 2005Violación, violencia intrafamiliar, lesiones y cohecho32 años 11 meses y 15 días1NoProfesionalHijo
7351 de febrero de 2007Violación equiparada30 añosIndeterminado menciona que mas de 40NoSecundaria incompletaDesconocidas
8273 de mayo 2014Violación10 años1NoPrimaria terminadaNovia

Fuente: García et al (2019). Constructos Personales y Narrativa Del Delito En Ofensores Sexuales. Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México.

  • Todos los participantes se encontraban sentenciados por violación
  • Todos son de nacionalidad mexicana
    • Instrumentos

Para la obtención de la información se utilizó entrevista a profundidad, que es una técnica cuya intencionalidad principal es adentrarse en la vida del otro. Parafraseando a Robles (2011) se trata de: penetrar, detallar en lo trascendente, descifrar y comprender los gustos, miedos, satisfacciones, angustias y eventos relevantes del entrevistado, construyendo paso a paso y minuciosamente la experiencia del otro. Para lograr este objetivo se siguió el modelo de encuentros reiterados cara a cara entre investigadora e informantes, reuniones programadas semanalmente con dos horas de duración orientadas hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los ofensores respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como ellos las expresan, por lo que se realizó la recopilación, registro minucioso y transcripción de cada palabra expresada, usando medios electrónicos. El contenido de las entrevistas estuvo basado en un guion inicial y durante el transcurso de las sesiones a través de un proceso continuo fueron generándose en cada encuentro preguntas especificas, adaptadas a la experiencia individual comunicada por cada participante. Las sesiones concluyeron cuando se llego al punto de saturación, es decir, cuando se consideró que las conversaciones no aportaban datos nuevos a la investigación. Por el tipo de información en la que se basó esta investigación, una premisa básica en la realización de las entrevistas fue esforzarse en la tarea de reconstruir el mundo de los entrevistados, registrando de la manera mas minuciosa lo que ellos conocen, creen o conciben, tratando de evitar cualquier interpretación.

La narración del delito formó parte de la utilización de las entrevistas a profundidad, donde el tema inicial fue la historia de vida (Hernández, Fernández y Baptista, 2003), debido a que la exploración de aspectos afectivos y sexuales, que no son periféricos, resulta más viable a través de este método. Lo anterior coincide con lo que expresa Hart (1995), quien afirma que: Las emociones más profundas del sexo no se pueden encuestar fácilmente. No importa lo grande que sea la muestra usada para un estudio comprensivo, nunca dará́ la perspectiva del corazón ni podrá́ expresar como es que los hombres viven su sexualidad en los más recóndito de sus mentes. Se necesita una entrevista exhaustiva para lograr esto (p. 25).

Se aplicó de forma individual y guiada por la investigadora el inventario de exploración clínica (Caballo y Salazar, 2005) ampliamente difundido en los ámbitos forenses para detectar e intervenir preventivamente en el comportamiento violento, en el caso de la presente investigación se consideró idóneo para la comprensión y delimitación de las áreas a explorar en las historias de vida, este instrumento se encuentra en el Manual para la Exploración Clínica de los Trastornos Psicológicos en el apartado de entrevistas generales y cuestionarios autobiográficos. Consta de 17 dimensiones o áreas especificas a evaluar: datos generales, descripción del paciente, datos clínicos, familiares, antecedentes personales, área de ocio, social, escolares y académicos, religiosa y espiritual, laborales, sexualidad, relación de pareja, niños, problemas y obsesiones, otras, cuestiones, descripción de si mismo y descripción del comportamiento del paciente durante la entrevista (para ser llenado por la persona que evalúa) todas estas áreas se exploran usando preguntas abiertas, el tiempo promedio de evaluación es de dos horas.

La técnica de Rejilla de constructos personales de Kelly (Feixas G.; y Cornejo J. M. 1996), es un instrumento de evaluación de las dimensiones y estructura del significado personal, esta diseñada para identificar la forma en que una persona da sentido a su experiencia en sus propios términos, no es un test convencional sino una forma de entrevista estructurada orientada a explicitar los constructos con los que una persona logra organizar su mundo. El proceso de aplicación de la rejilla se hace en cuatro fases que sirven para darle estructura al proceso, comenzando con el diseño que permite muchas variaciones en el que se deciden los parámetros a utilizar para una aplicación concreta, en este caso se usaron las palabras estimulo contenidas en el test de masculinidad y feminidad (IMAFE) a partir de la elección de estos parámetros se busco en un diccionario de antónimos conceptos contrarios para construir polaridades que fueron evaluadas usando una escala Likert, esta planificación esta determina por los objetivos de la investigación considerando que el género es un elemento de construcción muy relevante en la violencia sexual, se sumaron además los roles en los que evaluarían los constructos decidiéndose para fines de la investigación los siguientes: yo ideal, yo antes de la reclusión, yo actual, las mujeres, los hombres, el sexo y la (su) víctima, para la fase de evaluación la entrevista estructurada, como es considerada la rejilla, puede ser procesada como una matriz numérica o como un instrumento cualitativo, que es el caso de la presente investigación. Esta serie de decisiones se tomaron durante el proceso de diseño y antes de la aplicación del instrumento y se mantuvieron en estándar (no variable) durante toda la investigación. Es importante mencionar que si bien la técnica de la rejilla no es un procedimiento totalmente estandarizado como son otras pruebas psicológicas, pues requiere ser adaptada a los objetivos y situación de la evaluación, capta de manera muy poderosa la atención y la experiencia de los evaluados, generando incluso procesos de auto revisión de su conducta (particularmente en lo que se refiere a la experiencia de reclusión y la percepción de la víctima como podrá verse en los resultados), pues consta de elementos representativos del área de construcción a estudiar, constructos personales que sirven para discriminar entre los elementos y el sistema de puntuaciones que valora a estos elementos en función de las polaridades que parecen ya establecidas entre los géneros.

  • RESULTADOS:
  1. Valoración de la información

Un elemento de gran importancia durante el desarrollo de la investigación esta sustentado en el hecho de considerar desde los primeros contactos con los participantes de la investigación que el acuerdo expresado a través de la explicación amplia y la firma de un documento de consentimiento informado fue que la información solicitada (independientemente de su contenido) estaba completamente orientada en la recopilación de sus experiencias de vida, hasta el momento del estudio, considerando dos etapas importantes: 1.- antes de la reclusión y 2.- desde la reclusión y hasta el momento presente. Anticipando de antemano que el ambiente penitenciario no es el contexto de desarrollo natural de la persona que se estudia y que las particularidades del ámbito institucional influyen significativamente en la forma de anticipar, de responder y de construir la subjetividad.

El proceso de revisión de las historias de vida fue gradual, en el transcurso de sesiones periódicas y en constante revisión y supervisión por parte de los investigadores a cargo, siguiendo estas estrategias se logró revisar, discutir y analizar la información con mayor profundidad a fin de generar exploraciones cada vez mas profundas y dirigidas, buscando además que la información pudiera sistematizarse resultando inteligible para todas las personas involucradas en el proceso, por lo que en todo momento se compartió tanto información como estrategias a seguir con cada uno de los casos, siguiendo un procedimiento de revisión donde se procuró que fuera riguroso y detallado.

  • Construcción de las categorías de análisis para la información obtenida

Fuente: García et al (2019). Constructos Personales y Narrativa Del Delito En Ofensores Sexuales. Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México.

Usando este procedimiento fue posible generar las bases para generar las categorías de análisis, al tiempo que se desarrollaron pautas para lograr mayor profundidad en las sesiones, generando con ello un espacio de mayor apertura para los participantes, en los temas a explorar.

Antes de llegar a la sesión de cierre con los participantes, se reviso nuevamente la información obtenida y se hicieron algunas precisiones necesarias para mantener, en medida de lo posible, un estándar en los procesos de obtención de datos.

En los casos donde se encontraron inconsistencias se realizó la revisión del expediente psicológico a fin de contrastar y corroborar datos: buscando el significado de las perspectivas profesionales distintas, buscando relaciones en lo que se refiere a la estructura, ocurrencia y distribución de eventos en el tiempo y buscando puntos de tensión, omisiones o conflicto, usando para esta parte del proceso el esquema propuesto por Rodríguez, Gil & García, 1996, p. 74.

  • Procesamiento de datos

El proceso de análisis de datos siguió el método inductivo mixto (revisión de los datos de las entrevistas, análisis de las unidades de texto, registro de observaciones directas y revisión de las rejillas. A partir de significados, prácticas y relaciones como indican (Hernández, Fernández y Baptista, 2005).

  1. Se realizaron todas las transcripciones textuales de la información recabada y se generó la primera codificación.
  2. Usando la primera codificación se seleccionaron y ordenaron las transcripciones, por temática de estudio hasta el punto de saturación.
  3. Se crearon las categorías conceptualizadas y los códigos necesarios para realizar el análisis de la información que se presenta en la tabla 3
  4. Se generó la presentación sobre categorías, definiciones conceptuales y códigos nuevos que emergieron y se produjeron a partir del análisis.

Tabla 3

Categorías, conceptualización y códigos por unidad de significado desarrollados durante la investigación:

CategoríasDefinición ConceptualCódigos
MoralEs un conjunto de normas, creencias, valores y costumbres que dirigen o guían la conducta de grupos de personas en la sociedad. En esta categoría la moral del entrevistado permite distinguir cuáles acciones son buenas y cuáles malas para él y el conocimiento de lo debe hacer o evitar para conservar la estabilidad.Normas Creencias Valores
EmocionalSe refiere a la capacidad para expresar emociones o sentimientosExpresiones fisiológicas Estados cognitivos Reacciones conductuales Emociones que vincula con las experiencias narradas
RelacionalSe refiere a la cantidad y calidad de las relaciones primarias y secundarias que en función de la profundidad y reciprocidad. Considerando que son proveedoras de significado al mundo propio.Vínculos afectivos Empatía con los vínculos afectivos Percepciones alrededor de la víctima Percepciones alrededor de las mujeres Percepciones alrededor de los hombres Violencia previa Uso de armas Demanda y expresión de afecto Victimización
PersonalSe refiere al sistema, en el que interactúan relaciones, en una mutua realimentación. En esta dimensión se indagó en la interrelación intrasistémica permanente, a la vez que se mantiene la interacción con el medio. A partir de las cualidades de la interacción externa e interna. Para la investigación, este concepto esta separado de la noción de instinto, comprendiendo que el vínculo internalizado construye las experiencias de la persona.  Mundo interno SensacionesExpectativasDeseosImpulsosFantasíasSexualidad  
IntelectualSe consideró que la inteligencia del adulto es teórica/práctica, es decir pensar y después actuar: Los indicadores de esta categoría pretenden comprender como el entrevistado percibe, organiza y elabora los estímulos, utilizando sus capacidades intelectuales para resolver los conflictos cotidianos.Análisis de la situación de conflicto Planeación Resolución Aprendizaje de la experiencia
OperacionalSe consideró operacional la relación entre del hecho por el que acepta que fue sentenciado y el contenido del pensamiento en función de la capacidad de juicio, lógica y grado de objetividad que implican contacto con la realidad.Contenido fantásticoDistorsiones cognitivasOmisionesPerseveración de contenidosIdeas obsesivasIdeas delirantesSecuencia lógicaContacto con la realidad presenteVida institucionalAdicciones
Actitudes e interesesSe refiere al conocimiento y referencia clara de sus prioridades y proyectos, a las opiniones, pensamientos, descripciones y calificaciones que hace de si mismo y a las formas en cómo cree que lo ven los demás. Esta categoría pone especial énfasis en los intereses y proyectos, así como en las formas en las que se propone llegar a ellos.  Actitud durante la entrevista Opinión de si mismo Actitudes ante la culpa, angustia, temor, fracaso y frustración Formas de afrontar la experiencia de reclusión Áreas prioritarias de atención Proyecto de vida

Fuente: García et al (2019). Constructos Personales y Narrativa Del Delito En Ofensores Sexuales. Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México.

El proceso de análisis incluyó tres pasos sucesivos: la codificación abierta, axial, selectiva que se llama codificación y familia de códigos. A partir de la descripción y explicación de los elementos que se relacionan en torno al fenómeno considerado como objeto de estudio. Llegado a este punto se uso la triangulación múltiple. Con esta parte del trabajo se concluyó esta etapa.

  • Presentación de resultados

Los resultados se presentan en un esquema gráfico, elaborado en el programa para el análisis de datos cualitativos Atlas.ti, a partir de las narrativas del delito de las ocho personas privadas de la libertad que participaron en el estudio, mostrando cada aspecto analizado.

De la codificación abierta se añadieron nuevos códigos in vivo, añadiendo memos en intención de hacer un análisis minucioso de los datos para identificar y conceptualizar los significados. Para luego compararlos en función de similitudes y diferencias. El resultado de esta primera codificación es una lista de códigos de la que, al compararlos respecto de sus propiedades, dimensiones y significados, se obtuvo una clasificación mayor o de segundo grado, que se presenta a continuación y propone un resumen en conceptos genéricos.

Tabla 4

Categorías, conceptualización y códigos por unidad de significado reportados por los participantes para la integración de un modelo descriptivo a partir de la narrativa del delito de ocho personas privadas de la libertad, sentenciados, que aceptan la conducta delictiva.

Fuente: García et al (2019). Constructos Personales y Narrativa Del Delito En Ofensores Sexuales. Centro Penitenciario de Santiaguito, Estado de México.

Como puede observarse, en la red semántica elaborada tomando como único criterio la frecuencia con la que los códigos propuestos e integrados aparecieron en la narrativa del delito, en relación con la serie de aspectos que estuvieron presentes durante la comisión del delito de violación.

Aspectos que pueden ya ser revisados a profundidad a fin de integrar modelos de atención específica mas descriptivos y basados en la revisión de las historias de vida de los implicados en la conducta delictiva.

Se ha considerado área prioritaria de atención a partir de la indagación directa durante la entrevista e incluyendo las reiteraciones en el discurso emitido alrededor del delito sexual.

Como puede observarse la violación es un fenómeno complejo resultante de la interacción de múltiples factores y variables, como ha sido ampliamente expuesto por autores como Ward & Siegert, 2002; Ward y Sorbello, 2003

Es también un tema para continuar realizando nueva investigación, y que se derivo de la aplicación del instrumento de exploración clínica (Caballo Salazar, 2005) es la existencia real de un proceso para llegar a la violación sea situacional o estable, particularmente en los primeros vínculos, pues en momentos específicos de las sesiones se encontraron expresiones como: En general, cuando no peleaban, solo había indiferencia entre ellos.  O Los dos eran alcohólicos, pero casi no hubo discusiones… había golpes y luego ambos eligieron entre nosotros a sus predilectos, Me escape a los 7 años porque no aguantaba ya tanto maltrato, ambos eran pasivos, pacíficos y tranquilos, nunca nos llamaban la atención, que si bien no remiten a un patrón de crianza específico permiten notar que hay experiencias significativas que fueron construidas en los primeros años del desarrollo.

Y más que conflictos con la madre, los entrevistados expresaron vivencias de conflicto con el padre: “me ponía triste de ver siempre borracho a mi papá y mi mamá siempre trabajando.”, “Anduvo siempre con otras mujeres, pero a pesar de todo era mi padre”, “yo no tengo problemas de alcoholismo, yo le hago como mi papá, juro siempre por un año y cumplo, ya luego que cumplo, tomo por dos meses seguidos, eso si a veces diario,”  “Le gustaron mucho las mujeres y a veces nos llevaba a ver a sus amantes unas eran casadas y otras prostitutas, él decía que era para que aprendiéramos.” Y en cuatro de los ocho entrevistados hubo también abuso sexual: “A los 7 años, me violó un señor, aunque me sentí́ muy enojado, no lo comente con nadie por vergüenza y culpa”, “Tenía 11 años cuando un conocido en varias ocasiones intento abusar de mi” … la primera vez que me violaron tenia como 6 o 7 años esa vez fue uno de mis primos.”  En relación con lo expuesto, Marshall & Barbaree (1990), Marshall, 2001; Marshall & Marshall 2000, sugieren que uno de los probables orígenes del comportamiento sexual abusivo se encuentra en las pobres relaciones del ofensor con sus vínculos paternofiliales, hallazgo que se comprueba en esta muestra.

Uno de los aspectos mas relevantes que comparten los ofensores sexuales que participaron en esta investigación es la ausencia total de educación sexual formal y una parte importante en  los aprendizajes sobre sexualidad fueron descubiertos “por accidente” creando teorías erróneas implícitas (por sentido común) mismas que funcionan para explicar la sexualidad de sus víctimas: “el condón es para usarse con prostitutas y la pastilla se usa con las novias”, “la masturbación No me agrada, porque no es bueno hacerlo”, “yo no me masturbo porque aquí no hay privacidad y también porque hay posibilidades de causar una enfermedad psicológica”  otra forma de adquirir conocimientos sobre sexualidad fue partir del abuso: “con esa experiencia me di cuenta de que las mujeres son mucho mas ardientes que los hombres”, “la primera vez si lloraba, pero después ya no, me acostumbre y me pareció normal” (habla del abuso sexual que vivió a los 6 años).

Otro aspecto común en los participantes de la investigación, es la presencia de fantasías sexuales vinculadas a la violación señaladas por otros investigadores, Gee, Devilly & Ward, 2004; Howitt, 2004; y la pornografía,  Malamuth, Addison & Koss, 2000, son factores que podrían con el desarrollo de distorsiones cognitivas que contribuyen a legitimar el abuso, aunque todavía no se tiene claro como podría suceder esto: “a veces le he pedido a Dios y otras veces al diablo que me pongan a otra niña”, “he llegado a sentirme tan ansioso, tan desesperado pensando en esos momentos que a veces no puedo ni dormir”, otra persona mientras mostraba a la entrevistadora un dibujo explica: “aquí yo hago mi propia pornografía y me excita mucho imaginarme cosas que aquí adentro ya no hay”, “a veces me tengo que masturbar a mitad de una sesión con la psicóloga porque trae pantalón y como es gordita, se le ven mucho las piernas.” Tema para considerar también en la investigación de parafilias particularmente en esta población.

Finalmente, la teoría de los constructos personales parte de la premisa en la que las personas tenemos diferentes formas de construir y reconstruir el significado de nuestras vidas y lograr esto requiere que la mente científica genera hipótesis respecto al mundo creando constructos, misma que evaluaremos para obtener con certeza una predicción que nos ayudara a controlar algo que está sucediendo. Cada individuo crea sus propios constructos y al no tener una buena predicción sobre los eventos estos constructos se modifican, eliminan y se crean otros nuevos. Estos se organizan por jerarquías, que se mantienen según su grado de eficiencia predictiva. Los constructos que son similares crean la consistencia, sin embargo, los poco funcionales tendrían menos consistencia, creando así su eliminación o renovación.

La teoría plantea que si lo que buscamos es predecir el comportamiento de un sujeto lo que tendríamos que hacer es entender de qué manera esta crea su realidad, reconociéndole su individualidad y en sus propios términos. Así los procesos psicológicos de la persona se canalizan por las formas en que aquella predice los sucesos, de la aplicación de la rejilla de Kelly puede concluirse que la experiencia de reclusión es determinante en la creación de nuevos constructos para organizar su mundo, en las funciones integrativa y predictiva, los constructos que cambian son: yo antes de la reclusión, hombres, sexo y víctima, mostrando diferencias que parecen aproximarles a un discurso menos violento en la polarización de las características asociadas a estos roles explorados. Es significativa la asignación del yo ideal a instancias, poderes o potestades superiores y la cercanía de su discurso en el rol “ideal” al contenido religioso. Este tema de religiosidad se presento de manera muy marcada en cuatro de los participantes, ellos expresaron que fue “gracias a Dios” que comprendieron que su conducta era dañina para otras personas y esto genero un cambio radical en sus vidas, por lo que queda también para revisión.

  • DISCUSIÓN:

La investigación narrativa permitió reconocer matices y peculiaridades del proceso que sigue la violación y otros delitos en los participantes de este estudio, en relación a lo que tienen en común las narrativas del delito de ocho ofensores sexuales que aceptan haber cometido la violación, se puede concluir que: un área focalizada en el discurso alrededor del delito es la elaboración de la conducta como una las áreas prioritarias de atención, la mayoría refiere que la experiencia de reclusión y el tiempo que ha durado el internamiento es particularmente importante en su experiencia, pues al principio para ellos resulto muy difícil aceptar el delito, excepto en los tres casos que ingresaron confesos, los restantes cinco pasaron por un proceso progresivo de adaptación a las normas institucionales y la asimilación de las razones de su internamiento.

El discurso alrededor de la violación siguió mediatizado por la minimización del hecho por lo que debió sumarse este código in vivo por la frecuencia con que aparece, esta es una de las condiciones que mas influye en la dificultad para el análisis en conflicto, el bien jurídico protegido que en este caso es la libertad sexual de las víctimas, aunque parece bastante clara su propia libertad sexual, por lo que se estima que hay razones de construcción de género permeando estas creencias, valores y expectativas.

Un hallazgo significativo fue indagar respecto a la conducta masturbatoria, pues aparentemente hay una percepción antes del internamiento y un aprendizaje por lo menos a nivel de información que se construyó a partir de las platicas informativas que imparten médicos y psicólogos en el centro penitenciario, a referencia de los entrevistados les ha sido muy difícil hablar de sus reacciones fisiológicas, sus deseos, necesidades emocionales y sexuales así como de sus  fantasías sexuales, particularmente las coercitivas o las que implican actividad sexual con niñas, y el consumo de pornografía y en referencia particular a una de las entrevistas aquella que simula actos sexuales abusivos a la que parecen particularmente receptivo, y gradualmente han ido integrando conceptos y actitudes mas abiertas al respecto.

Las practicas sexuales y la serie de opiniones en relación a las relaciones de pareja continúan funcionando bajo criterios de heterosexualidad, monogamia y privilegio masculino por encima de los derechos y libertades de las mujeres de la familia y la comunidad. La sexualidad es un ámbito donde esta ausente la educación formal e integral.

Las emociones que acompañan a la experiencia son otro foco de atención importante en sus discursos, pues parece que el acto de violar puede estar separado de la expresión de la sexualidad en el sentido amplio del término, pero es indisociable de las emociones que fomentan, sostienen, apoyan y favorecen a la violación. Emociones que pueden llegar a ser mas intensas que los estados cognitivos previos.

Para todos los entrevistados la violación sucede vinculada a procesos complejos, es decir y esto sobre todo referido por quienes cometieron violaciones de manera serial, hay múltiples y complejos factores que favorecen su expresión cíclica, esto ha sido ampliamente investigado y se ha llamado “proceso del comportamiento problema”  Ward, 1999; Ward & Hudson, 1998b, 2000ª en los ofensores sexuales, y describe el proceso donde surge una cadena de aspectos cognitivos, afectivos, conductuales y volitivos que parecen estar relacionados con el comportamiento sexual abusivo.

Otros aspectos concordantes con el proceso de violar descritos en otras investigaciones realizadas por autores como Ward (1999), Ward & Hudson, (1998b, 2000a). Reiteran a partir de distintos métodos y observaciones clínicas que la violencia sexual no es un fenómeno aislado sino que en la mayor parte de los casos resulta de la conjunción de factores claros que se gestan dentro de las familias y sociedades, apoyados solo por condiciones fisiológicas que no son determinantes Ward & Beech, 2006.

Tienen singular importancia en la narrativa del delito las reflexiones de los ofensores sexuales alrededor de la experiencia de reclusión, la autoevaluación y la serie de planteamientos ante la probabilidad de reincidencia, espacio donde el internamiento percibido como castigo ejerce un efecto inhibitorio, en cuanto a su posibilidad de recurrencia. En los constructos personales identificados se puede reconocer que hay aprendizaje positivo (inhibitorio) y aprendizaje negativo (de perfeccionamiento de la conducta) ambos al parecer compitiendo en presencia e intensidad, por lo que se estima muy necesaria la psicoterapia orientada a estos aspectos a fin de reforzar la determinación de no cometer nuevos abusos sexuales externada por todos los entrevistados, que puede referirse al modelo autorregulatorio desarrollado por Ward y Hudson (2000a) que propone la meta de evitación, es decir, la meta que el ofensor tiene de evitar nuevos abusos. Esta condición apoya también la urgencia de desarrollar modelos descriptivos para el trabajo especifico, construidos sobre la información proporcionada por los propios ofensores, a partir de la revisión de los potenciales de abuso y la descripción individualizada de los procesos cognitivos, afectivos, conductuales, evolutivos y volitivos en que se ha desarrollado la conducta y las múltiples trayectorias que pueden seguirse hacia la violencia sexual.

Agradecemos la colaboración de las personas privadas de la libertad sentenciados que aceptaron participar, sin su apertura y la generosidad con que compartieron sus historias no habría podido realizarse esta investigación.

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