Bienestar Psicológico

Edgar Morin: PARA CONSTRUIR LA CONDICIÓN HUMANA DEL SIGLO XXI

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Hablar de aprendizaje refiere casi exclusivamente en opinión de algunos a la acumulación de conocimientos, datos, fechas o nombres, Edgar Morin plantea y destaca la importancia de estructurar saberes básicos desde el enriquecimiento de las posibilidades de mirar a la raza humana de forma diversa y unificadora al mismo tiempo, de aprender a considerarnos ciudadanos del mundo y apropiarnos de una “identidad planetaria” considerando que los problemas en la era de las comunicaciones han dejado de ser regionales para convertirse en parte de la responsabilidad compartida que como seres humanos conscientes de su condición en el planeta debemos resolver.

Aquí algunos puntos de encuentro y controversias entre la educación humanista respecto a los conceptos básicos de libertad y creatividad en opinión de Carl Rogers y la educación para la libertad en voz de Paulo Freire, ambos autores de gran importancia en el desarrollo de los sistemas educativos modernos de corte humanista, que iniciaron su trabajo durante el siglo XX y que continúan vigentes en la mayor parte de sus preceptos fundamentales, el ensayo se analiza en un primer momento la pertinencia del aprendizaje y las fuentes de error en los aprendizajes que se integran a partir de la aplicación de dogmas incuestionables hasta hace muy poco tiempo, en un segundo momento se analizan los siete saberes básicos planteados por el autor y finalmente se enumeran algunas reflexiones finales.

El error y la ilusión

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El desarrollo del conocimiento científico es un medio poderoso de detección de errores y de lucha contra las ilusiones. No obstante los paradigmas que controlan la ciencia pueden desarrollar ilusiones y ninguna teoría científica esta inmunizada para siempre contra el error. Además, el conocimiento científico no puede tratar únicamente los problemas epistemológicos, filosóficos y éticos.

Todo cuanto sabemos del mundo, incluso lo sabido por la ciencia lo aprendemos e interpretamos todo a partir de nuestro propio punto de vista, de una experiencia del mundo sin la cual nada significarían los símbolos de la ciencia. Todo el universo de la ciencia esta construido sobre el mundo vivido que se ha experienciado, directamente y si queremos pensar rigurosamente la ciencia , apreciar exactamente su sentido y alcance, tendremos que reavivar esta experiencia del mundo , del cual la ciencia es una abstracción (Merleau Ponty, 1994).

Solamente el hombre como un ser que trabaja, que tiene un pensamiento-lenguaje, que actúa y es capaz, de reflexionar, sobre si mismo y sobre su propia actividad, que de él se separa solamente él, al alcanzar tales niveles es un ser de praxis. Un ser de relaciones en un mundo de relaciones (Freire, 1984)

De la interpretación personal del mundo a la capacidad se reflexionar sobre si mismo, ambos autores definen al ser humano como un ser consciente de si mismo, un ser de relaciones, que se vincula constantemente, que adquiere experiencias en cada momento y que intenta objetualizar su mundo para poder organizarlo inventando entonces paradigmas, dogmas, religiones o formas alternas de producir conocimiento que mezcladas con las anteriores constituyen errores en la integración de conocimientos, aún a pesar de que busquen ser validados. Edgar Morin con mucha habilidad sintetiza y establece fuentes de error, desde la perspectiva científica.

Todo conocimiento lleva el riesgo del error y la ilusión… Error e ilusión parasitan la mente humana desde la aparición del homo sapiens (Morin, 1999)… Un conocimiento no es el espejo del las cosas o del mundo exterior. Todas las percepciones son a la vez traducciones y reconstrucciones cerebrales, a partir de símbolos o signos codificados y captados por los sentidos.… el desarrollo de la inteligencia es inseparable de la afectividad, la afectividad puede asfixiar el conocimiento pero también puede fortalecerle… el debilitamiento de la capacidad para reaccionar emocionalmente puede llegar a ser la causa de comportamientos irracionales.

El autor señala que existen diversos tipos de errores en el conocimiento y los clasifica como sigue:

  1. Los errores mentales: La importancia del fantasma y del imaginario en el ser humano… existe en cada mente una posibilidad de mentira a si mismo… El egocentrismo, la necesidad de auto justificación, la tendencia a proyectar sobre el otro la causa del mal, hacen que cada uno se mienta a si mismo sin detectar esa mentira de la cual, no obstante es el autor… Nuestra mente de manera inconsciente tiende a seleccionar los recuerdos que nos convienen y a rechazar e incluso a borrar los desfavorables…
  2. Los errores intelectuales: … resistir a la información que no conviene o que no se puede integrar. Las teorías resisten a la agresión de las teorías enemigas o de los argumentos adversos.
  3. Los errores de la razón: … La racionalización es cerrada, la racionalidad es abierta. La racionalización toma las mismas fuentes de la racionalidad, pero constituye una de las fuentes de errores y de ilusiones más poderosas.

Es necesario reconocer entonces en la educación del futuro un principio de incertidumbre racional: si no mantiene su vigilante autocritica, la racionalidad se arriesga permanentemente a caer en la ilusión racionalizadora; es decir que la verdadera racionalidad no es solamente teórica ni critica sino también autocritica.

  1. Las cegueras paradigmáticas: Así pues, el paradigma efectúa la selección y la determinación de la conceptualización de las operaciones lógicas. Designa las categorías fundamentales de la inteligibilidad y efectúa el control de su empleo. Los individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscriptos culturalmente en ellos.

Entre los conceptos más importantes desarrollados por Edgar Morin encuentro los conceptos de imprinting y normalización que consisten en:

… el determinismo de las convicciones y creencias que, cuando reinan en una sociedad, imponen a todos y a cada una la fuerza imperativa de lo sagrado,  la fuerza normalizadora del dogma, la fuerza prohibitiva del tabú. Las doctrinas e ideologías dominantes disponen igualmente de la fuerza imperativa que anuncia la evidencia a los convencidos y la fuerza coercitiva que suscita el miedo inhibidor en los otros.

Bajo el conformismo cognitivo hay mucho más que conformismo. Hay un imprinting cultural, huella matricial que inscribe a fondo el conformismo, y hay una normalización que elimina lo que ha de discutirse… El imprinting cultural marca a los humanos desde su nacimiento, primero con el sello de la cultura familiar, luego con el fe la escolar, y después con la universidad o en el desempeño profesional.

Así la selección sociológica y cultural de las ideas raramente obedece a su verdad, o por el contrario, puede ser implacable con la búsqueda de la verdad.

En el mismo orden de ideas, vivimos en un mundo en constante cambio (Rogers, 1980) los métodos y conocimientos que se enseñan el día de hoy en las Universidades no tendrán la misma validez en 20 años, “creo que nos enfrentamos a una situación enteramente nueva en educación, en la cual el propósito de está, si hemos de sobrevivir, debe ser la facilitación de cambio y el aprendizaje. Solo son educadas las personas que han aprendido como aprender, que han aprendido a adaptarse y cambiar, que advirtieron que ningún conocimiento es firme, que solo el proceso de buscar el conocimiento da la base para la seguridad. El único propósito valido para la educación en el mundo moderno es el cambio y la confianza en el proceso y no en el conocimiento estático.”

De la misma forma el autor desarrolla el concepto de la noología: posesión mencionando al respecto:

las creencias y las ideas no solo son producto de la mente, también son seres mentales que tienen vida y poder. De esta manera ellas pueden poseernos.

Debemos ser bien conscientes que desde el comienzo de la humanidad nació la noósfera –esfera de las cosas del espíritu- con el despliegue de los mitos, de los dioses; la formidable sublevación de estos seres espirituales impulso y arrastró al homo sapiens  hacia delirios, masacres, crueldades, adoraciones, éxtasis, sublimidades desconocidas en el mundo animal. Desde entonces vivimos en medio de una selva de mitos que enriquecen las culturas.

Una idea o una teoría no debería ser pura y simplemente instrumentalizada, ni imponer sus veredictos de manera autoritaria; ella debería relativizarse y domesticarse. Una teoría debe orientar y ayudar las estrategias cognitivas conducidas por los sujetos humanos.

…debemos llevar una lucha crucial contra las ideas, pero no podemos hacerlo más que con la ayuda de las ideas. No debemos nunca dejar de mantener el papel de mediador de nuestras ideas y debemos impedirles su identificación con lo real. Solo debemos reconocer como dignas de fe, las ideas que conllevan la idea de que lo real resiste a la idea. Esta es la tarea indispensable en la lucha contra la ilusión.

Lo inesperado cumple una función fundamental en la integración de conocimientos erróneos, de esta forma Edgar Morin señala: “Una vez que sobrevenga lo inesperado, habrá que ser capaz de revisar nuestras teorías e ideas en vez de dejar entrar por la fuerza el hecho muevo en la teoría, la cual es incapaz de acogerlo verdaderamente.”

El último de los conceptos planteados en los siete saberes necesarios respecto a la estructuración errónea de conocimientos es la incertidumbre del conocimiento: “… el problema cognitivo tiene importancia antropológica, política, social e histórica. Si pudiera haber un progreso básico en el siglo XXI, sería que ni los hombres ni las mujeres siguieran siendo juguetes inconscientes de sus ideas y de sus propias mentiras. Es un deber importante de la educación armar a cada uno en el combate vital para la lucidez.”

El conocimiento pertinente

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… hay una inadecuación cada vez más amplia, profunda y grave por un lado entre nuestros saberes desunidos, divididos, compartimentados y por el otro realidades o problemas cada vez mas poli-disciplinados, transversales, multidimensionales, transnacionales, globales, planetarios,…

De la inadecuación derivada de esta hiperespecialización  devienen algunos aspectos que aunque son cruciales para el aprendizaje se vuelven invisibles:

  1. El contexto: Claude Bastien anota que la evolución cognitiva no se dirige hacia la elaboración de conocimientos cada vez más abstractos, si no por el contrario, hacia su contextualización, la cual determina las condiciones de su inserción y los limites de su validez.
  2. Lo Global: … es el conjunto que tiene partes diversas ligadas de manera inter-retroactiva u organizacional… el planeta tierra es mas que un contexto, es un todo a la vez organizador y desorganizador del cual hacemos parte.
  3. Lo multidimensional: … el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo, racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas, religiosas… el conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad, e insertar ahí sus informaciones.
  4. Lo complejo: El conocimiento pertinente debe enfrentar la complejidad… lo complejo es la unión entre la unidad y la multiplicidad.

A lo anterior,  Freyre (1984) suma lo siguiente: “innegable desconfianza en los hombres simples. Una subestimación de su poder de reflexionar, de su capacidad de asumir el papel verdadero de quien procura conocer: ser sujeto de esta búsqueda de ahí la preferencia por transformarlo en objeto de conocimiento impuesto. De ahí el afán de hacerlo dócil y paciente recibidor de comunicados,… la desconfianza del hombre hacia si mismo que lo único que revela es la absolutización de su ignorancia”. Condición que aunque no ha sido comentada por Morin es absolutamente significativa si consideramos el gran número de personas que se encuentran en condiciones de marginación frente a las exigencias de la modernidad, que no han sido integradas o asimiladas por los nuevos modelos y que se mueven constantemente a la periferia no solo del desarrollo económico, también personal.

 

Enseñar la condición humana

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La educación debe promover una inteligencia general apta para referirse de manera multidimensional, a lo complejo, al contexto en una concepción global.

En opinión de Morin la educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana… Los seres humanos deben reconocerse en su humanidad común y, al  mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano. Rogers habla de educar la libertad y el compromiso (1980), a través de la formación de facilitadores y grupos en donde cada alumno gestione y controle su propio aprendizaje

EL ARRAIGAMIENTO-DESARRAIGAMIENTO HUMANO

Hemos abandonado recientemente la idea de un universo ordenado, perfecto, eterno, por un universo que nace en la irradiación, en el devenir disperso donde actúan de manera complementaria, competente y antagónica: orden, desorden y organización

La vida es solariana: todos sus constituyentes han sido forjados en un sol y reunidos en un planeta por el sol;… Nosotros vivientes constituimos una pajilla de la diáspora cósmica, unas migajas de la existencia solar, un menudo brote de la existencia terrenal.

La tierra se auto-produjo y se auto-organizo dependiendo del sol, se constituyó en un complejo biofísico a partir del momento en el que se desarrollo su biosfera… Somos a la vez seres cósmicos y terrestres

La importancia de la hominización es capital para la educación de la condición humana, porque ella nos muestra como la animalidad y la humanidad constituyen juntas nuestra humana condición. La hominización desemboca en un nuevo comienzo. Desde allí el concepto de hombre tiene un doble principio: un principio biofísico y uno psico-socio-cultural, ambos principios se remiten el uno al otro.

LO HUMANO DE LO HUMANO

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Para Rogers (1984) el ser humano no es libre en sentido estricto pues aun dentro del libre albedrío está sujeto a las reglas sociales, tiene un mundo interno, pero aun en ese mundo interno no es plenamente biológico, este concepto tiene algunos puntos en común con la actitud de Edgar Morin al respecto:

  • El humano es un ser plenamente biológico y plenamente cultural que lleva en si esta unidualidad originaria. Es un super y un hiper viviente: ha desarrollado de manera sorprendente las potencialidades de la vida. El hombre es pues un ser plenamente biológico, pero si no dispusiera plenamente de la cultura, sería un primate del mas bajo rango.
  • El hombre solo se completa como un ser plenamente humano por y en la cultura. No hay cultura sin cerebro humano… y no hay mente, es decir, capacidad de consciencia y pensamiento sin cultura.
  • … la concepción del cerebro triúnico de Mac Lean según la cual el cerebro humano se integra de: a).- paleocéfalo: heredero del cerebro reptil fuente de la agresividad, del celo, de los impulsos primarios. B).- el mesocéfalo: heredero del cerebro de los antiguos mamíferos en donde el hipocampo parece ligar el desarrollo de la afectividad y el de la memoria a largo plazo. C).- El córtex que de manera muy desarrollada en los mamíferos hasta envolver todas las estructuras del encéfalo y formar los dos hemisferios cerebrales, se hipertrofia en los humanos en un neo-córtex que es la base de las habilidades analíticas, lógicas, estratégicas que la cultura permite actualizar completamente.
  • … podemos considerar que plenitud y la libre expresión de los individuos-sujetos constituyen nuestro propósito ético y político sin dejar de pensar también que ellos constituyen la finalidad misma de la triada individuo-sociedad-especie… todo desarrollo verdaderamente humano significa desarrollo co junto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y del sentido de pertenencia con la especie humana.

Así una de las vocaciones esenciales de la educación del futuro será el examen y el estudio de la complejidad humana. Ella conduciría a la toma del conocimiento, esto es, de conciencia, de la condición común a todos los humanos, y de la muy rica y necesaria diversidad de los individuos, de los pueblos, de las culturas, sobre nuestro arraigamiento como ciudadanos de la tierra…

Reflexiones finales: Enseñar la identidad terrenal

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El planeta necesita pensamiento policéntrico capaz de apuntar a un universalismo no abstracto sino consciente de la unidad/diversidad de la humana condición; un pensamiento policéntrico alimentado de las culturas del futuro que debe trabajar en la era planetaria para la identidad y la conciencia terrenal.

La mundialización, como fase actual de la era planetaria, significa primero, como lo dijo el geógrafo Jacques Levy: el surgimiento de un objeto nuevo: el mundo como tal. Pero entre mas atrapados estamos por el mundo, mas difícil nos es atraparlo. En la época de las telecomunicaciones, de la información, de la internet, estamos sumergidos por la complejidad del mundo, y las innumerables informaciones sobre el mundo ahogan nuestras posibilidades de inteligibilidad.

Necesitamos desde ahora, concebir la insostenible complejidad del mundo en el sentido en que hay que considerar tanto la unidad como la diversidad del proceso planetario, sus complementariedades y también sus antagonismos. El planeta no es un sistema global sino un torbellino en movimiento, desprovisto de centro organizador.

  • La mundialización es realidad unificadora… La unificación mundializante esta cada vez más acompañada por su propio negativo suscitado por su contra efecto: la balcanización. El mundo cada vez más se vuelve uno pero al mismo tiempo se divide. Paradójicamente es la misma era planetaria la que ha permitido y favorecido la parcelación generalizada en Estados-nación;
  • Concebido únicamente de manera técnico-económica, el desarrollo está en un punto insostenible incluyendo el desarrollo sostenible. Es necesaria una noción más rica y compleja del desarrollo, que sea no solo material sino también intelectual, afectiva, moral…
  • Contracorriente ecológica
  • Contracorriente cualitativa en reacción a la invasión de los cuantitativo y a la uniformación generalizada, se apega a la calidad empezando por la calidad de vida.
  • Contracorriente de resistencia a la vida prosaica puramente utilitaria que se manifiesta en una vida poética dedicada al amor, a la admiración, la pasión, el festejo;
  • Contracorriente de resistencia la primacía del consumo estandarizado que se manifiesta por la búsqueda de una intensidad vivida, y otra por la búsqueda de la frugalidad y una templanza;
  • Contracorriente de emancipación con respecto a la tiranía omnipresente del dinero.
  • Contracorriente que alimenta éticas de pacificación de las almas y de las mentes.

Todas estas contracorrientes prometen intensificarse y ampliarse durante el siglo XXI y constituir múltiples principios de transformación; pero la verdadera transformación solo podría llevarse a cabo con una transformación entre si, operando entonces una transformación global que retro actuaría sobre las transformaciones de cada uno.

Corresponde a cada uno y por encima de todo a la cantidad y calidad de información asi como las reformas a los sistemas educativos apropiarnos de esta nueva forma de mirar la realidad, de apropiarnos de ella y promover su transformación.

  • LA IDENTIDAD Y LA CONCIENCIA TERRENAL: La construcción de la nueva conciencia debe considerar a la tierra como primera y última patria, … Debemos inscribir en nosotros:
  • La conciencia antropológica (unidad en la diversidad)
  • La conciencia ecológica (habitar con todos los seres humanos en la misma esfera viviente –convivencia con la tierra-)
  • La conciencia cívica terrenal de la responsabilidad y de la solidaridad para los hijos de la tierra.

La nueva consciencia solo puede ser construida renunciando a los saberes absolutos, a los paradigmas incuestionables y sometiéndonos a una nueva lógica en las relaciones interpersonales donde predomina el interés por las cualidades humanas por encima del conocimiento impersonal y estrictamente científico.

 

 

BIBLIOGRAFIA:

Edgar Morin: Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la cultura, 1999.

Merleau-Ponty, M.(1994): Fenomenología de la percepción, Ed. Península, Barcelona

Freire P. (1984): ¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural, edit. siglo XXI, México.

Rogers C. R. (1980): Libertad y creatividad en la educación, ed. Paídos, Barcelona.

 

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